Hogares hispanos más vulnerables a pasar hambre en EEUU, dice informe

Un nuevo informe del Servicio de Investigación Económica de USDA revela que el riesgo de pasar hambre es mayor entre los hispanos

Hogares hispanos más vulnerables a pasar hambre en EEUU, dice informe
La inseguridad alimenticia afecta más a los hispanos y a otras minorías en EEUU.
Foto: Aurelia Ventura / La Opinion/Impremedia

WASHINGTON.- Los hogares hispanos tienen el doble de riesgo de pasar hambre o sufrir “inseguridad alimentaria” que el resto de la población, según advirtió un informe reciente del Departamento de Agricultura de EEUU (USDA).

El informe, elaborado por el Servicio de Investigación Económica de USDA, indicó que en 2014, el 14% de los hogares en EEUU tuvo problemas de seguridad alimentaria, y para el 5,6% el problema fue bastante serio.

Pero el problema de no poder alimentarse bien tuvo una prevalencia mayor entre los hogares hispanos, con un 22,4%, en comparación con los blancos, que registraron el 10,5%. Entre los hogares afroamericanos, el problema de inseguridad alimentaria fue del 26,1%.

Hispanos

El problema, según el informe, tiene graduaciones, y cuando las autoridades hablan de una seguridad alimentaria “muy baja”, se refieren a que las familias se ven forzadas a reducir sus comidas en diversos momentos del año debido a recursos muy limitados.

En la categoría de seguridad alimentaria “muy baja” caen el 6,9% de los hogares hispanos, en comparación con el 4,5% de los hogares blancos y el 10,4% de los hogares afroamericanos.

No obstante, la inseguridad alimentaria varía en los subgrupos de la comunidad hispana, dependiendo de su origen nacional, estatus migratorios, composición familiar y región en la que viven.

Una gráfica muestra las variaciones en el nivel de seguridad alimentaria en 17 estados con altas concentraciones de hispanos: casi todos tienen un nivel “bajo”, aunque Pennsylvania, Connecticut y Massachusetts tiene una proporción más alta.

prevalencia

La inseguridad alimentaria fue menos frecuente entre los cubanos (12,1%), mientras que los inmigrantes de México, Centro y Sudamérica, y Puerto Rico, tuvieron incidencias del 20,8%, 20,7%, y 25,3%, respectivamente.

El problema afectó más a los que inmigraron de América Latina, con un 24,4%, que a los naturalizados, que registraron un 18,9%, según el documento.

El informe indicó que el problema fue mejorando conforme los hispanos pasaban más tiempo en el país.

La inseguridad alimentaria también fue más pronunciada en los hogares hispanos encabezados por una mujer (30,7%) y con ingresos inferiores a la línea federal de la pobreza (37,3%), comparado con el 20,6% de todos los adultos hispanos.

La prevalencia del problema fue menor entre adultos en hogares sin niños y con ancianos, con una incidencia del 18,1% cada uno, y en hogares con ingresos superiores al 185% de la línea de pobreza federal, que registraron un 9,4%.

Según el informe, 14% de hogares hispanos con niños registró un problema de inseguridad alimentaria.

Niños

Expertos que estudian este tema han destacado la ironía de que pese a que ha habido un incremento en la producción alimentaria en EEUU, aún persiste una falta de alimentos saludables y a precios asequibles entre las minorías y las comunidades de bajos ingresos en el país.

El impacto de la inseguridad alimentaria no sólo se registra en su salud física sino que también es palpable en el diario vivir para niños y sus familias, incluso durante el tiempo que pasan en la escuela o en sus trabajos, según el Centro para el Progreso Estadounidense (CAP).

Las minorías, después de todo, suelen vivir en barrios con los llamados “desiertos alimentarios”, es decir, lugares donde hay un acceso muy limitado a supermercados con alimentos saludables.

CAP advirtió de que, en vísperas de la llegada del verano, 15 millones de niños en hogares con inseguridad alimentaria no tendrán acceso a sus almuerzos escolares, y los bajos ingresos de sus familias agravarán su acceso a alimentos saludables.

Hoy mismo, el legislador demócrata por Massachusetts, James McGovern, miembro del Comité de Agricultura de la Cámara de Representantes, instó a USDA a que adopte medidas para ayudar a las familias de bajos ingresos a tener acceso a comida saludable.

USDA, a cargo del programa de cupones de comida conocido pro su sigla en inglés “SNAP”, estableció recientemente una nueva regla que permitiría que ciertas tiendas de alimentos  puedan recibir beneficios del programa.

Esa regla tiene el objetivo de alentar a los minoristas y tiendas en los barrios a ofrecer comidas más saludables pero, según McGovern, requiere modificaciones para que también pueda beneficiar a familias con poco acceso a supermercados.

“A todos nos gustaría tener grandes supermercados en todas las comunidades, pero simplemente esa no es la realidad”, dijo McGovern a la prensa al concluir una audiencia del Comité.