¿Tu médico es atento?

Cómo asegurarte de que estás recibiendo la atención y la concentración que necesitas del doctor

¿Tu médico es atento?
El sector de la salud es el que más trabajos oferta que no se cubren con las contrataciones./Shutterstock
Foto: Shutterstock

Tus médicos quieren que sientas que fuiste escuchado y todos necesitamos un recordatorio, alguna que otra vez, cuando fallamos.

Mi primer año en la escuela de medicina incluyó una clase sobre cómo cuidar a los pacientes [doctoring], en la que nos grababan en video y luego nos calificaban de acuerdo a nuestro desempeño. Sin embargo, las notas no se basaban en las aptitudes médicas como por ejemplo, llegar al diagnóstico correcto. En vez de eso, el énfasis de esta clase estaba en qué tan bien prestábamos atención, escuchábamos y respondíamos a lo que nuestros pacientes decían; destrezas básicas que todo médico necesita desarrollar.

Desde entonces, los registros médicos electrónicos (electronic health records, EHR), el correo electrónico y los mensajes de texto se han convertido en distracciones continuas. Y la lista de requisitos reglamentarios, diseñada para demostrar que hemos cumplido con las normas de calidad, mejorado la atención, considerado los costos y utilizado la tecnología de forma significativa crece aún más.

Como resultado, a menudo me encuentro viendo la pantalla de mi computadora en vez de la cara de mi paciente. Tampoco soy la única. Un estudio de Northwestern University publicado en el 2014 en la revista International Journal of Medical Informatics descubrió que los médicos de atención primaria que usaban los registros médicos electrónicos en la sala de evaluación pasaban alrededor de un tercio del tiempo viéndolos; los médicos que utilizaban cuadros en papel veían los documentos durante el 9% del tiempo de consulta de su paciente.

Un informe de septiembre del 2016 en los Anales de Medicina Interna descubrió que por cada hora que los médicos pasan cara a cara con los pacientes, casi dedican 2 horas más a los registros médicos electrónicos y al trabajo de escritorio.

Cómo puede afectar la distracción

El sistema actual pone a los médicos en una lucha contra el reloj y los pacientes resultan ser las víctimas inesperadas. Y si tu médico está tratando de poner atención a tus registros médicos electrónicos a mitad de tu visita al consultorio, su enfoque podría estar dividido. De acuerdo con el estudio de Northwestern, cuando los médicos usan estos registros en la sala de evaluación, es más probable que omitan señales no verbales importantes. Eso puede provocar que les sea más difícil llegar al diagnóstico correcto.

Aquí te decimos lo que puedes hacer para conseguir la atención de tu médico cuando la necesites:

Verifica la atención del médico

La realidad desafortunada es que los médicos se distraen por las agendas competitivas que tienen ahora. Por ejemplo, un paciente vino en apuros conmigo el año pasado porque su médico de muchos años, de la nada, le preguntó si estaba siendo abusada físicamente (lo cual no era el caso).

Él probablemente estaba tratando de cumplir con un requisito: documentar el porcentaje de pacientes mayores de 65 años de edad que habían sufrido maltrato. A los médicos se nos pide que registremos una variedad de medidas similares de “atención de calidad” y, a pesar de ser bien intencionadas, a menudo nos desvían del problema que nos atañe.

Para determinar si tu médico está involucrado, observa si hace las preguntas apropiadas durante tu consulta. (Si una pregunta te parece extraña, pregunta cuál es la razón detrás de ella). Las preguntas reflexivas, tales como “¿Por cuánto tiempo ha tenido el dolor?” son una buena señal de que te está escuchando y considerando lo que le estás diciendo. También considera si estás recibiendo suficiente tiempo para expresar tus inquietudes.

El lenguaje corporal ofrece otras pistas. Un médico que esté prestando atención tratará de hacer contacto visual, verte directamente, inclinarse hacia ti, inclinar su cabeza para verte y asentir indicando que está de acuerdo.

Hazte escuchar

Para ayudar a mantener el enfoque hacia donde lo quieres:

-Planifica tu visita. Decide por anticipado lo que dirás (anótalo si lo consideras necesario). Presenta tus 2 o 3 quejas principales, haciendo énfasis en lo que más te molesta y por qué estás ahí.

-Lleva a un amigo o a un familiar contigo. Esta persona podrá ayudarte a recordar lo que quieres decir, a tomar notas y a hacer preguntas.