Defensora del pueblo pide reforzar a Bancos Comunitarios y Uniones de Crédito

Letitia James dice que su labor es vital para devolver salud financiera a las personas que tienen más dificultades con sus economías
Defensora del pueblo pide reforzar a Bancos Comunitarios y Uniones de Crédito
La defensora del pueblo, Letitia James en una imagen de archivo./El Diario
Foto: Mariela Lombard / El Diario NY

El salario sigue bajo, no siempre hay ingresos por el trabajo pero si gastos inesperados que destruyen presupuestos. En esos casos hay dificultades que conocen muy bien los habitantes de una ciudad tan cara como Nueva York. Samantha de la Rosa, de 21 años,  necesitaba dinero para pagar las cuentas que debía de su celular pero con un informe crediticio de apenas 500 puntos sus opciones eran muy limitadas. Esta residente de El Bronx recibió un “préstamo para construir su crédito” de Spring Bank y consiguió llevar su puntuación a 700 y pagar casi todo lo que debía, además de ahorrar.

Bancos Comunitarios, como Spring Bank, Uniones de Crédito e Instituciones Financieras de Desarrollo Comunitario (CDFI, por sus siglas en inglés) están haciendo una importante labor para ayudar a quienes apenas tienen fondos o creen que no pueden tener una relación con la banca tradicional, que no concede créditos por $1,000, ni tampoco puede garantizar una tarjeta de crédito a quien no tenga una buena historia crediticia según parámetros tradicionales. Son problemas que impiden optar a vivienda asequible, entre otras dificultades que los Bancos Comunitarios y Uniones de Crédito están solventando.

Por ello el lunes, la defensora del pueblo, Letitia James, pidió al Gobierno municipal y estatal -además de los representantes en Washington-, que se refuercen estas instituciones claves para el bienestar financiero de los neoyorquinos y sus pequeñas empresas.

Según James, uno de cada nueve hogares en la ciudad no tiene una cuenta bancaria y uno de cada cuatro apenas la usa. La peor situación, en este sentido, se vive en El Bronx y Brooklyn. James recordó que muchas personas que por falta de dinero suficiente, documentación o preparación no confían en la banca tradicional, terminan en muchas ocasiones en servicios financieros no tradicionales como préstamos del día de pago (payday loans, que son ilegales en el estado de Nueva York) o negocios de check cashing que tienen unos servicios muy caros para unos usuarios que normalmente son los que menos se lo pueden permitir.

La Defensora del Pueblo quiere más apoyo para Bancos Comunitarios y Uniones de Crédito para que estos puedan expandir sus servicios y evitar que más neoyorquinos y pequeños negocios que no tienen cuentas de banco o no las usan, acudan a servicios financieros no tradicionales y “entren en un ciclo de deuda y no puedan construir patrimonio a través de cuentas de cheques asequibles además de mejorar su historial de crédito”.

James explica que hay una crisis financiera entre muchos de los ciudadanos a la vez que desde Washington se está amenazando la viabilidad de estas instituciones. El presidente Donald Trump ha propuesto eliminar el CDFI en el presupuesto de 2018 y la Cámara de Representantes quiere recortar su programa un 30%. Es una cuestión grave porque muchas Uniones de Crédito y Bancos Comunitarios reciben fondos del CDFI para permitir créditos accesibles y dar opciones bancarias a personas en comunidades que no tienen acceso a estas.

Adicionalmente, James denunció una ley propuesta en Albany que permitiría a los check cashers convertirse en prestamistas de pequeños negocios y comerciales. Según la Defensora del Pueblo, esta ley daría autorización a estos check cashers para asociarse con bancos fuera del estado para traer otros tipos de préstamos  a la Ciudad, incluyendo los que tienen altas tasas de interés ilegales de acuerdo con la ley de usura en el estado (más del 25%).

James pidió que se financiaran más CDFIs desde el estado, y que la Ciudad apoye a Uniones de Crédito y Bancos Comunitarios de manera que estos puedan crecer. La Defensora quiere que la Ciudad y sus agencias depositen fondos en estas instituciones para que estas tengan más fortaleza financiera y puedan proporcionar más préstamos y servicios. Que se hagan programas de préstamos de baja cuantía a ciertos trabajadores de la ciudad con opciones razonables y que haya más depositantes en estos bancos.

Adicionalmente pide que la Oficina de Empoderamiento Financiero del Departamento de Consumidores mande a más personas que reclaman sus servicios de asesoría a usar los productos financieros de estas entidades de crédito. James lo tiene claro, así “se mejorará la salud financiera y mejoraremos la economía de la ciudad entera”.