Padres de crianza hispanos hay pocos

Padres de crianza hispanos hay pocos
Emelinda Eusebio, derecha, compartió su historia porque quiere motivar a que otros padres hagan lo mismo. /SUMINISTRADA

Nunca pensé que adoptaría a un niño hasta que conocí a Christian. Después de tres hijos ya adultos, la mas pequeña tiene 18, mi esposo y yo quisimos otro bebé y pensamos en el programa de crianza de la ciudad. Los niños en el sistema de cuidado de crianza o Foster Care están en custodia de agencias de protección infantil. Padres de crianza son certificados por esas agencias para que puedan proveer la atención diaria necesaria para los niños a corto o largo plazo. Pero nuestro Christian necesitaba mas que eso.

Lo conocí cuando tenía casi un año. El vivía en una clínica que también servía como su escuela. Christian necesitaba tratamiento especial por tener retraso en su desarrollo, autismo, pérdida de audición y requería de un tubo de alimentación por su barriguita. Su mamá biológica tiene problemas mentales y no puede hacerse cargo de él. Mi familia y yo fuimos entrenados para brindar los cuidados necesarios por la agencia de bienestar infantil JCCA, la cual eventualmente nos ayudó con el proceso de adopción.

Actualmente hay unos 10,000 niños como Christian en la ciudad de Nueva York que necesitan de un hogar de crianza temporal o familias adoptivas que ofrezcan  el cariño y los cuidados que todo niño necesita. No todos tienen necesidades especiales como Christian. El fue el regalo especial que Dios escogió para nuestra familia. Su adopción ha sido una bendición pero lamentablemente no hay suficientes padres como nosotros dispuestos a abrir las puertas a una oportunidad tan especial como la crianza de niños sin padres o cuyas familias no están aptas para cuidarlos.

Cuando vi a Christian por primera vez, nuestra conexión fue instantánea. Me recuerdo cargarlo y cantarle. A él le encantó el afecto. Cuando llegó el día lunes y regresarse a la escuela y clínica él que no quiso que lo dejara. Se portó agresivo y no dejaba que nadie le cambiara el pañal nada mas que yo. El tenía miedo de no volverme a ver. Eso me dio la seguridad que necesitaba para traerlo a mi casa como parte oficial de mi familia, por medio de la adopción.

No estuve sola. La agencia de bienestar infantil JCCA me entrenó sobre como cuidar a un angelito tan frágil, y asegurar de que Christian tuviera sus terapias de habla u otros servicios. Cinco años mas tarde, Christian ya camina, Christian se sabe los colores; aunque no habla bien, dice papá y mamá y me dice I love you. El ha sido una bendición y estoy segura que él no se hubiese recuperado tanto si no hubiera tenido el cuidado y cariño de una familia.

La experiencia ha sido tan valiosa que mi esposo y yo queremos adoptar a otro niño médicamente frágil y poder ayudarlo como lo hemos hecho con Christian. Estoy compartiendo mi historia porque quiero motivar a que otros padres hagan lo mismo. Vamos a ayudar a los miles de niños que necesitan de un hogar y cariño de familia. JCCANY.org es una de muchas agencias en la ciudad respetadas y de larga trayectoria que pueden ayudar.

-Emelinda Eusebio es una madre adoptiva de origen dominicano,  miembro de la agencia JCCAny.org