Protegiendo el acceso a la educación de los niños migrantes

Protegiendo el acceso a la educación de los niños migrantes
Los menores migrantes merecen asistencia educativa.
Foto: archivo / EFE

La Constitución del Estado de Nueva York requiere una buena educación para todos los niños. Por desgracia, la promesa de la igualdad de acceso a la educación no se cumple para muchos niños inmigrantes que viven en Nueva York, ya que algunas nuestras burocracias escolares no les suministran la misma educación que los niños nacidos en los Estados Unidos.

En 2014, muchos de los miles de menores no acompañados que habían llegado de América Central y del Sur se instalaban con sus familias extendidas (o fueron reubicados por el gobierno federal) en todo el estado de Nueva York. Mi oficina pronto comenzó a recibir informes de que algunos de estos niños estaban encontrando barreras sin precedentes para inscribirse y asistir a sus escuelas locales.

Así que, durante los últimos dos años, hemos estado investigando decenas de distritos escolares en todo Nueva York por potencialmente discriminar a los niños inmigrantes, al negarles la igualdad de acceso a una educación primaria y secundaria.

Hemos encontrado que muchos distritos han estado impidiendo que los niños inmigrantes entren en la escuela o los están desviando a programas que no ofrecen ningún título, a pesar de que la ley estatal otorga a todas las personas menores de 21 el derecho de asistir a la escuela pública, independientemente de su estatus migratorio u origen nacional. Muchos de estos programas que no ofrecen título ni siquiera ofrecen a los estudiantes la oportunidad de obtener una credencial de GED, y mucho menos un diploma de escuela secundaria.

Algunos distritos estaban tratando activamente de evitar que estos niños se convirtieran en parte de la comunidad escolar. Por ejemplo, la registración  de estos niños a menudo retrasada de forma poco razonable y en contradicción directa con las regulaciones estatales.

La discriminación contra los estudiantes inmigrantes es inaceptable y, en virtud de la decisión del Tribunal Supremo de EE.UU. en Plyler v. Doe, es inconstitucional. Afortunadamente, desde el comienzo de nuestra investigación, hemos logrado un progreso significativo en la eliminación de estas barreras y enviado a miles de estudiantes desde las calles al aula.

Hace un año, mi oficina llegó a un acuerdo con 20 distritos escolares en todo el estado para asegurar de que dejaran de preguntar a los estudiantes acerca de ciudadanía y estatus migratorio en sus materiales de inscripción, los que puede asustar a los niños inmigrantes a abandonar sus esfuerzos para ser admitidos.

En marzo de 2015, conseguimos un acuerdo con el Distrito Escolar de Hempstead Unión Free, que sirve a unos  7.500 estudiantes, por haber retrasado la inscripción de  estudiantes migrantes a través de una variedad de métodos, incluyendo políticas excesivamente restrictivas de prueba de vacunación, la edad y la residencia, en violación de las leyes y reglamentos aplicables- así como regularmente decir a los estudiantes  o sus tutores que simplemente no había cupo en las escuelas del distrito para ellos. Como parte del acuerdo, el distrito acordó mantener un defensor del pueblo para proporcionar nueva supervisión interna sobre sus políticas de inscripción.

Hasta ahora, los resultados son alentadores. Para el comienzo de este año escolar, Hempstead había proporcionado tutoría adicional o ayuda extracurricular a todos los estudiantes afectados que pidieron tal ayuda. El distrito también contrató a un monitor de tiempo completo para supervisar el proceso de inscripción y entrenó a cada miembro del personal involucrado en el proceso de inscripción en los procedimientos y normas correspondientes.

A finales de febrero, mi oficina anunció un acuerdo similar con el Distrito Escolar de Westbury Unión en el Condado de Nassau para prevenir el desvío de los alumnos inmigrantes a los programas de educación alternativa que no ofrecen título.

Nuestros esfuerzos han sido asistidos por nuestros socios en el gobierno estatal. En diciembre de 2014, la Junta de Educación del estado emitió nuevos reglamentos destinados a dar a los distritos escolares más claridad y uniformidad en la forma en que deben inscribirse los estudiantes. Anteriormente a la junta emitir estas normas de emergencia, muchos distritos estaban poniendo obstáculos, incluyendo requisitos y documentos estrictos para la tutela y residencia innecesarios como una barrera a los estudiantes inmigrantes que querían registrarse.

Pero aún tenemos más trabajo que hacer. Mi oficina continúa con una demanda contra el distrito escolar de la ciudad de Utica, que sirve a 10.000 estudiantes, por participar en prácticas similares a las que encontramos en Westbury. Y vamos a seguir tomando medidas contra otros distritos que participan en estas prácticas ilegales.

Los distritos escolares no pueden colocar impedimentos arbitrarios y barreras en el camino de los inmigrantes y refugiados que están luchando para lograr una vida mejor para ellos y sus familias. Proporcionar a todos los niños una educación de calidad es la base del sueño americano. Cada niño sacado de las calles y colocado en un aula levanta a toda la comunidad y hace que nuestro estado más fuerte y más justo.

ERIC T. Schneiderman es el Fiscal General del estado de Nueva York. Una versión en inglés  de este artículo fue publicada en Education Week. 

http://www.edweek.org/ew/articles/2016/03/16/immigrant-children-have-a-right-to-a.html