Más de 800 latinos murieron en accidentes laborales en 2014, según AFL-CIO

Informe critica escasez de recursos y negligencia para hacer cumplir las normas de seguridad laboral, y señala que aunque los latinos registraron un leve descenso en el número de muertes respecto a 2013, siguen afrontando un mayor riesgo por ganarse el pan.
Más de 800 latinos murieron en accidentes laborales en 2014, según AFL-CIO
Los trabajadores de la construcción requieren medidas de seguridad que los protejan.
Foto: Mariela Lombard / El Diario

WASHINGTON.- Aunque, como grupo, registraron un descenso en la tasa de mortalidad laboral, más de 800 latinos fallecieron en accidentes laborales en 2014 debido a la negligencia del gobierno, leyes anticuadas y la débil aplicación de protecciones laborales, según denunció este miércoles la federación sindical AFL-CIO.

El voluminoso informe anual de AFL-CIO indicó que, a nivel nacional,  4,821 trabajadores murieron en sus sitios de empleo en 2014 -236 más que en 2013- y otros 50,000 fallecieron por problemas relacionados con enfermedades ocupacionales.

Esto equivale a la muerte de 150 trabajadores a diario por culpa de peligrosas condiciones laborales en diversos sectores del mercado laboral en EEUU.

150Muertos

Morir por ganarse el pan

Según el informe titulado “Muerte en el trabajo: el costo de la negligencia” (“Death on the Job: The Toll of Neglect”),  804 latinos murieron en accidentes laborales, un leve descenso sobre los 817 registrados en 2013.

“Los trabajadores latinos no deberían tener que arriesgar sus vidas para ganarse el pan y mantener a sus familias. Sin embargo, cada día, millones de latinos y latinas son obligados a trabajar con poco o ninguna protección laboral mientras que las grandes empresas y corporaciones obtienen ganancias” a costa suya, dijo el presidente de AFL-CIO, Trumka.

DOTJ16_fb4c_LatinoWorkers

Las cifras de los trabajadores latinos son globales e incluyen tanto a los nacidos en EEUU como a los extranjeros (es decir no son dos conjuntos separados).

En términos generales, los trabajadores latinos siguen afrontando mayores riesgos que el resto de los trabajadores: su tasa de mortalidad laboral es de 3,7 por cada 100,000 trabajadores.

De los 804 latinos que murieron en horas laborales, el 64% eran trabajadores inmigrantes, es decir unos 513 eran inmigrantes, y 291 eran nacidos en EEUU.

Entre los extranjeros, 336 eran de origen mexicano.

En el caso de los inmigrantes, éstos con frecuencia quedan expuestos a la “explotación” de sus patrones y afrontan represalias si se atreven a expresar preocupación por su seguridad física en los empleos, dijo AFL-CIO.

En general, la tasa de mortalidad para los trabajadores latinos fue de 3,7 por cada 100,000 en 2014, en comparación con la tasa de 3,9 por cada 100,000 trabajadores en 2013.

Pero la AFL-CIO afirmó que las cosas han mejorado, aunque no con la velocidad que deberían: en 2001, la tasa de mortalidad laboral entre los latinos fue de seis por cada 100,000 trabajadores.

La tasa de mortalidad laboral para los latinos en general es un nueve por ciento mayor que para el resto de los trabajadores en todo EEUU, que en la actualidad es de 3,4 por cada 100,000 empleados.

Los estados más mortíferos para los latinos

Según un desglosado del estudio, estado por estado, los que registraron el mayor número de muertes entre los latinos en 2014 en general fueron Texas (con 206 muertos), California (130), y Florida (60). Esos estados también tuvieron un alto número de muertes entre los trabajadores inmigrantes: 137 en California, 124 en Texas, 72 en Florida, y 66 en Nueva York.

En California, sin embargo, hubo un marcado descenso en la cifra de muertos entre los trabajadores latinos en general, de 194 en 2013 a 130 en 2014, cifra que representó a su vez el 38% de todas las 344 muertes laborales en ese estado.

Al igual que en años anteriores, el sector de construcción registró el mayor número de muertes entre los latinos, con un total de 233. El informe dio cuenta de la muerte de 63 jardineros, 60 camioneros y 44 trabajadores agrícolas.

Entre los inmigrantes, 217 murieron en tareas de construcción, de un total de 846 accidentes mortales, mientras que un 33% murió en accidentes de transporte, un 22% murió por caídas, 21% por actos de violencia y 14% por contacto con objetos y equipos de trabajo.

En el sector de gas y petróleo, el número de muertes entre los latinos ha aumentado paulatinamente desde 2009, cuando hubo 21 muertes, a 59 en 2014.

“No es causa de celebración”

En entrevista con este diario, Peggy Seminario, directora de asuntos de salud y seguridad laboral de la AFL-CIO, dijo que aunque el informe ofrece buenas noticias, esto aún “no es causa de celebración”.

“Por supuesto que aplaudimos este descenso en el número de muertes (en el empleo) y la tendencia a la baja mientras otros grupos registraron un alza, pero históricamente los latinos han afrontado un mayor riesgo de muerte en los trabajos”, afirmó.

Según la experta, las muertes laborales se deben a factores como la escasa supervisión de las agencias federales; leyes “anticuadas”; la débil aplicación de las normas de seguridad laboral y de medidas que prohíben a las empresas tomar represalias contra trabajadores que denuncian abusos.

El informe subraya, por ejemplo, que debido a la escasez de recursos de la Oficina de Salud y Seguridad Laboral (OSHA) de EEUU, a la agencia le toma el equivalente de 145 años para realizar inspecciones en cada sitio de empleo, y sólo 89 casos de muertes han sido enjuiciados desde 1970 .

Sanciones

“Obviamente, creemos que la escasez de recursos y capacidad (del gobierno federal) para vigilar la seguridad laboral han empeorado… tenemos que hacer mucho más, porque lo que estamos viendo en Estados Unidos es inaceptable”, afirmó Seminario.

El informe también destacó un aumento tanto en el número de muertes entre trabajadores de mayor edad como en las lesiones a causa de actos de violencia, que incrementaron en un 60% en los últimos cinco años.

La AFL-CIO elogió las medidas que tomó la Administración Obama en el último año para fortalecer las protecciones laborales, incluyendo una modernización de las normas de seguridad ocupacional en torno a la exposición a residuos de sílice, un mineral usado en la manufactura de cristales.

Pero, según Seminario, aún queda mucho por hacer para que los sitios de empleo no pongan en riesgo la vida misma de los trabajadores.

El informe fue divulgado en el marco de vigilias, mítines políticos y otros actos para conmemorar a los trabajadores que han muerto o han sufrido lesiones en cumplimiento de sus labores.