Donald Trump tendrá pesadilla

Cerca de 90 mil mexicanos invaden el coloso de Pasadena para apoyar a su selección en su duelo ante Jamaica
Donald Trump tendrá pesadilla
Aficionados del Chapulín Colorado con una piñata de Donald Trump.
Foto: Manuel Morfin / La Opinion

Era la peor pesadilla de Donald Trump convertida en realidad.

Un batallón mexicano conformado por más de 83,000 elementos invadió sin resistencia alguna el Rose Bowl de Pasadena.

Portando su uniforme compuesto de una camiseta verde que en el lado izquierdo del pecho lleva bordado el escudo de su pasión, los mexicanos reclamaron como suyo este pedazo del sur de California.

Una enorme bandera mexicana fue enclavada en el centro de la explanada principal del estadio, y ahí, sin temor a nada ni a nadie, la tropa entonó su grito de guerra.

“Mé-xi-co…Mé-xi-co…Mé-xi-co”, fue el cántico que durante todo el día entonaron los seguidores de la selección mexicana que el jueves enfrentó a Jamaica en la Copa America Centenario.

“Yo creo que se muere”, dijo Fernando González  cuando se le preguntó cuál cree que sería la reacción de Trump si viera la reunión de 90,000 mil mexicanos que se formó en el Rose Bowl.

“Trump debería estar aquí con nosotros para que vea que somos muy buena onda”, apuntó el residente de Los Ángeles que llegó al estadio portando una máscara del magnate estadounidense que se ha convertido en el virtual candidato a la presidencia de Estados Unidos por el Partido Republicano.

“Nosotros venimos a trabajar a este país, no venimos a causar problemas ni a robar a nadie como dice Trump”, dijo Alejandro Vázquez, quien con una máscara del “Chapo”Guzmán se acercó a estrechar la mano del hombre que personificaba a Trump.

“Esta es una fiesta, venimos a divertirnos, venimos a apoyar a nuestra selección, apuntó González mientras el olor a carne asada seducía el sentido del olfato y el sonido de la tambora, tuba y trombón hacía bailar a ritmo de banda sinaloense a los presentes.

Las imágenes, sonidos, y olores que invadían el estadio se convirtieron en señales inequívocas de que los mexicanos son parte indispensable en la vida diaria de este país.

El mensaje fue más que claro, los mexicanos que radican en esta nación son fuerza, son alegría, son los que en momentos como los del jueves invitan a los Estados Unidos a ser parte del mundo.

Aunque a Trump no le guste.