La mujer tiene derecho a decidir

El máximo tribunal del país hizo lo correcto al anular la ley de Texas sobre salud

Activistas pro-derechos de la mujer celebran frente a la Corte Suprema.
Activistas pro-derechos de la mujer celebran frente a la Corte Suprema.
Foto: Getty Images

La decisión de la Suprema Corte de Justicia es una victoria para la protección del acceso de la mujer a los servicios médicos. La ley de Texas anulada por una mayoría de los jueces tenía el fin de limitar el aborto restringiendo la cantidad de clínicas que prestan servicios de salud reproductiva, perjudicando a las mujeres de menos recursos.

El estado de Texas aprobó en 2013 una ley para regular las clínicas que proveen la terminación del embarazo entre otros servicios de salud reproductiva para la mujer. La medida, H.B.2 ordenaba que los médicos que atendían en las clínicas que prestaban estos servicios tenían que gozar derechos de admisión en hospitales cercanas y que estas clínicas tenían que mejorar sus instalaciones a un nivel similar a un hospital.

Los defensores de la ley dicen que su intención es proteger la salud de la mujer creando condiciones más seguras, pero la realidad es otra. El propósito es limitar el aborto estableciendo exigencias a la clínicas obligando su cierre. Esta es una táctica que está siendo utilizado en otros Estados de mayoría republicana ante las dificultades de poder anulara la decisión judicial Roe v Wade que legalizó el aborto.

El resultado fue el cierre de numerosas clínicas en perjuicio de las mujeres más pobres y alejadas de los centros urbanos. A las mujeres más pudientes en los centros urbanos no se vieron tan afectadas ante la variedad de la atención médica, pero no así las más humildes que se cuentan entre las 2.5 millones de latinas que viven en Texas. Ellas no tienen los recursos económicos ni el tiempo disponible para trasladarse largas distancias para obtener servicios de salud reproductiva.

La idea de restringir el aborto en Texas en la práctica era un castigo para las mujeres más pobres, además de atentar contra el derecho constitucional de la mujer para terminar su embarazo. El juez Anthony Kennedy reconoce estos dos aspectos en la redacción del fallo de ayer en el caso Whole Woman’s Health v. Hellerstedt.

Los jueces reconocieron que detrás del argumento de querer proteger a la salud de la mujer, la ley de Texas hacia precisamente lo contrario.