¿Ser amiga de “la otra”? Algunas mujeres pueden

La idea de mantener un lazo de cordialidad con la nueva pareja de tu ex no siempre es posible
¿Ser amiga de “la otra”? Algunas mujeres pueden
Convertirte en amiga de la nueva esposa de tu ex dependerá de varios factores.

Tener una amistad con esa mujer que ahora es la pareja de tu ex, no siempre suena como la mejor propuesta. Y si ella tuvo algo que ver en los motivos de la separación, menos todavía. Sin embargo, hay personas que están dispuestas a pasar la página y trabajar en al menos una relación de cordialidad, en especial si hay hijos en la ecuación.

Ese es el caso de “Mari”, quien accedió a hablar bajo anonimato. “Nosotros terminamos porque él se fue con ella”, nos cuenta. “Ellos trabajaban en el mismo lugar, y empezaron un romance”.

Aunque Mari se divorció tras enterarse de la infidelidad, posterior a la separación, “nos dejábamos y volvíamos, hasta que me entero de que sigue con ella, y encima de eso, que ella estaba a un mes de dar a luz”. La noticia no fue del agrado de Mari, “pero tenemos tres hijos, así que por la paz mental de ellos, la llamé. Le dije: ‘ahora las cosas cambian. Mis hijos van a tener un hermanito. No seremos íntimas amigas, pero sí debemos tener una buena relación’. Ella lo entendió”.

Mari narra que, al principio, “nos tratábamos pero fue años después que comenzamos a hablar más, al punto de que nos veíamos y eso eran besos y abrazos, y él se ponía furioso. No podía lidiar con vernos compartir”. Incluso, recuerda una ocasión en la que “estábamos en una fiesta hablando, y él la llama a la mesa para que se siente con él, como para cortar la conversación, así que cogí una silla y la puse al lado de ella para seguir hablando. Sabrás que a él le molestó”.

Con el tiempo, la confianza se acentuó. “Como es maestra, cuando había alguna asignación (de mis hijos) que necesitáramos ayuda, yo la llamaba. Era una relación extraña, lo sé”, analiza.

Fue Mari una de esas confidentes con quien la mujer desahogó su tristeza ante la infidelidad del hombre. “Después de 8 años, él se fue con otra. En eso tuvimos más comunicación. Y yo loca por decirle ‘eso mismo pasé yo cuando me fue infiel contigo’, pero no lo hice”. Según añade, “ella y yo nos mantuvimos en comunicación hasta mayo, que se mudó a otro país”.

Otra historia

Por el contrario, otra de nuestras entrevistadas, “Ariana” (pidió ocultar su nombre verdadero), no pudo lograr esa conexión. Incluso, la cordialidad que hubo entre ella y la nueva esposa de su ex, duró muy poco.

“Lo increíble es que ella fue la amante de mi esposo cuando yo estaba embarazada. Claro, en ese tiempo yo no quería saber de ella. Pero dos años después, él y yo nos dejamos. Me fui a vivir a Orlando (Florida) con el nene. A los dos años, él me llama para decirme que quería ir a Orlando a vivir para estar cerca del nene, pero ambos estábamos claros de que no había ningún plan de reconciliación”.

Según Ariana, el hombre se mudó a Orlando, solo. Consiguió un empleo en una tienda, en la que logró ascender a gerente. “Meses después, me entero de que él y esa muchacha se reconectan. Reanudan su comunicación. Yo no vi nada de malo en eso. Yo había pasado la página, y no es mi estilo armar una escena por el hecho de que años antes fuera su amante. Incluso, ella viajó varias veces a Orlando para verlo y hasta llegamos a compartir los cuatro (incluyendo el hijo) en una mesa, en un restaurante, como si nada. No es que fuéramos amigas, pero todo fluía muy cordial”.

infiel

Ariana reflexiona que “yo en lo que pensaba era en el bienestar de mi hijo, en esa persona que ahora entraría a su vida cuando él compartiera con su padre. Dije, ‘nos sacamos la lotería, una muchacha inteligente, doctora, con un trabajo estable en un hospital, súper simpática’”. Pero no resultó así.

“Creí que ella se mudaría a Orlando a trabajar, pero meses después, el papá del nene me dice que se va a mudar a Puerto Rico para estar con ella, porque ella no quería venir acá. La noticia no me gustó por la distancia física que surgiría entre el nene y su papá”, aclara.

Con el regreso del exesposo a la isla se terminó todo. “Yo notaba que pasaban las semanas, y él ni llamaba ni respondía a las llamadas. El nene preguntaba por él, pero no aparecía. Hasta que como cuatro meses después, me contestó. Me dijo que ella se ponía furiosa cuando él hablaba conmigo, que me odiaba, y le peleaba si hablábamos. Y todo empeoró cuando ella quedó embarazada, que tuvo problemas de salud. Nunca lo entendí. Si alguien debía estar molesta, era yo con ella por haber estado con quien era mi marido. Y ella lo controla tanto, que él apenas se relaciona con nuestro hijo. Y lo ridículo es que entre él y yo no hay nada, nada de nada. No entiendo sus celos”.

Es posible, pero…

La psicóloga Omayra Rivera Rivera menciona que, más allá de lograr una relación cordial, convertirte en amiga de la nueva esposa de tu ex dependerá de varios factores. “En ocasiones pudiera resultar fácil, y en otras una ‘hazaña’”, advierte.

Los celos, las inseguridades y las comparaciones son factores que “afectarían, sin lugar a dudas, que se pudiera establecer dicha relación”. Y si la nueva pareja fue la amante, “definitivamente haría mucho más difícil una dinámica de amistad”.

En el intento por una relación saludable, “el rol del hombre es muy importante, servir de facilitador en el proceso. Estar claro en cuanto a los sentimientos y límites, es esencial”.

La doctora enfatiza que “no cabe duda de que mantener una relación cordial con la nueva esposa de tu ex o el padre de tus hijos, afecta positivamente la salud emocional de éstos. Mantener una relación de respeto y un ambiente de armonía beneficia a todos”.  Teniendo esto en cuenta, “si la relación (de amistad) eventualmente se diera, deben evitar las comparaciones o dialogar sobre cómo fue o es la nueva relación con el ‘esposo’”.

– Rosa Escribano