Aumenta el número de universitarios latinos

Esfuerzos nacionales y locales han ayudado a que más latinos se gradúen y continúen su educación.
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Aumenta el número de universitarios latinos
Estudiante de la escuela PanAmerican International HS en Queens Efrin Martinez Cuevas, 17 con el principal George Badia. Photo Credito Mariela Lombard/El Diario NY.
Foto: Mariela Lombard / El Diario

Como muchos inmigrantes, los padres de Efrín Martínez Cuevas vinieron a Nueva York antes de que el joven comenzará la escuela superior para que él tuviera una mejor educación y oportunidades. Ahora cuatro años más tarde, los deseos de sus padres se hacen realidad. Martínez se va a graduar de la escuela Pan American International en Queens y empezará sus estudios universitarios en sistemas de computadora en CUNY este otoño.

“Como mi mamá no pudo ir a la universidad, yo tengo que ir ya que tengo la oportunidad para ella y para mí porque quiero un mejor futuro para mis hijos”, explicó el dominicano de 17 años.

Estudiante de la escuela PanAmerican International HS en Queens Efrin Martinez Cuevas, 17 con el principal George Badia. Photo Credito Mariela Lombard/El Diario NY.
Estudiante de la escuela PanAmerican International en Queens Efrín Martínez Cuevas. 
Photo Credito Mariela Lombard/El Diario NY.

Martínez, residente de Corona, representa una nueva generación de inmigrantes latinos que son más propensos a graduarse de la escuela superior, tomar clases de asignación avanzada (AP por sus siglas en inglés), y continuar sus estudios secundarios.

El último informe del Departamento de Educación (DOE) de la Ciudad de Nueva York mostró que el 70.5% de estudiantes de escuela superior de cuatro años se graduaron en el 2015. Entre los estudiantes latinos un 64% se graduaron, un aumento de 2.5.

“El aumento de las tasas de graduación entre los estudiantes hispanos de nuestra ciudad representa un enorme progreso, pero hay mucho más trabajo por delante”, dijo Yuridia Peña, vocero del DOE. “Los esfuerzos de la Canciller para fortalecer la instrucción, ampliar las oportunidades para todos los estudiantes, crecer programas bilingües, e involucrar a las familias de formas inclusivas recalcan su compromiso de garantizar la equidad y la excelencia en todas los salones de clases independientemente del código postal o idioma en casa”.

El proceso de solicitar a universidades es “extremadamente complicado” para cualquier estudiante según Sugeni Pérez-Sadler directora asociada para la planificación universitaria y profesional del DOE. “Nuestros estudiantes inmigrantes están en desventaja porque sus padres son nuevos al país”, explicó.

Pérez-Sadler llegó a Nueva York sin saber inglés. Pero con mucho esfuerzo logró graduarse de escuela superior e ir a la universidad Barnard. “Yo me gradué en la década de los 90 y afortunadamente las cosas han mejorado no solo en la ciudad pero nacionalmente”. Tanto el presidente Barack Obama y el alcalde Bill de Blasio han lanzado iniciativas para aumentar el número de graduados.

“Nuestra meta no es sólo que se gradúen pero que se gradúen con un plan ya sea que vayan directamente a la universidad o a una carrera buena”, dijo Pérez-Sadler. Los esfuerzos de la Ciudad, dentro de la iniciativa de equidad y excelencia,  ayudan a los estudiantes y sus padres a navegar el proceso hacia la universidad paso por paso.

Para Martínez Cuevas el programa que más ayudó ampliar su perspectiva fue los embajadores urbanos, un programa de liderazgo para capacitar y empoderar a los niños de escasos recursos en la ciudad. “Es como una fraternidad en donde tengo personas alrededor de mí que me respaldan y si necesito algo, están ahí para mí”, dijo Martínez Cuevas. Los mentores son otros hombres latinos y afroamericanos.

Además de sus logros extracurriculares, Martínez Cuevas tomó dos clases AP. En el 2011 habían 4,100 estudiantes latinos tomando y pasando exámenes AP. En el 2015, hubo 6,289— cual representa un aumento de 53.6%.

AP para todos (una iniciativa del DOE) expone a nuestros estudiantes a clases universitarias y el rigor académico que requieren”, dijo Pérez-Sadler.

Una segunda oportunidad

“Yo estaba en la oscuridad, y ahora estoy en la luz”, así describió Diana López el cambio que tomó su vida. Ella es una de 13 mujeres anteriormente presas que se graduaron de la universidad gracias a la ayuda de College & Community Fellowship, una organización sin fines de lucro que desde el 2000 a ayudado a más de 300 mujeres obtener su educación secundaria de grados asociados a doctorados.

Diana López es una de 13 mujeres excarceladas que se graduó este año. Suministrada
Diana López es una de 13 mujeres excarceladas que se graduó este año. Suministrada

López se crió en el Lower East Side cuando la epidemia de drogas estaba en su peor momento. Aunque en su casa sufrió abusos y sus padres eran alcohólicos, siempre fue buena estudiante y se graduó de la escuela superior a los 15 años.

Después de ejercer en trabajos al por menor, López comenzó a trabajar en la oficina de un hospital donde su habilidad de hablar inglés y español la hizo una empleada altamente valorada. Allí se dió cuenta que quería ser enfermera.

López logró su sueño después de recibir un grado asociado de la Universidad Comunitaria del Bronx. Como enfermera, se enfocó en ayudar a personas con SIDA y HIV–su hermana y su prima se habían muerto de la enfermedad.

Pero después que la atacó un paciente, Diana comenzó a usar drogas. La arrestaron varias veces por violaciones relacionadas a drogas hasta que en el 2007 pudo dejar sus vicios.

“Es una injusticia que dejamos a la gente entrar a las prisiones por razones médicas que se pueden curar”, dijo López que en la prisión sintió que trataban peor a los drogadictos que a los ladrones.

Diana pensó que su historial criminal la iba a prevenir a ejercer como enfermera de nuevo. Pero con el apoyo de College and Community Fellowship, quien la conectó con un abogado. López se graduó con un bachillerato de justicia criminal con licenciatura en psicología forense y un certificado de asesoramiento sobre el abuso de sustancias de la universidad John Jay.

“En los años oscuros me imagino que mis hijos sintieron mucha vergüenza, pero ahora estoy tratando de probar que aunque uno comete errores, puedes cambiar”, dijo la madre de tres. Dos de sus hijos se graduaron de universidad este año.

Aunque el 67% de prisioneros vuelven a la cárcel entre tres años de salir, menos de 2% de las mujeres que participan del progarama College and Community Fellowships  vuelven a la cárcel.

Ahora López quiere volver registrase como enfermera y abrir una vivienda para jóvenes que están saliendo de los programas de padres adoptivos

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