Nueva York, epicentro de la migración dominicana

Históricamente, Nueva York ha sido el principal destino de la migración dominicana. Estudios indican una recomposición geográfica basada en el nivel académico y los ingresos que tiene como mira el sur

Mary Peña es una joven de origen dominicano, de hablar pausado y amena conversación, que se toma el tiempo para explicar el tema que le apasiona: el desarrollo turístico de la isla.

Su padre, Adolfo Polo, trabajó en el nacimiento de la industria turística en Puerto Plata; pero la bonanza que duró varias décadas ha enfrentado un declive por diversas causas, entre ellas fallos en la protección del medio ambiente. “Escogí la zona como materia de estudio porque mi padre trabajó allí antes de emigrar a Estados Unidos y después de conocer el declive me interesa conocer los cambios desde la perspectiva de los habitantes de esa zona y los trabajadores de la industria turística”, expresó.

Su proyecto es parte de la investigación central de su doctorado en Antropología en la Universidad de Michigan y cuenta con una beca de la National Science Foundation (NSF).

Peña nació en Queens y aunque quería seguir los pasos de su madre María, quien trabajó como costurera, una vez conoció las condiciones laborales de los inmigrantes en la industria de la confección, decidió cambiar de carrera y dedicarse a la investigación social. Ahora, debido a sus estudios, se mueve entre Nueva York, Massachusetts y Michigan.

A la mitad de su doctorado, Peña pertenece a la punta de la pirámide educativa de los dominicanos y a un grupo crítico que está transformado el mapa de la diáspora en Estados Unidos: los migrantes internos.

Esas categorías figuran en el estudio “Old Places, New Places: Geographical Mobility of Dominicans in the US”, realizado por la directora del Instituto de Estudios Dominicanos, Ramona Hernández, junto a la investigadora Sarah Marrara. Las académicas examinan las características de los inmigrantes dominicanos recientes, tanto de los que han llegado directamente de la isla como los migrantes que se mueven internamente dentro de los Estados Unidos de 2001 a 2011. Consultada al respecto, Hernández indicó que dos años después la variación de las cifras sería mínima.

Mary Peña, nacida en Queens de padres dominicanos, estudia un doctorado en Antropología en la Universidad de Michigan. Cuenta además con una beca de la Science National Foundation. /Suministrada

Como preámbulo del documento –que fue publicado en 2015– se indica que la población dominicana dentro de los Estados Unidos ha crecido continuamente durante las tres décadas recientes y se han asentado en el Noreste.

Ya para entonces se detectó un proceso de desconcentración en el cual los dominicanos están mudándose a otras partes del país.

Se usaron dos clasificaciones de acuerdo con un cuestionario administrado por ACS: los dominicanos a) que se identificaron a ellos mismos b) quienes seleccionaron “otro” dentro de la categoría de origen hispano y que además indicaron que el lugar de nacimiento fue la República Dominicana c) quienes seleccionaron “otro dentro de la categoría de origen hispano y también indicaron un ancestro en primer grado de origen dominicano y d) quienes seleccionaron “otro dentro de la categoría de origen hispano y también indicaron un ancestro en segundo grado de origen dominicano.

Los migrantes por su parte fueron segmentados basados en el lugar de su residencia en el año anterior a la encuesta; nuevos migrantes internacionales que fueron definidos como aquellos que vivían en República Dominicana un año antes de completar el cuestionario y los nuevos migrantes domésticos fueron definidos como aquellos viviendo en un estado diferente un año antes.

En cuanto a los resultados, Nueva York figura como el principal emisor de dominicanos hacia otros estados; así también es el tercer recipiente de dominicanos de otros estados. Además es, junto a Rhode Island, el segundo estado con una migración neta en números negativos.

“Solo Nueva York y Rhode Island han perdido más dominicanos hacia otros estados de lo que ellos han ganado de otros estados. Las mayores cuotas de estas salidas se han ido a otros estados del noreste así como al sur”, indica el estudio.

Según el análisis, los 5 principales destinos de los migrantes de República Dominicana en ese período son Nueva York (44%), Florida (14.2%), Nueva Jersey (12.6%), Massachusetts (9.13%) y Rhode Island (3.5%).

De 1990 a 2000, la población dominicana en el sur se incrementó aproximadamente 177 por ciento. De 2000 a 2010, se incrementó con otro 102 por ciento adicional.

La pirámide educativa

La investigación también analiza los logros educativos de ambas poblaciones; en general se observa bajos niveles de escolaridad dentro de los migrantes dominicanos internacionales. Entre los hombres de 25 años y mayores, el 36 por ciento no terminó la secundaria, una tendencia en aumento también en las mujeres, ya que casi la mitad de ellas carecen del diploma.

La tendencia es la misma para quienes sí lograron terminar la secundaria, pero la cantidad de hombres que lograron un grado académico universitario (college, associates y bachelor degree) es mayor que las mujeres. Ellas están en franca desventaja aún más en el campo de los títulos superiores (graduate o escuela profesional).

Asimismo los logros de los migrantes domésticos, estos varían dramáticamente basado en el estatus de su nacimiento: los migrantes dominicanos nacidos en el extranjero tienen niveles educativos a la par de los migrantes internacionales dominicanos.

Sin embargo, los migrantes nacidos en Estados Unidos tienen resultados educativos más favorables. Mientras el 31 por ciento de los migrantes dominicanos internacionales no terminaron la secundaria, solo el 12 por ciento de los migrantes domésticos nacidos en los Estados Unidos caen dentro de esa categoría.

En síntesis, las diferencias entre los migrantes internacionales y los migrantes nacionales, y los migrantes dominicanos de segunda generación y de generaciones posteriores se acentúan ya que eso impacta de forma directa en los salarios y la participación en el mercado laboral.

Cifras

  • Entre 1980 y 1990 la población dominicana en los Estados Unidos creció cerca del 160 por ciento, pasando de 204,360 a 524,599.
  • Para el año 2000 la población incrementó un 94 por ciento adicional, alcanzando 1,015,747.
  • Para 2010 la población se incrementó mucho más aumentando en un 51 por ciento, llegando a 1,537,558.
    Fuente: IPUMS/DSI