Mónica Puig: “Jugar con Puerto Rico fue la mejor decisión de mi vida”

Entrevista con la medallista de oro en Río, que afronta el US Open después de dos semanas que le "cambiaron la vida"

QUEENS, NY – Un oro olímpico puede cambiar la vida de un deportista. Más aún si es el primero oro de la historia de tu país. Así le sucedió hace tan solo dos semanas a Mónica Puig en Río de Janeiro, donde se impuso a las favoritas en el torneo de tenis. Desde entonces no ha parado: pasó por Miami, donde vive casi desde que nació con su familia; fue a Puerto Rico, donde la recibieron cientos de personas en el aeropuerto, un aperitivo del multitudinario desfile que le dedicaron el pasado martes por las calles de San Juan; y ahora está en Nueva York, lista para participar en un US Open donde acapara todas las miradas.

Pregunta: ¿Esa medalla de oro duerme contigo?
Mónica Puig: Jaja. No duerme conmigo, pero sí tengo que comprobar cada rato que está ahí. Al día siguiente de ganarla la dejé en la mesita junto a la cama y me desperté varias veces por la noche para asegurarme que de verdad era real. Y aún es como un sueño para mí. Veo videos y me cuesta creer que esto acabe de pasar. Aún no he asimilado que he ganado una medalla de oro olímpica. Me lo digo a mí misma y me pregunto, “¿de verdad?”.

P: Pero eres la misma Mónica Puig…
M.P.: Mi vida ha cambiado mucho. Hay muchas expectativas, mucha atención. Pero yo como persona no he cambiado para nada. Yo soy como soy y me gustar ser como soy. No pienso cambiar en nada.

P: ¿En quién te fijabas de pequeña?
M.P.: Siempre seguí a Steffi Graf y Andre Agassi. Pero en las Olimpiadas no veía mucho tenis. Me gustaba más la gimnasia, los saltos de trampolín y otros deportes. Cuando los veías conseguir sus medallas y todos estaban felices, te preguntabas, ¿cómo será eso un día? Cuando subí al pódium y me dieron la medalla de oro fue muy emocionante. En Puerto Rico, cuando volvieron a poner la grabación de la entrega de la medalla, me puse a llorar otra vez. Los Juegos Olímpicos son muy especiales y las medallas de oro son escasas, así que soy afortunada de haber podido ganar una tan joven.

P: ¿Te has podido preparar para este US Open con tanta celebración?
M.P.: Es difícil, te descuadra la agenda un poco, pero los Juegos Olímpicos son una oportunidad que llega sólo cada cuatro años y me acerca a mi país Puerto Rico, así que fue muy divertido. Intento mantenerme lo más concentrada posible y no permitir que todo esto me afecte. Fue un momento muy emocionante y obviamente te sientes muy feliz, pero ahora hay que centrarse en el siguiente objetivo. Mi equipo y yo estamos haciendo un buen trabajo gestionando todo esto y creo que el lunes estaré lista para empezar. Nunca llego a un torneo sin estar preparada.

P: ¿Sientes la presión y los ojos puestos en ti?
M.P.: En los últimos días he recibido muchos mensajes negativos diciendo “veremos cómo le va en el US Open” o “esto fue un golpe de suerte”. Pero si pasa y el US Open no va bien, pues no va bien. Es la realidad, siempre va a haber un porcentaje de victorias y de derrotas. Lo que es seguro es que voy a prepararme al 100% para salir a la pista el lunes y hacer mi trabajo. Y sé que los Juegos Olímpicos no fueron una casualidad para mí porque he tenido que trabajar muy duro para llegar a donde estoy. Sé las horas, las lágrimas y el sudor que me ha costado. Ha sido muy difícil, pero ese momento nadie me lo va a quitar.

P: Después del impresionante recibimiento en la isla has venido a Nueva York. ¿Sientes el calor de la comunidad boricua aquí?
M.P.: Sí, cuando voy a entrenar todo el mundo está “¡ay, ésa es Mónica Puig!” y “¡ey Mónica, soy boricua!”. Es muy lindo tener el calor latino acá. Espero un público bien grande cuando vaya a jugar porque en los años anteriores también ha habido muchos puertorriqueños viéndome. Para mí representar a Latinoamérica, no solamente en las Olimpiadas o en un evento así, sino en todos los torneos del mundo, es muy importante.

