Presentarán proyecto para dar más permisos a vendedores de comida

Tras casi 40 años de estar congeladas las licencias, el Concejo quiere otorgar más de 4,000 en los próximos siete años

Agustina Vazquez y su esposo, Miguel de la Cruz venden los helados de hielo en la West 125th. en Harlem.
Agustina Vazquez y su esposo, Miguel de la Cruz venden los helados de hielo en la West 125th. en Harlem.
Foto: Mariela Lombard / El Diario NY

Heleodora Vivar lleva varios años huyéndole a la policía para que no le pongan multas cada vez que vende sus productos en la calle, y aunque quisiera tener una licencia para trabajar acorde a la ley, ni a ella ni a otros vendedores de comida de Nueva York les cabe en la cabeza que desde 1979 esos permisos están congelados en la ciudad. Hasta ahora las opciones han sido no cumplir la ley o subalquilar en el mercado negro las licencias a quienes las poseen, pagando hasta $25,000 dólares anuales cuando el precio original es de $200.

Y tras una larga lucha exigiendo que se cambien las normas y se expidan más licencias para los vendedores ambulantes, el Concejo finalmente escuchó parte de su clamor, y acaba de anunciar que este próximo jueves presentará un proyecto de ley que pretende otorgar 635 licencias anualmente durante los próximos siete años y reglamentar mejor ese asunto.

“Ya era hora que después de tantos años que llevamos luchando comenzaran a tomarnos en cuentas y a tratarnos como verdaderos seres humanos que tenemos el derecho de trabajar en paz y con dignidad”, aseguró la mexicana de 73 años, al enterarse de la iniciativa, que de paso pretende crear una oficina especial que maneje el tema de los vendedores de comida con su propio equipo de supervisores.

Y aunque el proyecto duplicará las 3,500 licencias que se estima hay actualmente, Heleodora advirtió que ese número sigue siendo insuficiente, cuando se calcula que hay unos 20,000 vendedores ambulantes en la ciudad.

“Ojalá el Concejo tome en cuenta esta propuesta aunque no es en realidad la que queríamos, pues pedíamos que hubiera permisos y licencias para todos, no solo para algunos de los que venden comida, sino también para los que venden mercadería en las calles”, dijo. “Por eso no vamos a quitar el dedo del reglón porque la lucha sigue”.

El proyecto, que fue impulsado por el concejal Mark Levine y cuenta con el respaldo de la presidenta del Concejo, Melissa Mark-Viverito, al igual que los concejales, Rafael Salamanca, Eric Ulrich, Margaret Chin, I. Daneek Miller y Julissa Ferreras- Copeland, también otorga 35 licencias anuales para veteranos y personas discapacitadas.

Agustina Vásquez, quien vende helados en Harlem, pidió al Concejo que apruebe la ley lo más pronto posible.
“Es urgente que nos den licencias porque ya las multas nos están acabando”, dijo.

“Con esta ley hay dos propósitos: crear una unidad para reforzar la ley de vendedores ambulantes con una oficina que va a tener su propio personal y presupuesto y aumentar licencias que por décadas fue de unas 3,500, expandiendo un sector económico que siempre ha sido de los inmigrantes”, dijo el concejal Levine, quien reconoció que por la ausencia de licencias muchos vendedores se volvieron blanco de abusos.

“La actual situación es problemática para todo mundo, porque por un lado no hay licencias suficientes y eso quiere decir que muchos vendedores tienen que ir al mercado negro pagando 20 o 30 mil dólares porque hay escacez, y por el otro el Departamento de Policía no está reforzando las reglas actuales, y en muchas áreas hay cantidades de vendedores sin licencias y pueden traer problemas para peatones y vendedores de edificios”, agregó.

El concejal Levine advirtió que incluso los vendedores indocumentados podrán aplicar para obtener estas licencias, pues al momento de tramitarlas no se pregunta por el estatus migratorio.

La presidenta del Concejo admitió que por muchos años se ha ignorado el aporte de los vendedores ambulantes y las restricciones de nuevas licencias ha afectado mucho a una industria que genera fuentes de empleo.

“Los vendedores ambulantes le dan vitalidad a nuestras calles”, dijo. “La venta callejera sirve como una entrada económica en la ciudad para neoyorquinos de bajos ingresos y ha creado miles de puestos de trabajo, mientras sirve millones de comidas de todas las cocinas imaginables”.

La líder política agregó que la nueva legislación pretende aumentar las posibilidades de los vendedores de crear empresa, al tiempo que la Ciudad podrá regular de manera más ordenada esa labor.

“Los vendedores ambulantes han sido blanco de medidas inconsistentes y han sido sacudidos por los dueños de los permisos quienes inescrupulosamente controlan actualmente el acceso a los limitados permisos de venta”.

Con la iniciativa, que se espera sea aprobada antes de que termine el año, también se reforzará la ley, con la intención de descongestionar zonas como Times Square, la Zona Cero, y la calle 34.

Evangelina Lopera, quien vende tacos y esquites en Astoria, se mostró complacida y dijo que solo espera que haya justicia al momento de repartir las licencias.

“Bueno sería que lo hagan primero con gente que ya llevamos años en esto y no que unos tres o cuatro las agarren todas y luego las empiecen a rentar como ha pasado hasta ahora”.

De ser aprobada, la iniciativa solo cobijará a vendedores de comida y no a quienes venden otro tipo de productos.

Puntos del proyecto de ley

  • Pretende doblar el número de permisos para vendedores de comida en los próximos 7 años
  • La propuesta quiere otorgar 600 nuevas licencias cada año y 35 adicionales para veteranos y personas discapacitadas.
  • Crearía una unidad especial dedicada a los vendedores para garantizar que se cumplan la ley y las regulaciones, pues actualmente esta tarea la cumplen el NYPD, el Departamento del Consumidor y el de Salud, generando confusión
  • Las labores de reforzamiento de la ley estarán enfocadas principalmente en áreas congestionadas como Times Square y alrededor de supermercados
  • Se creará una aplicación con vista satelital con los sitios legales para vender comida en las calles.
  • Se creará un panel de asesoramiento para controlar y hacer cumplir la nueva ley, monitorear y hacer recomendaciones.
  • Se establecerá un programa piloto para revisar métodos para mantener el orden en áreas congestionadas y se creará un modelo de zonas de venta
  • Se establecerá otro programa para examinar el uso de cocinas para vendedores de comida.
  • Datos

    • Se calcula que Nueva York hay entre 2,500 y 3,500 vendedores ambulantes con licencias.
    • También hay 853 licencias que no son de veteranos, número que está en su límite máximo.
    • Cifras extraoficiales calculan que diariamente se mueven en Nueva York unos 20,000 vendedores en las calles.
    • El otorgamiento de nuevas licencias para carritos de comida se congeló en 1979, y sólo se renuevan cada año las que ya fueron expedidas, y que suelen ser subrentadas, promoviendo el llamado mercado negro.
    • El costo real de estas licencias es de $200 por dos años, pero los vendedores denuncian que en el mercado negro se alquilan entre $18,000 y $25,000.
    • Los vendedores ambulantes de NY generan ingresos por $192 millones cada año.
    • Sus ventas se elevan a $292 millones por año.
    • Pagan $71,2 millones en impuestos para la Ciudad.