Congresistas promueven resolución en contra de consumo de perros en China

La resolución no es vinculante pero exige que el gobierno de China prohíba el comercio de carne de perros y sancione la crueldad contra los animales.
Congresistas promueven resolución en contra de consumo de perros en China
Imagen captada de Twitter de una campaña internacional contra el Festival de Carne de Perros de Yulin, que lleva la etiqueta "StopYulin2016".
Foto: Twitter

WASHINGTON.- En la cocina china, destazar a un perro para consumo humano es prácticamente igual a desplumar a un pollo o descuartizar a una vaca pero, en el Congreso, varios legisladores promueven una resolución de condena a la práctica culinaria.

Durante una conferencia de prensa, activistas defensores de los animales de Nueva York se sumaron hoy al pedido del congresista republicano por ese estado, Lee Zeldin, para exigir que las autoridades China cesen la “tortura” de más de 10,000 perros para el popular Festival de Yulin, que arrancó hoy en el sur del país asiático y dura diez días.   

Zeldin copatrocina la resolución H. Res 752, que ahora tiene 26 copatrocinadores, que condena la realización del festival anual, organizado por el sector privado.

En concreto, la resolución insta al gobierno de China y a las autoridades de Yulin a que pongan fin al comercio de carne canina y tome medidas para fortalecer las leyes de seguridad alimentaria y transporte de animales.

También pide que el Congreso chino adopte una ley que sancione la crueldad contra los animales.

Se calcula que entre 10 millones y 20 millones de perros son sacrificados al año para consumo humano en China.

La medida no es vinculante pero, según Zeldin, quiere dejar de manifiesto la condena de un “acto inhumano”, que además ha sido objeto de protestas en Nueva York, Los Angeles y la capital estadounidense, además de otras principales urbes del mundo.

Desde 2010, las autoridades de la región autonóma de Guangxi Zhuang permiten la celebración del festival, en el que se pueden comprar perros enjaulados por unos $75 cada uno.

Durante el controvertido festival, miles de perros son sacrificados y vendidos en mercados al aire libre, y éstos terminan en las mesas de hacinados restaurantes en la sureña ciudad de Yulin.

Pero, gracias en parte a un movimiento internacional en contra del festival en los últimos dos años –este año se recabaron 12 millones de firmas-,  la práctica de matar perros para consumo humano ha ido en declive, si bien hay grupos que la defienden como parte de una expresión cultural en China, y algunos le atribuyen beneficios para la salud.