Persiste déficit de hogares de crianza donde se hable español

Aunque el número de menores latinos en familias sustitutas ha disminuido en casi un 25%, más niños siguen sin ser ubicados en hogares que hablen español

En Nueva York un total de 31 de cada 100 menores latinos que están en familias sustitutas en hogares de crianza no son cuidados por padres hispanos, lo que en muchas ocasiones significa un impacto negativo para los niños, al no estar en su mismo circulo cultural.

Así lo evidencian cifras manejadas por la Administración de Servicios Infantiles de Nueva York (ACS), donde se reveló que aunque entre el 2012 y el 2016 el total de pequeños hispanos en hogares sustitutos disminuyó y pasó de 4,332 a 3,305, todavía una tercera parte de los menores latinos que hay dentro del sistema no están ubicados en hogares de su mismo grupo étnico.

Las estadísticas de ACS sugieren que la demanda de familias hispanas para ubicar a estos menores aumentó en los últimos cinco años, pues en el 2012 había menos niños latinos cuidados por familias que no hablaran su propio idioma: un total de 26 menores por cada 100.

A pesar de las cifras, las autoridades encargadas del cuidado de los menores en la Gran Manzana dejaron ver que las familias latinas sustitutas que están en el sistema solo han disminuido en 1%, pero siguen trabajando fuertemente para que más padres hispanos se integren a las labores de ACS en favor del desarrollo de los niños.

La Administración de Servicios Infantiles de Nueva York está comprometida con el reclutamiento de padres de crianza de diversos orígenes y la ubicación de los jóvenes en hogares de cuidado culturalmente apropiados”, aseguró ACS, a través de un comunicado, donde manifestaron que siempre toman en cuenta los aspectos culturales al momento de elegir a las familias sustitutas a las que los pequeños son enviados, pero aclararon que la ley indica que el origen étnico y cultural no es el único elemento determinante a la hora de ubicar a un menor.

El Acta de ubicación multiétnica (MEPA PL103-82) ordena que las agencias encargadas del cuidado en los hogares de crianza reclute diligentemente una base diversa de padres sustitutos y adoptivos para reflejar mejor la composición racial y étnica de los niños en el cuidado. Raza, color y origen nacional, pueden ser un factor en las decisiones relacionadas con la ubicación, fuera del hogar, pero no el factor exclusivo”, dijeron.

“Como sistema, siempre podemos utilizar a más padres de crianza culturalmente competentes y amorosos. Nos esforzamos para colocar a niños en hogares que mejor se adapten a sus necesidades y siempre tratamos de ubicar a los niños con padres adoptivos que hablen el mismo idioma”.

La sicóloga colombiana Mary Hernández afirma que aunque no es determinante, el entorno cultural en el que un menor sea ubicado en un hogar de crianza sí ayuda a que enfrente mejor esa nueva situación.

“Obviamente los padres temporales deben hablar su mismo idioma, eso sí es fundamental, porque deben comunicarse, y si culturalmente son del mismo grupo, será más fácil la conexión”, dijo. “Pero siendo Nueva York una ciudad multicultural, donde un pequeño está expuesto a costumbres de tantas partes, lo que cuenta es que se le haga un seguimiento constante a los menores en esos hogares, pues sean latinos o del país que sean, al comienzo es duro y hasta traumático llegar a la casa de un extraño que va a asumir el rol de papá y mama”.

La peruana Stephanie Montalvo, quien hace siete años estuvo en un hogar de crianza no hispano, comparte esa teoría y asegura que aunque corrió con la buena suerte de encontrar una familia amorosa, el que no hablaran su idioma nativo y que no tuvieran sus costumbres, al principio fue un obstáculo para adaptarse.

“De repente me separaron de mi casa, de mi mamá y de mis hermanos y me mandaron donde una gente americana que me trataba bien, pero que no entendía cómo era yo”, comentó. “A mí me gustaba oír música alta y me ponía a bailar y a ellos les molestaba eso, porque no entendían que así somos los latinos”.

A pesar de ello, la joven, quien hoy tiene 22 años, asegura que más allá que hablar un mismo idioma, lo importante es que los padres sustitutos cuiden responsablemente a los niños.

“Creo que me hubiera gustado más que ellos fueran latinos, pero sería injusta si digo que por no ser hispanos me traumaron o algo. Me cuidaron bien en un momento de mi vida donde estaba muy loca y eso me sirvió”.

ACS agregó que las familias hispanas, al igual que cualquier otra, pueden vincularse a los programas de padres sustitutos, tras un riguroso proceso en el que se busca garantizar que los menores no sean puestos en riesgo y que los intereses que mueven a los padres no son económicos. El dinero que reciben por su labor, dependen de cada caso y no son discutidos públicamente.

Cuando alguien se convierte en padre sustituto, la motivación número uno debe ser querer ayudar a los niños y proporcionarles estabilidad, siendo ejemplo positivo de lo que un hogar saludable debe ser”, afirma ACS.

Otro de los resultados que arrojan las cifras de la Agencia de Cuidado Infantil es que cada vez menos menores latinos son ubicados en hogares temporales de familiares cercanos.

En el 2012, el 38.1% de los niños latinos que estaban bajo el cuidado del sistema, fueron puestos bajo la responsabilidad de parientes, es decir, la mayoría. Pero en el 2016 la cifra se redujo al 33.4%.

Por su parte, el contralor, Scott M. Stringer, quien ha denunciado serias fallas por parte de ACS, dejó ver que es importante garantizar las mejores condiciones no solo para los latinos, sino para todos los niños que están bajo el cuidado de esa agencia.

“Ningún niño en nuestra ciudad debería vivir en condiciones inseguras o de calidad inferior”, comentó. “Si queremos dar a todos nuestros niños la oportunidad de tener éxito, no podemos seguir poniéndolos en peligro. Tenemos la obligación de asegurar que cada niño neoyorquino esté protegido, seguro, y tenga la oportunidad de un futuro mejor”, agregó.

 

DATOS

Menores hispanos en hogares de crianza entre el 2012 y el 2016
Año     hogares parientes     Hogares No hispanos     Hogares hispanos      Total de menores hispanos en hogares
2012    38.1%                          26.7%                                 35.2%                             4,332
2013    36.5%                          27.1%                                 36.4%                             3,984
2014    33.6%                          29.6%                                36.7%                             3,733
2015    33.5%                          29.9%                                36.6%                            3,669
2016    33.4%                          31.2%                                 35.4%                            3,305

 

Proceso para ser padre sustituto

  • Las familias interesadas en convertirse en padres sustitutos deben contactarse con la línea WISH (877) 676- 9474, o a través de internet a la dirección http://www1.nyc.gov/site/acs/child-welfare/prospective-parent-recruitment-form.page.
  • Luego deben asistir a una sesión de orientación con los proveedores de los hogares de crianza de ACS para entender mejor cómo funciona el proceso de certificación, y si aún están interesados y su aplicación es aprobada, iniciarán otro proceso que incluye un entrenamiento de 30 horas para ayudarlos a fortalecer sus habilidades como padres y aprender cómo trabajar con los padres biológicos del menor y ayudarlo a adaptarse a su hogar temporal.
  • Asimismo es necesario que, no solo los padres sustitutos, sino todos los miembros de la familia que viven en el hogar, se sometan a exámenes médicos, verificación de antecedentes y un estudio en el hogar, para determinar que es seguro y que el potencial padre de crianza es capaz de cuidar al niño, lo que toma varios meses.