P: ¿Te sientes cómoda con tanta atención de la gente y de los medios?
M.P.: Al principio era un poco mucho para mí, pero ya lo voy procesando de una manera más relajada, más tranquila. Creo que con el tiempo lo voy a ir manejando un poco mejor.

Puig durante la entrevista en el USTA Billie Jean King National Tennis Center donde se juega el US Open.
Puig durante la entrevista en el USTA Billie Jean King National Tennis Center donde se juega el US Open.

P: ¿Con qué objetivo llegas a este US Open?
M.P: Quiero ir partido a partido, no quiero mirar más allá del primer partido que tengo que jugar. Pero voy a tratar otra vez de ganar el torneo. Tengo ese enfoque, y si pasa, bien. Si no, también. Pero yo sé que he trabajado muy fuerte para estar lista para este torneo en tan corto tiempo. Voy a ir a la cancha a competir a lo máximo, pero no me voy a poner presión de probarle a nadie de que lo que hice no era de verdad. Porque lo que hice fue ganar las Olimpiadas por todo el trabajo que he puesto en la cancha.

P: Llegaste chiquita a Miami, te criaste allá, pero hubo un momento en que decidiste jugar con Puerto Rico y no con Estados Unidos. ¿Cómo ves ahora años después esa decisión?
M.P.: Yo creo que fue la mejor decisión que he tomado en mi vida. Para mí era muy importante mantener mis raíces puertorriqueñas. Seguía yendo a Puerto Rico cada verano, aprendiendo cómo es Puerto Rico y viviendo esa experiencia puertorriqueña. Me considero 100% puertorriqueña y siempre voy a representar a Puerto Rico.

P: Puerto Rico está pasando un momento difícil…
M.P.: Sé que todos los ojos están puestos sobre mí. Veremos qué pasa de ahora en adelante. Pero lo que sé es que estoy haciendo una diferencia. Cuando fui a Puerto Rico vi esperanza en los ojos de la gente, una sensación de satisfacción y de confianza en que las cosas van a mejorar. Mi medalla no sólo demuestra que lo imposible nunca es una opción, porque nadie creía que yo iba a ganar, parecía imposible. Y yo lo hice posible. También significa que cuando alguien tiene un sueño y un objetivo, y trabaja muy duro para conseguirlo, las cosas suceden. Creo que Puerto Rico puede canalizar esa misma energía y pensar que las cosas van a mejorar trabajando por la isla y la comunidad. Espero que yo les haya dado confianza para el futuro.

P: ¿Crees que tu éxito va a atraer a los puertorriqueños a jugar al tenis?
M.P.: Eso espero. Ahora hay muchos jóvenes en Puerto Rico que están comprando sus primeras raquetas y están empezando a jugar tenis. Me he enterado que las clases de tenis se están llenando muchísimo.

P: Cuando ves a niñas con las cintas de “Pica Power” y de “Puigñeta”, ¿qué sientes?
M.P.: Me encanta porque se ve mucha esperanza en los ojos de mucha gente. Para mí y para la juventud es muy bueno poner un buen ejemplo, para que sigan un buen camino. Y también que empiecen a jugar otro tipo de deporte que no sea el béisbol, el baloncesto o el boxeo. Me dicen “Yo quiero ser Mónica Puig”, “Empecé a jugar al tenis porque te vi en la tele”, “Yo me hago la trenza porque tú lo haces”… cosas así. Son bien lindas.

P: ¿Es más importante una medalla de oro o un Grand Slam?
M.P.: Para mí una medalla de oro era lo máximo en mi lista de metas, porque como vienen una vez cada cuatro años es más difícil de alcanzar. Ahora lo que quiero es empezar a llegar más lejos en los grand slams. Yo sé que solamente fui a la cuarta ronda de Wimbledon una vez y quiero mejorar en eso. Pero tengo que enfocarme en un partido cada vez, eso me ha ayudado muchísimo. Ahora tengo mucha confianza por lo que he hecho, le ha ganado a las buenas y sé que puedo competir con ellas en cualquier torneo. Eso no me asusta.