La pobreza extrema en NYC está concentrada en ciertos barrios

Los más afectados son los seniors, niños, negros y latinos
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La pobreza extrema en NYC está concentrada en ciertos barrios
La mitad de los barrios de El Bronx son áreas de alta o extrema pobreza. /MARIELA LOMBARD

“Yo no conozco a gente rica, la gente que conozco es pobre como yo y el dinero se nos va en la renta y la comida”. Esta es una frase que puede oír en 4% de los barrios de Queens, o en el 7% de los de Staten Island. Pero es más probable que la escuche de alguien que viva en El Bronx porque en ese condado es donde más de la mitad de los barrios son áreas de alta o extrema pobreza, una situación que ha ido escalando en los últimos cinco años.

Rosa Carrasco, clienta de los servicios de prevención de desamparo de seniors en El Bronx, junto con la coordinadora de este programa, Amanda Brown./A.B.N.

De hecho, es Rosa Carrasco —dominicana estadounidense residente en El Bronx gracias a las ayuda de BronxWorks— es quien confirmó con esta frase lo que el NYU Furman Center explicaba el miércoles en un informe en el que detalla lo elevado de la concentración de una pobreza que afecta a cerca de 1.7 millones de personas en la ciudad. Por poner esta cifra en perspectiva, la falta de medios económicos suficientes afecta a una población similar a toda Filadelfia o tres veces Baltimore.

El informe del Furman Center explica que el hogar de Carrasco, en el que una abuela convive con una hija y cuatro nietos, es frecuente en estas áreas de elevada pobreza ya que son los hispanos, los negros y los niños los que viven en estas circunstancias extremas. La concentración de la pobreza, es decir, el hecho de que los pobres vivan en los mismos vecindarios que otros pobres, se incrementó entre 2006-2010 y de nuevo entre 2011 y 2015, aunque según este informe la situación es algo mejor que antes de 2000. No obstante, los vecindarios en los que viven el 16.5% de los neoyorquinos han visto la tasa de pobreza incrementarse a un ritmo de más del 10 puntos porcentuales durante este periodo. Muy pocos barrios, donde vive el 2.6% de la población, han visto una caída de la tasa de la pobreza en esta misma magnitud.

El eslogan dickensiano con el Relato de las dos ciudades con el que Bill de Blasio, condujo su campaña a la Alcaldía, sigue sin borrarse del tejido económico y social de la Gran Manzana y será difícil que se elimine en el medio plazo. El problema es que desde 1980 los índices de pobreza de la misma ciudad en la que se venden condominios por más de $20 millones son mucho más elevados que los de la media nacional, especialmente en lo que afecta a seniors y menores. Entre 2011 y 2015 el 30% de los niños de la ciudad eran pobres y a nivel nacional este porcentaje baja hasta el 22%. Entre los seniors es el doble (18%) que la media nacional.

Para latinos y negros que son los que más sufren este mal esta concentración de pobreza se traduce en tasas más elevadas de crímenes, mayor necesidad, peores colegios y menos adultos con alto nivel de educación o empleados.

Katherine O’Regan, directora de NYU Furman Center,  dice que esta situación es “profundamente problemática así como lo es el hecho de que los pobres negros y latinos estén viviendo en vecindarios de mayor pobreza que el resto de neoyorquinos”. O’Regan, confía que al hacer pública esta situación haya una “intervención política más dirigida para mejorar el futuro de estas personas y de la ciudad”.