Voto sobre los “Minutemen” en 2006 aumenta acritud entre Clinton y Sanders

En la lucha por el voto hispano, Clinton no quiere que los latinos olviden o perdonen el voto de Sanders a favor de una controvertida enmienda sobre los “Minutemen”

Voluntarios de los Minutemen patrullan la frontera en California, 4 de agosto de 2005.
Voluntarios de los Minutemen patrullan la frontera en California, 4 de agosto de 2005.
Foto: Archivo / La Opinión

WASHINGTON.- Un controvertido voto de 2006 sobre el grupo de vigilantes conocido como los “Minutemen”, dedicado al combate de inmigrantes indocumentados en la frontera sur, aumentó este jueves la acritud entre Hillary Clinton y Bernie Sanders, quienes buscan el voto hispano en estados clave de la contienda presidencial.

Sanders, considerado uno de los líderes más progresistas del Senado, votó a favor de una controvertida enmienda en 2006, cuando estuvo en la Cámara de Representantes, para impedir que las agencias federales compartieran información sobre las actividades de los “Minutemen” con gobiernos exteriores.

La enmienda, incluida en el “Acta de Protección Comunitaria de 2006” aprobada en la Cámara de Representantes, fue patrocinada por legisladores republicanos de línea dura que querían poner coto a la presunta filtración de las actividades de  patrullaje de los “Minutemen” al gobierno mexicano.

Esa enmienda sólo tenía peso simbólico y la legislación quedó sepultada en el Senado,  pero la campaña de Clinton ahora la usa como arma electoral.

En los últimos días, Clinton y sus partidarios dentro y fuera del Congreso han desempolvado la enmienda para pintar a Sanders como una persona “en el equipo equivocado”,  votando del lado republicano en asuntos clave para la comunidad latina.

Durante un tenso debate entre ambos anoche en Miami (Florida), Clinton recordó al público que en 2006 Sanders “se puso del lado de los vigilantes Minutemen en sus esfuerzos absurdos, ridículos para, entre comillas, cazar a inmigrantes”.

Sanders negó apoyar a los “Minutemen” y tachó la acusación de Clinton como “horrenda” e “injusta”.

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Más explicaciones

En declaraciones a este diario, la campaña de Sanders dijo hoy que el voto  “nunca fue para proteger a los Minutemen” sino para dejar en claro que la ley de entonces permitía que la Oficina de Aduanas y Protección de Fronteras (CBP), no compartiera información con el gobierno mexicano, salvo en situaciones excepcionales dentro de un tratado bilateral.

“La enmienda no cambiaba ni hacía nada” con  la ley vigente, indicó la campaña en un correo electrónico.

Sanders “no cree que milicias privadas sean la forma de vigilar o proteger las fronteras, pero lo que le importa y ha repetido de forma consecuente es que necesitamos un sistema migratorio que ponga por delante a las familias”, agregó.

Si el magnate empresarial, Donald Trump, “abrió la puerta al racismo y la xenofobia, nos toca cerrarla de form permanente”, puntualizó.

Siguen los ataques

Partidarios de Clinton en Arizona insistieron hoy en una conferencia telefónica en que Sanders debe dar más explicaciones, y  lo acusaron de estar ausente de los asuntos que atañen a la comunidad latina.

Para ellos, el sólo hecho de que Sanders votó a favor de la enmienda envió el mensaje de que los “Minutemen” tenían “amigos en altas esferas” del Congreso.

Sanders debería asumir que su voto a favor de los “Minutemen” fue un “error”, argumentó el legislador demócrata por Arizona, Rubén Gallego, quien además criticó su “reciente conversión” a los temas hispanos.

Danny Ortega, expresidente de la junta directiva del Consejo Nacional de La Raza (NCLR), dijo que aunque los “Minutemen” ya no tienen ni los números ni la influencia de 2006, todavía operan en la frontera de Arizona.

La legisladora estatal demócrata de Arizona, Charlene Fernández,  afirmó que los latinos en Arizona y el resto del país deben preguntarse “dónde estaba Sanders cuando la comunidad lo necesitó”.

En declaraciones a este diario, Frank Sharry, director ejecutivo de “America´s Voice”,  restó importancia a los choques entre ambos precandidatos, y calificó como “saludable” la discusión sobre sus posturas migratorias, porque eso “producirá a un candidato más fuerte” para noviembre próximo.

“Como activista pro-inmigrante, me entusiasma que ambos estén compitiendo por los votantes inmigrantes; no me preocupa tanto esos intercambios…nuestra labor será exigir rendición de cuentas a quien logre la nominación o gane la presidencia”, afirmó Sharry.

Clinton se perfila como la posible ganadora de las primarias demócratas en Arizona el próximo 22 de marzo.

Unas de cal y otras de arena

Dado el complejo proceso legislativo, los congresistas recurren a distintas tácticas para asegurar la aprobación de controvertidas leyes –sobre todo las que implican desembolso de fondos-,  e incluyen en ellas enmiendas o cláusulas que pueden dejar mal sabor de boca pero logran su objetivo.

Sanders votó en 2009 contra un paquete de rescate de la industria automotriz porque estaba incluido en una legislación de rescate para Wall Street, su archienemigo. También votó en contra de la reforma migratoria de 2007 porque, según ha explicado, ésta incluía un programa de “trabajadores huéspedes” que, a su juicio, agravaría las condiciones de “esclavitud” de los trabajadores migrantes.

Por cada explicación, Clinton ha insistido en que Sanders ha votado en contra de los intereses de la comunidad latina.

A su vez, Sanders ha destacado las posturas cambiantes de Clinton en torno a las licencias de conducir de los indocumentados o la deportación de niños centroamericanos no acompañados en la frontera sur.

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