Charney insiste y hace una millonaria oferta por American Apparel

Los acreedores de la textil aprueban el mismo día un plan para salir de la suspensión de pagos

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Charney insiste y hace una millonaria oferta por American Apparel
Dov Charney, ex presidente y fundador de American Apparel, saluda a trabajadores.
Foto: Ciro Cesar / La Opinión

El mismo día que el comité de acreedores de American Apparel aprobó un plan de reestructuración con el que salir de la suspensión de pagos, su fundador y ex presidente, Dov Charney, presentó una contraoferta para volver a hacerse con el control de la empresa textil y de moda.

Charney, que ha tenido problemas legales derivados de demandas por presuntos acosos sexuales que él niega, fue despedido de la empresa hace más de un año y desde entonces no ha dejado de manifestar su deseo de volver a ella. American Apparel es una compañía textil que produce en Los Ángeles y que tiene una plantilla mayoritariamente latina.

El plan de Charney se concreta en una oferta de compra que está apoyada por dos fondos de capital, Hagan Capital Group y Silver Creek Capital Partners, valorada en $300 millones. Esta opción propone una inyección de capital de $130 millones. El plan de American Apparel, por contra, apoyado por los acreedores de la empresa de forma unánime, perjudica a Charney que es un gran accionista de la compañía. Este propone un canje de deuda por acciones lo que reduce drásticamente la liquidez de los dueños de la firma.

Este último plan de reorganización de la propia empresa plantea una inyección de capital de $40 millones mediante una línea de crédito con la que mantener la actividad de la deficitaria compañía. El plan va a ser revisado el 20 de enero en el tribunal de Delaware ante el que se presentó la suspensión de pagos y se espera su aprobación en los primeros días de febrero.

Ayer, desde American Apparel, se explicaba mediante un comunicado con respecto a la oferta de Charney que todas las opciones “serán evaluadas de forma consistente y ordenada. La empresa se mantiene centrada en completar su reestructuración financiera en el planeado proceso de suspensión de pagos cuya audiencia tendrá lugar a finales de mes”.

Fuentes cercanas al procedimiento indican que es muy complicado que en apenas nueve días se pueda poner en marcha una contraoferta como la que acaba de presentar Charney. Para que esta llegue a buen puerto los acreedores deben aceptarla o el juez puede obligar a estudiarla si considera que es un plan mejor que el aprobado por los acreedores.

Será difícil que estos se inclinen por esta opción del expresidente porque uno de los mayores acreedores, Andrew J. Herenstein, cofundador de Monarch Alternative Capital, ya explicaba ayer en un comunicado que el plan aprobado entre ellos “es un hito para la revitalización de American Apparel. Estamos complacidos de haber podido alcanzar un acuerdo con el comité de acreedores no asegurados y estamos deseosos de trabajar con los proveedores, caseros y todos nuestros accionistas para construir una mejor y más fuerte American Apparel”.

Años en pérdidas

Esa es una gran asignatura pendiente de una empresa que lleva años en pérdidas de las que no ha podido salir ni siquiera bajo la nueva dirección de Paula Schneider y los nuevos accionistas.  Schneider  explicaba ayer, no obstante, tras celebrar el acuerdo de los acreedores, que se mantiene centrada en ejecutar el “plan de reestructuración de la empresa para posicionar a American Apparel para el futuro creando productos nuevos y relevantes, lanzando nuevos diseños e iniciativas de mercadotecnia, creciendo en nuestro negocio de comercio electrónico y con campañas con las que podamos compartir la historia de nuestros progresos”.