NYPD publica reglas para usar las cámaras corporales

Los oficiales deberán usar los dispositivos cada vez que tengan enfrentamientos con civiles productos de una investigación
NYPD publica reglas para usar las cámaras corporales
El departamento está en el proceso de revisar las políticas del programa de cámaras corporales.
Foto: Getty Images / Getty Images

Las cámaras corporales para los oficiales del Departamento de Policía (NYPD) son algunas de las medidas se que están tomando para mejorar la relación entre la comunidad y los uniformados. Su implementación fue uno de los requisitos que exigió la jueza Shira Scheindlin cuando falló que la práctica del ‘stop and frisk’ era inconstitucional.

Y con miras a la puesta en funcionamiento de estos dispositivos, el NYPD publicó este viernes una propuesta sobre las reglas que deberán seguir los uniformados que usen las cámaras.

Los policías estarán obligados a portarlas en sus uniformes en todos los enfrentamientos con civiles productos de una investigación. Pero habrán excepciones que permitirán apagar las cámaras, como cuando el oficial interactúe con un informante confidencial, una víctimas de crímenes sexuales, y en reuniones internas o entrenamientos.

El comisionado de Policía James O’Neill dijo en un comunicado que el NYPD ha estado trabajando arduamente para mejorar las relaciones entre las comunidades neoyorquinas y los oficiales. “Las cámaras corporales no sólo aumentarán la transparencia y la responsabilidad, además mejorarán la confianza en los policía lo que continúa aumentando”, expresó.

Las reglas sobre el uso de las cámaras fueron negociadas durante un año entre el inspector general del NYPD, los fiscales de distritos, miembros del Concejo Municipal, la Defensora del Pueblo, la Unión de Libertades Civiles de Nueva York, los sindicatos de la policía y organizaciones civiles.

Las propuestas fueron criticadas por la organización Comunidades Unidas para la Reforma Policial, y en una declaración expresaron que no incluyen repercusiones para los oficiales que no graben sus interacciones.

“A los oficiales le dan demasiada discreción y pretextos para no grabar, haciendo probable que en la mayor parte de los casos de abuso policial, los cuales se intensifican rápidamente, no sean grabados”, indicaron.

La propuesta:

  • Los oficiales pueden ver sus grabaciones y las de sus compañeros para continuar una investigación. Durante una investigación interna del Departamento, el oficial que es investigado puede ver las grabaciones con permiso del supervisor.
  • Las grabaciones se mantendrán guardadas por un año, pero se pueden mantener más tiempo si es necesario.
  • Habrá un proceso para compartir las grabaciones con abogados y el público.