El mayor sheriff “anti-inmigrante” de EEUU por fin a juicio

De ser hallado culpable sería una reivindicación para la comunidad inmigrante, dicen activistas
El mayor sheriff “anti-inmigrante” de EEUU por fin a juicio
El ex alguacil del condado de Maricopa podría pagar una pena de seis meses de cárcel

El juicio criminal contra el ex alguacil del condado de Maricopa Joe Arpaio por desacato a las ordenes de un juez federal en un caso de perfil racial, en contra de conductores hispanos, comenzó hoy en la corte federal en Phoenix.

Arpaio, quien de ser encontrado culpable enfrentaría una sentencia de seis meses de prisión, llegó a la corte acompañado de su equipo legal, integrado por ocho personas, para enfrentar a la justicia por primera vez como ciudadano y no como representante de la ley.

En sus argumentos iniciales, el fiscal del caso, Víctor Salgado, presentó como prueba unos comunicados de prensa y entrevistas concedidas a medios de comunicación donde el alguacil Arpaio hablaba de sus operativos y se “jactaba” de seguir efectuándolos a pesar del proceso legal en su contra.

“Las propias palabras de Arpaio demuestran que intencionalmente desobedeció las órdenes de la corte”, dijo el fiscal, quien indicó que estos operativos fueron utilizados simplemente como un arma política para poder reelegirse al cargo.

Por su parte, la defensa de Arpaio argumentó que es imposible que un hombre que ha dedicado tantos años al servicio de su comunidad como alguacil haya violado la ley intencionalmente rehusándose a seguir las órdenes de la corte.

Aseguró en sus argumentos iniciales que en otros casos civiles la Corte Suprema ha determinado que la cooperación de Arpaio con el Gobierno federal ha sido constitucional.

El primero en declarar hoy fue el exabogado de Arpaio, Tim Casey quien aseguró a la corte que éste conocía muy bien de la existencia de la orden del juez federal Murray Snow de detener los operativos migratorios.

Casey indicó haberse reunido en varias ocasiones, por un periodo de dos años, con Arpaio a quien aconsejó sobre la orden de la corte.

A pesar de las órdenes del juez federal Murray Snow, quien en diciembre del 2011 ordenó a la oficina del alguacil detener sus operativos de inmigración donde arrestaba conductores hispanos sospechosos de ser inmigrantes indocumentados, Arpaio continuó con estos operativos hasta por 18 meses más después de la orden.

No obstante, a pesar de que Arpaio aseguró que no fue de forma intencional, Snow rechazó sus argumentos y en el 2015 lo declaró en desacato a las órdenes de la corte, recomendando cargos criminales en su contra.

El equipo legal de Arpaio, que argumentó que la orden original fue “confusa”, presentó múltiples intentos para retrasar el juicio por cargos criminales pero no lo lograron y ahora la juez federal Susan Bolton será quien decida el futuro del exalguacil.

Jack Wilenchick, abogado de Arpaio, dijo a Efe que su cliente está siendo juzgado por aplicar leyes de inmigración, algo que el Gobierno federal continúa solicitando a departamentos policiales a través del país.

La defensa de Arpaio había solicitado que el fiscal general de Estados Unidos, Jeff Sessions, testificara durante el juicio que durará dos semanas, algo que se considera prácticamente imposible.

También la Suprema Corte de Justicia rechazó hoy su petición de que sea un jurado y no juez quien decida su futuro.

Irónicamente el caso criminal en contra de Arpaio es liderado por el Departamento de Justicia, ahora bajo la Administración del presidente Donald Trump.

Expertos legales consideran que aunque sea declarado culpable es muy poco probable que Arpaio pase tiempo en la cárcel, debido a su edad, su servicio como agente del orden en diversas agencias policiacas y porque su esposa está gravemente enferma.

No obstante, para la activista Lydia Guzmán “lo que queremos es que sea declarado culpable. Sería una reivindicación para la comunidad inmigrante que sufrió tanto a manos de Arpaio”.

Guzmán, uno de los testigos en contra de Arpaio en su juicio por perfil racial, aseguró que aunque no pase ni un día en cárcel, lo que se busca es la “convicción de culpabilidad”, que un juez le diga que es culpable.

El caso legal en contra de Arpaio comenzó en el 2007 cuando diversas organización encabezadas por la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) presentaron una demanda en contra de la Oficina del Alguacil del Condado Maricopa (MCSO) por prácticas de perfil racial en contra de conductores latinos.

En el 2013, Arpaio fue declarado culpable de estos cargos por lo que su agencia sufrió una serie de reformas.

En noviembre de 2016, Arpaio perdió las elecciones frente a Paul Penzone lo que obstruyó la posibilidad de reelegirse por séptima vez a su puesto.

Durante el inicio del juicio hoy, docenas de protestantes se congregaron en las afueras de la corte federal para recibir al exalguacil con un gigantesco globo con su imagen vestido con el tradicional traje de preso de rayas color blanco y negro.

Arpaio se negó a responder a las preguntas de los reporteros y simplemente dijo “los extrañé”.

Durante los argumentos iniciales se dio la noticia del fallecimiento de Jack MacIntyre, uno de los consejeros legales de Arpaio en el caso civil por perfil racial, por lo que se desconoce si su testimonio grabado será utilizado durante el juicio.