Entre protestas, la Junta aprueba un duro plan para Puerto Rico

Los trabajadores públicos trabajarán menos y podrían perder su bonus de Navidad

Entre protestas, la Junta aprueba un duro plan para Puerto Rico
Ricardo Roselló, gobernador de Puerto Rico.
Foto: / EFE
 La Junta de Control Fiscal de Puerto Rico aprobó el lunes un plan económico revisado que presentó el Gobernador de la isla, Ricardo Roselló. Se trata de un ajuste duro ajuste previo a la negociación del pago de una deuda de $70,000 millones para la que se prevé una reducción en la devolución a los acreedores de cerca del 15%.

El plan tuvo que enmendarse por el gobierno de la isla tras considerarse, el presentado la semana pasada, insuficiente y muy optimista con respecto a los ingresos. En el que recibió ayer luz verde se contempla la eliminación de los bonos de Navidad de los trabajadores públicos (una paga extra que reciben a fin de año), el recorte de las horas de trabajo a partir de julio de estos y una mayor reducción de las pensiones aunque no se profundiza en la crisis de la salud del estado asociado.

Adicionalmente se plantea dedicar $800 millones al año al servicio de la deuda en vez de los $1,200 planificados.

El Gobierno puede evitar la reducción de horas y la eliminación de esta paga si el 30 de abril presenta un presupuesto con una mayor liquidez algo que desde el ejecutivo de la isla se cree que puede conseguirse a pesar de que ya se están poniendo los recursos de la población entre la espada y la pared con medidas de austeridad que fueron ayer protestadas en las inmediaciones del edificio donde se reunió ayer la Junta en el Bajo Manhattan.

Entre los que protestaban, la Asociación de Maestros de Puerto Rico, apoyado por organizaciones similares del resto del país y el sindicato SEIU 32BJ que critican los recortes de presupuestos en educación de niños y los recortes de horas de trabajo que afectan a la extensión del curso escolar. La Universidad de Puerto Rico se está viendo forzada a afrontar unos recortes de $450 millones.

El plan fiscal propuesto por Roselló depende en muy buena medida de un aumento de la tributación y fuertes recortes de las operaciones del gobierno que confía en un aumento del turismo para cuadras las cuentas.