Demandan por muerte de prisionero ciego en Rikers Island

Según informa la demanda, la muerte de Samuel Eaddy se debió a negligencia médica y de los agentes correccionales

La silla eléctrica es uno de los métodos para llevar a cabo la pena de muerte, pero para un preso de Rikers Island fue una silla de ruedas.

Al  prisionero Samuel Eaddy lo transportaban usualmente en una silla de ruedas, por ser invidente. Sin embargo, los agentes de la correccional encargados de devolverlo a la prisión, cuando volvía del Hospital Bellevue en septiembre del 2013, no aseguraron la silla de ruedas mientras lo subían a un bus.

Eaddy salió disparado de la silla cuando ésta rodó de la plataforma del bus, según informa una demanda presentada por el abogado Harold Baker. 

El prisionero sufrió heridas serias en su cuello y en su columna vertebral. Tres meses después Eaddy murió por un embolia pulmonar “debido a una disminución en su movilidad”

“Pero por el accidente, mi cliente no hubiera necesitado cirugía y no hubiera sufrido la complicación”, dijo Baker al Daily News.

El abogado presentó la demanda por $10 millones en la Corte Federal de Brooklyn en contra de la Ciudad por negligencia de los agentes correccionales y de los médicos responsables en tratar a Eaddy.

En junio, la Ciudad no renovó el contrato de Corizon Health Inc., quienes proveían servicio médico en las prisiones, luego de que se publicara un reporte crítico por parte del Departamento de Investigación

Eaddy (47) se encontraba en Rikers Island por una violación de libertad condicional cuando en septiembre 12 del 2013, comenzó a faltarle la respiración y fue trasladado al hospital. La tragedia ocurrió en el viaje de vuelta hacia la prisión.

La demanda acusa a los agentes de conspirar para esconder la negligencia.

Seguido de la caída de la silla de ruedas, Eaddy se quejaba de dolor y parálisis parcial por varias semanas, pero los agentes lo acusaban de decir mentiras, según informó Baker.

Eaddy fue trasladado eventualmente al hospital para una resonancia magnética y se determinó que tenía dos discos herniados. El 16 de octubre del mismo año recibió cirugía y luego volvió a Rikers Island en su silla de ruedas.

Luego, el 17 de diciembre se quejó de dolor en el pecho, y fue pronunciado muerto en el Hospital Elmhurst poco tiempo después.

Un vocero del médico dijo que la muerte de Eaddy fue clasificada como “natural”. Un vocero del Departamento de Leyes de la ciudad, dijo que la demanda será analizada.

“El Comisionado Ponte se preocupa profundamente por la salud y el bienestar de los prisioneros y se encuentra trabajando de cerca con los nuevos proveedores de servicios médicos para correccionales de la ciudad para asegurarse de que los prisioneros reciban cuidado de claidad”, dijo una vocera del Departamento, Eve Kessler. 

La administración de De Blasio finalizó el contrato de la Ciudad con Corizon, la organización no gubernamental que le brindó el cuidado a Eaddy y a otros prisioneros.