Realizan el mayor decomiso de armas en la historia de Brooklyn

El NYPD confiscó 217 armas de fuego y arrestó a a 24 individuos

Realizan el mayor decomiso de armas en la historia de Brooklyn
Se trató del mayor decomiso de la historia de Brooklyn
Foto: NYPD

Un duro golpe dieron las autoridades a una banda de traficantes de armas que funcionaba en Virginia, y que comercializaba su arsenal en Brooklyn. El Departamento de Policía (NYPD) arrestó a 24 sujetos vinculados con el delito y decomisó 217 arnas de fuego, entre ellos rifles y escopetas.

“En este solo caso hemos acusado a más sospechosos y recuperado más armas que en ningún otro caso en la historia de Brooklyn”, dijo el fiscal interino del distrito, Eric González, en conferencia de prensa.

La banda funcionaba bajo un organizado modelo en que transportaban entre dos y 12 armas al mismo tiempo desde Virginia hasta la Gran Manzana. Luego las vendían en las calles de Manhattan y Brooklyn. Para moverse, usaban sus vehículos propios o viajaban en buses hasta Nueva York donde se juntaban con sus compradores y completar la transacción. Algunos miembros del grupo estaban autorizados para comprar armamento legalmente, pero posteriormente se lo entregaban a los otros delincuentes para que éstos los comercializaran de manera ilegal.

La acción fue el resultado de una larga investigación entre el NYPD y la oficina del Fiscal General de Brooklyn durante 2016 y 2017. Con el objetivo de desbaratar a esta mafia, la Policía realizó seguimientos, usó cámaras de vigilancia e interceptó llamadas telefónicas. En los audios se escucha a los traficantes jactándose de la facilidad con la que podían vulnerar la ley de armas en Virginia.

La investigación fue realizada entre el NYPD y la oficina del Fiscal General de Brooklyn.

“Iremos a donde sea que tengamos que ir, incluyendo a otros estados, para continuar luchando contra el flagelo del tráfico de armas”, afirmó el fiscal González.

Según informaron las autoridades, los sospechosos usaban las ganancias de su actividad ilegal principalmente para financiar su costoso estilo de vida—consumo de drogas y compra de joyas y ropa cara—, pero también para enviar dinero a otros delincuentes que permanecen en la cárcel.

Los detenidos enfrentan múltiples cargos con distintos niveles de gravedad—entre ellos venta y posesión ilegal de armas y conspiración— y según la Policía están conectados con la banda de los Bloods tanto en Virginia como Brooklyn.