México sepulta a “niña de la maleta”, a un año nadie reclama su cuerpo

Su cuerpo fue abandonado en una maleta en una calle de la Ciudad de México, el caso está rodeado de muchas incógnitas
México sepulta a “niña de la maleta”, a un año nadie reclama su cuerpo
El cuerpo de la pequela fue abandonado en la Ciudad de México.
Foto: PGJDF

México despide este lunes a la conocida como la “joven de la maleta”, una niña de aproximadamente dos años que apareció muerta en una valija abandonada en las calles de la capital.

Su cuerpo fue encontrado por casualidad en la calle Berlín, en el centro de la ciudad. Se cree que ahí, en un espacio público, permaneció por varios días ante la indiferencia de los transeúntes, hasta que el 23 de marzo de 2015 alguien abrió la maleta y descubrió su cuerpo en descomposición.

La menor vestía una playera blanca con lunares rojos y botones a la espalda y pantalones de color amarillo.

Se produjo así un hallazgo que golpeó la sociedad mexicana y del que aún hoy, cuando ya por fin recibe sepultura, quedan muchos cabos sueltos para poder saber quién es la menor y cómo fueron sus últimos días.

El retrato hablado y la ficha que publicó la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal en abril de 2015 mostraban el rostro de una niña de entre 2 y 3 años, labios delgados, de unos 87 centímetros y ojos medianos café oscuros.

Son muchas las incógnitas que rodean este caso. Murió por un traumatismo craneal y cervical, según explicó a Univision Noticias el médico forense Felipe Takahashi, quien explicó que fue un asesinato. Pero, además, sostuvo que “encontramos elementos que nos orientan a pensar en que existió violencia sexual“.

Desde que se descubrió la maleta hasta hoy nadie ha reclamado su cuerpo o ha denunciado la desaparición de una niña similar. Nada. Ni un dato que haya podido ayudar a esclarecer el caso.

Las autoridades no saben si la menor fue secuestrada o víctima de una red de prostitución infantil. Siquiera han podido averiguar si es mexicana o si fue traída desde otro país.

La marca de la maleta así como la ropa que vestía indican que no se trataba de una niña de una familia sin recursos o indigente. De hecho, se cree que la menor llevó algunas joyas, como una pulsera o aretes.

El cuerpo de la pequeña ha permanecido embalsamado durante más de un año en un cuarto de la morgue de la capital mexicana. La ley de este país establece que los restos de una persona no identificada deben permanecer por 12 meses en este tipo de centros para ser depositados después en una fosa común. Pero Edgar Elías Azar, presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Ciudad de México, se negó a que la “joven de la maleta” acabara de esta manera.

“Yo me he negado rotundamente a enviar a esa niña a la fosa común”, dijo Edgar Elías Azar a Univision Noticias y aseguró que le darían sepultura bajo el nombre de Ángela, tal como la han bautizado debido a que se desconocer su verdadera identidad.

Su cuerpo reposará en el panteón de Dolores, al norte de la capital, gracias a los esfuerzos para que sus restos no fueran lanzados con los de otras personas que tampoco han sido identificadas.