Nueva York intenta enfrentar la crisis de adictos a la heroína

Los expertos dicen que la ciudad ha mejorado su acercamiento al problema, pero aún se puede mejorar

Nueva York intenta enfrentar la crisis de adictos a la heroína
Acceso a la heroína
Foto: Gerardo Romo / El Diario

Nueva York- Marihuana, éxtasis, amfetaminas. Nick Slorio probó todo tipo de drogas, pero la heroína fue la que realmente lo arruinó. “Cambió toda mi vida. Comencé a vivir centrado sólo en mí mismo, todo era sobre la droga”, recuerda este hombre de 34 años, quien lleva un año sin consumir. “Perdí a mi familia, mi hijo, todo”.

Slorio al menos ha podido sobrevivir a esta droga, que ha tenido un crecimiento sostenido en su uso no sólo en Nueva York, sino en todo el país. “Desde 2010 hasta 2014, lo que hemos visto es un aumento cada año en las muertes por sobredosis de drogas. Entre ellas, las muertes por heroína son más de la mitad”, dice la doctora Hillary Kunins, comisionada asistente de la Oficina de Alcohol, Prevención y Tratamiento de Drogas, parte del Departamento de Salud de la ciudad.

Al respecto, Nueva York ha tomado importantes medidas. El 7 de diciembre se anunció que el medicamento para tratar sobredosis, la naloxona, estará disponible para cualquier persona y los policías y equipos de emergencia ya los tienen cuando están de servicio. “La salud pública necesita un tratamiento holístico, haciendo distintos tipos de prevención y entregando servicios de tratamiento”, comenta la comisionada Kunins. “Estamos haciendo educación pública sobre los riesgos de la heroína, pero también trabajando con medicamentos como la naloxona”.

De hecho, entre la ciudad y el estado se financian cientos programas de tratamiento y 14 programas de intercambio de jeringas. Además, en diciembre la ciudad anunció que, bajo el plan ThriveNYC, se entrenará y autorizará a 1,000 nuevos proveedores a prescribir buprenorfina, un medicamento que permite tratar a las personas con problemas de adicción que están pasando por sindrome de abstinencia.

“NYC tiene una comunidad muy fuerte de reducción de los daños. Tenemos una historia exitosa de intercambios de jeringas y se ha ayudado mucho a disminuir problemas de sida y hepatitis C”, comenta Alyssa Aguilera, de la organización Vocal NY.  Sin embargo, expertos están llamando a tomar pasos más atrevidos a la hora de lidiar con esta crisis y crear lugares donde las personas puedan inyectarse bajo supervisión médica. “Esto ha sido probado con éxito en Europa y Canada. La gente puede usar las drogas de manera segura, supervisada por profesionales. Si algo pasa, existe naloxodona””, dice Aguilera. “Es un concepto complejo, pero la verdad es que la gente va a usar drogas y no podemos dejar que mueran, que se enfermen y que sean estigmatizados”.

Esta actitud de considerar el programa como uno de salud pública y no de seguridad o de justicia criminal, dicen los expertos, ha sido clave para resolver problemas. “Además, debemos ofrecerles a las personas opciones. Si les dices qué hacer y cómo resolver su situación, ellos no lo van a hacer”, dice Jessica O’Neill, quien trabaja en el Proyecto Washington Heights Corner, donde no sólo hay un intercambio de jeringas limpias, sino también se  ofrece educación, se apoya con vivienda y con servicios médicos. “Necesitamos preguntar a la gente y darle distintas opciones”.

Nick Slorio dice que, esta actitud, fue algo que le ayudó. En cuatro ocasiones fue a programas de rehabilitación, a veces presionado por su familia. Sólo dos veces terminó los programas. “No funciona si no hablas, si te aislas a ti mismo, o si sólo te juntas con el grupo incorrecto de gente”, comenta Slorio.

Cómo buscar ayuda

Para más información sobre los programas de tratamiento, llame al número 1-877-AYUDESE (1-877-298-3373), donde será atendido en español. También hay más información en el sitio http://www.nyc.gov/html/doh/html/mental/lifenet.shtml

Muertes en los latinos han disminuido

En 2010, las muertes por sobredosis de drogas en la ciudad fueron 541. Desde entonces, han aumentado cada año, y en 2014 797 personas fallecieron en estas circunstancias. La heroína fue la culpable en 57% de los casos y también vio un aumento sostenido. En 2010, las muertes por sobredosis de esta droga eran 3.1 por cada 100,000 residentes. En 2014 fueron de 6.7 por cada 100,000 residentes, es decir, el doble.

Gran parte de estas muertes suceden en barrios con altos niveles de pobreza. El índice en zonas de bajos ingresos es de 10.6 por cada 100,000 residentes. Sin embargo, el índice ha disminuido entre los latinos: en 2013 fue de 7.9 por cada 100,000 residentes, mientras que en 2014 fue de 6.9 por cada 100,000 residentes.