Dan argumentos finales en segundo juicio de Pedro Hernández

Es acusado de matar al niño Etan Patz en 1979 en Manhattan

Guía de Regalos

Dan argumentos finales en segundo juicio de Pedro Hernández
Pedro Hernández enfrentar un segundo juicio por el caso del asesinato del niño Etan Patz.
Foto: Archivo

El segundo juicio contra Pedro Hernández, acusado de asesinar al niño Etan Patz en 1979, está a punto de llegar a su fin con la presentación este lunes de los argumentos finales. El primer proceso en el 2015 fue declarado nulo por el juez, luego que el jurado no llegó a una decisión unánime.

Hernández, de 56 años y de origen puertorriqueño, fue arrestado en 2012 luego que un familiar reportó a la Policía que sospechaba que él había tenido algo que ver con la desaparición y asesinato del niño.

Cuando el niño desapareció Hernández tenía 18 años y trabajaba en una bodega en el vecindario de SoHo a la cual Etan entró a comprar una soda antes de seguir su camino a la parad del autobús escolar a apenas unas cuadras de su residencia, pero el niño nunca llegó a tomar el transporte.

El juez Maxwell Wiley declaró nulo el primer juicio contra Hernández, que duró varios meses, luego que el jurado deliberara por más de 18 horas y al final no llegara a un decisión unánime sobre la culpabilidad del acusado.

Uno de los problemas en este caso es que los fiscales cuentan principalmente con la confesión de culpabilidad que hizo Hernández a la Policía y que fue grabada en video, y que su abogado insiste en que fue forzado hacerlo, y no con evidencias físicas de la escena del crimen ya que el cuerpo del niño nunca fue descubierto.

Además, la Fiscalía también cuenta con el testimonio de varias personas que aseguran que a través de los años Hernández les confesó haber cometido el crimen.

Una ex exposa del acusado asegura que antes de su boda, Hernández la sentó y le confesó el haber matado a un niño. Asimismo, un miembro del grupo de oración al que acude el puertorriqueño testificó que un día éste se arrodilló con lágrimas en los ojos, y le dijo que debía contarle algo que por años lo estaba mortificando: Que había matado un niño en la ciudad de Nueva York.