De la decoración se ocupan ellas

Swift Decor es una empresa de dos hermanas colombianas que vende conjuntos de interiorismo en la Red

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De la decoración se ocupan ellas
Caroline Schwartz y martha Mosquera, dos hermanas colombianas al frente de su empresa Swift Decor./Cortesía
Foto: Cortesía

Las hermanas Carolina Schwartz y Martha Mosquera querían flexibilidad en su trabajo para poder estar más tiempo con sus familias y la fórmula fue ser sus propias jefas.

Estas dos colombianas residentes en Boca Ratón, Florida, decidieron unir sus conocimientos y experiencias, en finanzas y diseño, para lanzar hace poco menos de un año Swift Decor, una empresa de venta en la red de colección coordinada de productos de decoración.

De las finanzas se encarga Schwartz, la hermana menor, quien llegó a los 17 años a EE UU y estudió economía y finanzas en Indiana. “Pero no pude con el frío”, reconoce con humor para explicar que se trasladó a Florida donde vive con su esposo y su hija.

Su experiencia ha sido principalmente en el sector de los bonos municipales y los fondos mutuos. Schwartz admite que no entiende de decoración y que por ello le pidió a su hermana que le echara una mano con su casa, una ayuda que se convirtió en la semilla de la empresa que han puesto en marcha.

Mosquera vive ahora también en Florida aunque cuando llegó en 1997 a EEUU desde Colombia para estudiar un año lo hizo con la idea de volver a su país. “Estudié diseño industrial en la Universidad de los Andes de Bogotá”, cuenta “y luego fui profesora en la Universidad El Bosque”.

Pero sus padres decidieron vivir también en EE UU y Mosquera, finalmente terminó mudándose a este país donde trabajó como diseñadora de interiores de yates y remodelación de barcos. Estuvo seis años viviendo en California con su esposo pero volvieron a Florida “para estar cerca de la familia”.

Y las hermanas empezaron a hablar de la posibilidad de tener flexibilidad laboral para estar más con sus hijos, no tener que trabajar de ocho a cinco y disfrutar más de dos semanas de vacaciones al año. Cuando Mosquera usó sus destrezas como diseñadora para ayudar a su hermana con su casa pensaron en poner un negocio de ventas on line de colecciones de decoración.

De la misma manera que otras empresas mandan a sus clientas cajas con ropa y accesorios de moda, estas dos hermanas decidieron hacer cajas con sets completos de de cojines, cortinas, jarrones y otros elementos para ornar un salón.

“Nos enfocamos en ofrecer conjuntos que estén coordinados en distintos estilos”, explica Mosquera.

Uno de los conjuntos de decoración a la venta por Swift Decor./Cortesía
Uno de los conjuntos de decoración a la venta por Swift Decor./Cortesía

La decisión no se tomó a la ligera. Las hermanas hicieron un estudio de mercado de meses en el que vieron que ya hay servicios de diseño de interiores por Internet como Havenly y que los mileniales, los que más se van a independizar y mover de casa en casa son los que más compran on line. Schwartz explica que estudiaron el mercado de compras en la red, cómo incorporar la empresa y tener un nombre que representara la idea de su negocio.

“Nos la luchamos”, afirma Mosquera. Las hermanas cuentan que se repartieron los papeles, Schwartz se ocuparía de las cuestiones financieras y Mosquera del arte y el diseño.  Eran muy complementarias pero reconocen que ni con eso ni con la preparación evitaron los errores que cometieron en sus primeros pasos. “Hicimos una página inicial y nos dimos cuenta de que teníamos que hacer mucho más, hasta que no lo pusimos en práctica no nos dimos cuenta”.

“Se puede tener miedo pero hay que estar convencido que lo que se va a hacer y aunque no se quieren cometer errores sabemos que los habrá”. Esta emprendedora es práctica en este sentido, “lo peor que puede pasar es que algo no funcione”. “Lo importante es saber cómo resolverlos, centrarse en eso”, aconseja Mosquera.

 

Una de las propuestas de conjuntos coordinados de la empresa de las hermanas Schwartz Mosquera./Página Web
Una de las propuestas de conjuntos coordinados de la empresa de las hermanas Schwartz Mosquera./Página Web

Las otras cosas que las hermanas investigaron fueron las herramientas. Además de acudir a ferias de decoración y ponerse en contacto con proveedores tenían que poner en marcha varias cuestiones fundamentales: la plataforma de ventas, el sistema de entregas y la estrategia de marketing.

Y todo ello con una inversión inicial de $5,000 que muestra como Internet y todo el ecosistema que se mueve a su alrededor están fortaleciendo el comercio en la red.

“Elegimos a Shopify como plataforma de venta en Internet y tuvimos mucha ayuda” dice Mosquera. Para hacer las entregas están utilizando los servicios de Amazon Fulfillment. “Con ellos las compañías logran tener costos operativos bajos”, explica Schwartz. Y el marketing se lo confían en muy buena medida a Facebook. “Los primeros pedidos fueron a través de ese canal”, dice la encargada de finanzas. Además de los anuncios en esta red social también están ya haciendo publicida den Google Ads, “Se puede empezar una zampaña con apenas $5”.

Mosquera dice que hay que leer mucho. “Cuando comenzamos usaábamos Facebook como usuarias, luego, nos hemos dado cuenta de la capacidad que tiene. Con tiempo y dedicación puedes aprender mucho”.

La empresa se lanzó en enero de 2016 pero la página la mejoraron en marzo. Desde entonces tienen dos o tres órdenes al día de los varios sets de decoración que venden. “Hemos añadido artículos para servir en la mesa y con el tiempo venderemos productos para el baño, la alcoba. La idea es tener conjuntos personalizados”.

Ahora trabajan más horas pero Schwartz dice que “es una pasión y no se convierte en una carga”. Su hermana añade que en cualquier caso, sabiendo manejar el tiempo “hemos conseguido tener flexibilidad”.

Dividir el trabajo

Trabajar con la familia no es fácil pero estas hermanas colombianas dicen que nunca se pelean por más que tengan personalidades distintas. “Aunque opino, no me meto en sus decisiones”, explica Mosquera de las tareas financieras y empresariales de su hermana. “Las dos somos muy perfeccionistas con nuestro trabajo pero nos enfocamos en distintas tareas y es importante que seamos diferentes en ese sentido. Es una fortaleza. La una complementa a la otra”, remata Schwartz.