Las primarias llegan a un punto clave

Hay que irse preparando para una elección con Trump como candidato republicano y Clinton por el Partido Demócrata.
Las primarias llegan a un punto clave
Solo un terremoto electoral puede impedir que en noviembre haya que elegir entre Trump y Clinton.
Foto: Archivo / La Opinión

 

 

Las decisiones en las primarias están a punto de decidirse.

En el Partido Republicano el magnate Donald Trump va a la cabeza de sus tres rivales, y hay pocas posibilidades de que pierda la nominación del partido.

Y estas posibilidades pueden definirse mañana con las primarias de la Florida y Ohio.  Los republicanos moderados quieren que el senador Marco Rubio (R – Fl.)  gane la Florida con sus 99 delegados y que el gobernador de Ohio John Kasich gane las primarias de su estado y con ello se lleve 66 delegados en juego.

Ni Rubio, ni Kasich tienen un camino directo para ganar la nominación del Partido Republicano.  Ganar la Florida y Ohio, lo que lograría es hacerle mucho más difícil a Trump llegar a los 1,237 delegados que se necesitan para obtener la nominación.  Y el otro candidato que todavía puede obtener la nominación del Partido Republicano es el senador de Texas Ted Cruz.

Pero si Rubio y Kasich ganan las primarias en sus respectivos estados el camino a la nominación probablemente termine en la convención del Partido este verano. Allí los delegados elegidos a respaldar a un candidato tienen sólo una obligación – y esa es votar por su candidato en la primera vuelta.

Después todos los delegados quedan liberado de obligaciones y entonces puede ganar cualquier candidato.

Esto hace años que no ocurre, y todavía es difícil que ocurra este año. Trump lleva la delantera y tiene más papeletas que nadie para obtener la nominación del partido en la primera votación.

Por el Partido Demócrata la ex Secretaria de Estado Hillary Clinton le lleva una buena ventaja a su rival el Senador de Vermont Bernie Sanders.  Hasta esta semana Clinton ya había comenzado a hacer campaña en contra de los candidatos republicanos.

Pero Clinton ha tenido que volver a la contienda Demócrata después que Sanders inesperadamente ganara Michigan.

Lo que pasó en Michigan no lo esperaba nadie. Las encuestas daban a Clinton ganadora por un amplio margen. Ni siquiera el propio Sanders creía que podía ganar.

Sanders hizo lo que hacen los candidatos perdedores que es hablar temprano en la noche para así salir de las preguntas inconvenientes.

Aún con la inesperada victoria de Sanders, sin embargo, todo sigue igual en la contienda por ver quien es el candidato, o la candidata, que va a representar al Partido Demócrata en las elecciones de noviembre.

Clinton ya tiene 1034 de los 2,383 delegados necesarios para obtener la nominación Demócrata y Sanders tiene el respaldo de 408 delegados.

Tendría que ocurrir un terremoto político, o una acusación por delitos cometido por Clinton al tener un servidor privado en su casa cuando era Secretaria de Estado.

Eso sí sería lo único que impediría que Clinton fuese la candidata demócrata en noviembre.