Una victoria imperfecta para los trabajadores de Nueva York

El acuerdo es una victoria para los empleados de la ciudad de Nueva York. Sin embargo, pasa por alto a las familias trabajadoras de la parte norte del estado
Una victoria imperfecta para los trabajadores de Nueva York
El aumento de 15 la hora llegará a cuentagotas en el estado de Nueva York. /Foto: Archivo

Millones de neoyorquinos están celebrando el acuerdo de esta semana que aumentó el sueldo mínimo en el estado. Este pacto hace que familias en todo el estado puedan aspirar a un futuro mejor y envía un mensaje importante a otros estados que contemplan incrementar los salarios.

El acuerdo es prueba del poder de la movilización. Hace apenas unos años habría sido imposible imaginarse los titulares actuales. Cuando New York Communities for Change organizó la primera huelga de empleados de restaurantes de comida rápida hace casi cuatro años, la gente pensó que estábamos locos.

Como el gobierno federal postergó varias veces incrementar de manera significativa el sueldo mínimo a nivel nacional, parecía imposible lograr un aumento de paga.

En respuesta, los trabajadores de dichos restaurantes y otros empleados con sueldos bajos decidieron luchar por mejor paga y calidad de vida, lo que dio inicio a un movimiento que se propagó a ciudades y pueblos en todo el país.

No es coincidencia que la Lucha por $15 se iniciara aquí, en la ciudad de Nueva York. El nivel de disparidad en nuestra ciudad es uno de los peores del país desde hace tiempo y, en años recientes, ha batido récords históricos.

Según una encuesta de la Oficina del Censo de 2014, el 5 por ciento de hogares en Manhattan con más altos ingresos ganaron 88 veces más que el 20 por ciento más pobre. Y el año pasado, los trabajadores con el salario mínimo no podían pagar el alquiler medio en ningún vecindario de la ciudad de Nueva York.

Desde hace tiempo no se incrementan los salarios al ritmo del costo de vida. De hecho, el Economic Policy Institute concluyó que el salario de $9.00 por hora a nivel estatal es muy inferior al que sería si simplemente hubiera aumentado desde 1970 conforme a la inflación. El mismo estudio concluyó que si se tomara en cuenta la inflación y el costo de vida más alto, el salario mínimo hoy en día tendría el mismo valor que en 1970 si este año fuera $14.27 por hora, casi el nivel acordado por la Legislatura del Estado de Nueva York.

El año pasado, el gobernador Cuomo tomó la acertada decisión de exigir sueldos más altos para los empleados de restaurantes de comida rápida, quienes estaban al frente de la lucha por reformas. Pero al movilizar un sector por uno se corría el riesgo de desatender las necesidades de muchos trabajadores. Para realmente producir un cambio, las reglas se deben aplicar a todos de manera equitativa. El acuerdo de la semana pasada hizo eso y permitió que los empleados de todos los sectores económicos finalmente puedan aspirar a algo más que el próximo cheque de pago.

El acuerdo es una victoria para los empleados de la ciudad de Nueva York. Sin embargo, pasa por alto a las familias trabajadoras de la parte norte del estado. Si bien más de un millón de trabajadores mal remunerados en la ciudad verán un aumento de sueldo a $15 por hora para fines de 2018, aquellos en Long Island solo lograrán $15 en casi seis años y los de la región norte deben esperar cinco años para llegar apenas a $12.50. Aunque el acuerdo permite que después se aumente el sueldo a $15, el índice dependerá de análisis y la inflación, y eso podría tomar varios años.

Es una espera terriblemente larga, dado el costo de vida cada vez mayor al norte de la ciudad. Por ejemplo, el contraIor del estado de Nueva York ha detectado que el costo de vivienda está subiendo drásticamente y que por lo menos una de cada cinco personas en cada condado – incluidos algunos muy al norte como Warren y Monroe– gasta más de un tercio de su salario en el alquiler. En algunos estados la mitad de los pobladores deben gastar eso. Si agregamos a esto los gastos como servicios públicos y alimentos, es casi imposible ahorrar para los estudios universitarios y la jubilación.

Es imperativo que ahora los legisladores completen la tarea y les den a todos los neoyorquinos la oportunidad de ganar un sueldo decente.

Pocos días antes de que se finalizara el acuerdo en Albany, California nos demostró que es posible tener un sueldo de $15 a nivel estatal. Nuestro estado debe cumplir con la promesa de la Lucha por $15 en todo el estado y permitir que todos los trabajadores puedan mantenerse a sí mismos y a su familia de manera adecuada. De lo contrario los neoyorquinos seguirán haciendo lo que llevan haciendo desde hace casi cuatro años: arriesgarlo todo para ofrecerle una vida mejor a su familia.

JoEllen Chernow es directora de justicia económica en el Center for Popular Democracy. Jonathan Westin es director ejecutivo de New York Communities for Change. En Twitter: @popdemoc y @nychange. (Esta columna se publicó por primera vez en el Gotham Gazette).