Neoyorquinos repudian violencia de supremacistas

El gobernador, el alcalde, el fiscal general y otros altos cargos exigen al presidente Trump más frontalidad contra grupos que promueven el racismo
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Neoyorquinos repudian violencia de supremacistas
Varios personas encienden velas y depositan flores durante una vigilia en el sitio donde murió una persona durante la marcha en Charlottesville.

NUEVA YORK.- Las reacciones de los funcionarios públicos neoyorquinos  condenando los enfrentamientos raciales  de Charlottesville, Virginia, no se hicieron esperar.

Desde el gobernador, el alcalde, el fiscal general y otros altos cargos elegidos, rechazaron enérgicamente este domingo los hechos ocurridos la víspera en medio de la marcha “Unir a la Derecha” convocada por supremacistas blancos, que se saldó con un muerto y decenas de heridos.

“Después de los mortales y condenables acontecimientos en Charlottesville, estoy invitando al presidente Trump a condenar inequívocamente y denunciar la violenta protesta organizada por los supremacistas blancos y los neonazis, incluyendo a Richard Spencer y Jason Kessler, con el apoyo de David Duke”, dijo el gobernador Cuomo.

En su declaración Cuomo instó a los neoyorquinos a firmar una petición pública para exigir que el presidente se pronuncie sin eufemismos y llame inmediatamente a los sucesos por su nombre: “Esto fue un ataque terrorista de los supremacistas blancos”.

La presencia del presidente Trump era esperada en Nueva York,  este domingo por primera vez desde que asumió, por lo que se espera que la seguridad en los alrededores de la Torre Trump sea redoblada durante su visita.

Trump estaba desde el viernes en su club de golf privado en Nueva Jersey y la Casa Blanca no ha revelado detalles sobre su estancia en Nueva York.

Cuomo insistió en que el presidente Trump debe condenar y denunciar los actos de odio por lo que son: “Terrorismo interno intencionalmente perpetrado por los supremacistas blancos. Cuando venga a Nueva York, vamos a recordarle que el odio no tiene bando y que no hay lugar para la violencia”.

Entre tanto el alcalde de Nueva York Bill de Blasio no vaciló en condenar la violencia desatada Charlottesville.

“Este fue un acto motivado por una filosofía de odio de supremacistas blancos. Es una idelogía inaceptable que va en contra de los valores mismos de esta nación. El Presidente de los Estados Unidos necesita hacer más”, declaró De Blasio poco antes de presidir el inicio del desfile dominicano en Manhattan.

De Blasio dijo que el presidente Trump necesita denunciar. Decir que fue un acto de terrorismo interno y condenar claramente al movimiento supremacista blanco.

“No es difícil de hacerlo. Necesita reconocer el peligro que representa para nuestro país esta supremacía de derecha. El Presidente Trump hablar de ello. Sus compañeros republicanos, muchos de ellos en las últimas 24 horas, lo han dicho. No puede seguir tirando de sus golpes por doquier cuando se trata del movimiento supremacista blanco”, dijo el alcalde neoyorquino.

El fiscal general de Nueva York Eric Schneiderman declaró que la violencia mostrada por los supremacistas  blancos, es una afrenta a todo lo que el país representa.

“Cuando usted da licencia para permitir expresiones de intolerancia contra algunos grupos, se abre la puerta a la intolerancia contra todos los grupos de personas.  Mi corazón está con la gente de Charlottesville, especialmente con aquellos que rechazan el odio, al racismo y la intolerancia”, subrayó Schneiderman al tiempo de agregar que, “nuestra diversidad es nuestra mayor fortaleza y no permitiremos que nadie vuelva esa fuerza contra nosotros”.

Para la presidenta del Concejo de Nueva York Melissa Mark-Viverito la marcha de los supremacistas blancos en Charlottesville fue repugnante y vil.

“Fue una bofetada a la historia de esta nación en la lucha por los derechos civiles. La protesta pacífica contra el odio se volvió mortal por la ideología y la retórica perpetuada por el presidente Trump. Los supremacistas blancos son deplorables y no representan los ideales de Estados Unidos”, dijo Mark-Viverito.

La política neoyorquina acusó al presidente Trump de alentar lo más feo del racismo y llamó a denunciar con firmeza lo que está ocurriendo en el país.

“La familia de Heather Heyer que perdió la vida luchando por la justicia y la igualdad frente al odio y  las familias de los dos policías de Virginia que murieron protegiendo el derecho a una protesta pacífica., deben denunciar estos atroces actos”,  clamó Mark-Viverito.

De su parte la congresista demócrata por Nueva York Nydia M. Velázquez fue enfática en repudiar con respecto a los acontecimientos en Charlottesville.

“Cuando el presidente Trump se niega a identificar a los responsables de los horrores en Charlottesville -es decir a los supremacistas blancos- los envalentona. Todos debemos estar juntos para condenar la intolerancia y la violencia sin vacilaciones”.

Velázquez añadió que, los eventos de Charlottesville recuerdan que la nación tiene todavía un largo camino por recorrer para enterrar a los fantasmas vergonzosos del pasado y lograr plenamente los ideales de igualdad y libertad para todos.

“Sin embargo, tragedias como estas endurecen nuestra determinación. Creo que los estadounidenses de todos los orígenes responderán comprometiéndose a la lucha por la justicia”,  dijo Velázquez.

El senador Charles E. Schumer a su turno también se pronunció sobre la violencia llamando al presidente Trump a condenar inmediatamente los hechos en los términos más fuertes.

“La marcha y manifestación en Charlottesville va en contra de todo lo que representa la bandera americana. Por supuesto, condenamos todo lo que el odio representa. Hasta que el presidente no condene específicamente la acción de “Unir a la Derecha” en Charlottesville, no habrá hecho su trabajo”, destacó Schumer.

Entre tanto, varios organizaciones pro derechos civiles se auto convocaron para marchar desde Columbus Circle hasta la Torre Trump, en pleno corazón de Manhattan.

La organización Refuse Fascism llamó a través de las redes sociales a marchar en Nueva York para: “Rechazar a los neo nazis racistas de Charlottesville. El régimen de Trump-Pence debe terminar. En nombre de la humanidad, nos negamos a aceptar un Estados Unidos fascista”.

Según la organización, la administración Trump, ha puesto las vidas de millones de negros, inmigrantes, mujeres y personas LGBTQ  en el centro junto con las vidas de miles de millones de personas en todo el mundo, mientras amenaza a Corea del Norte con “fuego y furia”.

El presidente de la Asamblea de Estudiantes Universitarios del Estado Nueva York Marc Cohen dijo que las ideas que transmitieron  los grupos nacionalistas blancos en Virginia no son significativas. Por el contrario, son odiosas y obedecen al fanatismo.

“Fue hiriente y contraproducente porque sacaron a la luz un espectro oscuro de la peor parte de la historia de nuestra nación y no tienen lugar en la sociedad contemporánea. Empañan la calidad de nuestros debates nacionales”, dijo Cohen.

Cohen agregó que no podría pensar en una mejor manera de mostrar apoyo por el amor, la equidad y la inclusión que haciendo esta declaración en nombre de nuestros 600,000 electores en todo el estado de Nueva York.