Dolores Huerta, una “súper delegada” y testigo de histórica convención demócrata

Huerta ha participado en numerosas convenciones demócratas desde 1968, como oradora, invitada, panelista, o líder de la delegación de California, donde reside con su familia
Dolores Huerta, una “súper delegada” y testigo de histórica convención demócrata
La líder sindicalista, Dolores Huerta, es una "súper delegada" en la convención nacional demócrata en Filadelfia, y afirma que un triunfo del republicano Donald Trump sería un peligro para los latinos. Foto: María Peña/Impremedia
Foto: María Peña / impremedia

FILADELFIA.- Desde 1968, la líder sindicalista, Dolores Huerta, ha asistido a todas las convenciones demócratas en distintos papeles, menos una, y este año, como “súper delegada”,  estará como testigo en primer línea para votar por la histórica nominación de Hillary Clinton como la primera mujer candidata presidencial en EEUU.

En entrevista con este diario desde su habitación de hotel,  Huerta, de 86 años, recordó su primera convención, la de agosto de1968 en Chicago (Illinois),  poco después del asesinato del precandidato presidencial y senador demócrata de Nueva York, Robert F. Kennedy.

El 5 de junio de ese año, Huerta acababa de compartir escenario con Kennedy en un evento electoral en un hotel en Los Angeles días después de que éste ganara las primarias de California, cuando, minutos después, alguien abrió fuego contra él y otras personas.

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Huerta forma parte de los llamados "delegados de Kennedy", que apoyaban la candidatura presidencial del senador Robert F. Kennedy, quien murió asesinado poco después de ganar las primarias de California en junio de 1968.
Huerta forma parte de los llamados “delegados de Kennedy”, que apoyaban la candidatura presidencial del senador Robert F. Kennedy, quien murió asesinado poco después de ganar las primarias de California en junio de 1968.

Kennedy murió de heridas de bala al día siguiente, y el Partido escogió al entonces vicepresidente, Hubert Humphrey y a Edmund Munskie como el binomio presidencial.

Huerta rememora el turbulento año de 1968, cuando fueron asesinados el líder afroamericano, Martin Luther King, y el senador demócrata por Nueva York y aspirante presidencial, Robert F. Kennedy. Foto: María Peña/Impremedia
Huerta rememora el turbulento año de 1968, cuando fueron asesinados el líder afroamericano, Martin Luther King, y el senador demócrata por Nueva York y aspirante presidencial, Robert F. Kennedy. Foto: María Peña/Impremedia

“Yo tenía 38 años, ya tenía hijos, y fue un año muy turbulento en el país”, dijo Huerta, quien formó parte entonces de los llamados “delegados de Kennedy”.

Huerta, quien ofrecerá un discurso este jueves ante esta convención en Filadelfia, ha participado en otras citas semejantes con distintas funciones, incluyendo la de 1972 cuando fue co-presidente de la delegación de California.

La activista esboza una sonrisa al recordar cómo, en 2008, tuvo el papel de colocar el nombre de Clinton en la baraja de la nominación presidencial, si bien fue Barack Obama el abanderado.

Ahora, Huerta, miembro de la junta ejecutivo del grupo progresista “People For the American Way” (PFAW), figura entre los 4,764 delegados y “súper delegados” que votarán la nominación de Clinton como candidata presidencial, en medio de la discordia que han venido a expresar ruidosamente los partidarios del senador Bernie Sanders.

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Un “súper delegado” suele ser un funcionario elegido o miembro del Partido Demócrata que puede votar de forma independiente al voto popular. Huerta no tiene dudas de que lo hará por Clinton.

Veterana de tantas luchas

Por otra parte, la co-fundadora del sindicato “United Farmworkers (UFW), ve similitudes entre la prolongada lucha que lideró junto César Chávez a favor de los campesinos en la década de 1960, y la que ahora protagoniza junto a otros líderes cívicos para movilizar el voto hispano.

Me acuerdo de las marchas, las huelgas, pero casi nunca se menciona que desde entonces ya estábamos ayudando a inscribir a los votantes latinos. ¿De qué sirve protestar si no podemos cambiar las leyes y no votamos por candidatos progresistas que defiendan nuestros intereses?”, afirmó Huerta a manera de retórica.

“Esta es la continuidad de esa lucha. Solo toma 10 minutos votar, y tenemos que seguir educando a los latinos sobre ese enorme poder que tenemos en nuestras manos, porque sí se puede!”, subrayó.

Agendas en polos opuestos

“Los republicanos ya le presentaron a los votantes sus propuestas: van a colocar a un juez de derecha en el Tribunal Supremo, están en contra de los sindicatos y de los inmigrantes… sus valores no son los valores de la gente latina en EEUU”, dijo Huerta.

Huerta reconoció que existe un reducido número de latinos que apoya al republicano Donald Trump y su agenda conservadora, pero confía en que “la mayoría de los latinos van a respaldar a Clinton y al Partido Demócrata” porque, entre otras cosas, ella promoverá la reforma migratoria en los primeros 100 días de su gobierno.

Según la principal ejecutiva de la convención nacional demócrata, Leah Daughtry, explicó que la arena del Wells Fargo refleja la diversidad del Partido Demócrata, unido por la meta de promover la prosperidad del país.

“Nuestra candidata y nuestro partido ofrecen una visión de futuro del país. Somos un partido muy diverso, pero nos une la creencia de que tenemos una responsabilidad compartida por el bien de los demás y del país”, afirmó.