Buscan mantener a ofensores sexuales lejos de los niños

Varios legisladores presentan propuesta para reformar la ley vigente que no reconoce a los jardines preescolares independientes
Buscan mantener a ofensores sexuales lejos de los niños
Se promueve incluir a los pre-kinder y jardines de infantes independientes en la legislación que prohíbe  a los delincuentes sexuales vivir cerca de esas instalaciones.

NUEVA YORK.- Un informe revelado este martes determinó que existen varios vacíos legales que permiten que los ofensores sexuales vivan en las inmediaciones de jardines preescolares infantes independientes, lo cual constituye un peligro inminente para los menores que asisten a esos centros de educación.

El estudio, resultado de una investigación auspiciada por senadores estatales de Nueva York, integrantes de la llamada Conferencia Demócrata Independiente (IDC), reveló que según la ley actual, la definición de la palabra escuela no incluye los jardines de infantes preescolares independientes, lo cual deja expuestos a miles de niños neoyorquinos a ser víctimas potenciales de los depredadores sexuales.

La investigación encontró que al menos 93 ofensores sexuales condenados por cometer crímenes contra niños actualmente viven a menos de 1,000 pies de estas instalaciones en la ciudad de Nueva York. Los jardines preescolares adjuntos a escuelas primarias tradicionales están cubiertos, no obstante se verificó que 60 depredadores están violando la ley que prohíbe que ofensores sexuales de nivel 2 y 3 puedan residir dentro de la distancia establecida.

Los senadores Jeff Klein (D-Bronx / Westchester), Diane Savino (D-Bronx), José Peralta (D-Queens) y Marisol Alcántara (D-Manhattan), fueron los promotores del estudio y buscar impulsar una reforma en la Legislatura para solucionar la inconsistencia de la ley vigente.

“Es importante que no permanezcamos impasibles frente a los abusos sexuales, y la brecha en la ley actual que permite a los delincuentes sexuales vivir cerca de jardines de infantes y pre-K necesita ser cerrada de urgencia”, dijo la senadora estatal Marisol Alcántara.

Alcántara subrayó que el abuso sexual tiene un impacto terrible en las comunidades, y el estado de Nueva York debe abordar el tema con la mayor seriedad.

“Salta  a la vista que mientras el espíritu de la ley es proteger a los niños, los jardines de infantes independientes no se consideran escuelas. Con un número creciente de estudiantes que asisten a programas de pre-kinder, esta brecha evidente en la ley que permite a los depredadores vivir justo al lado de los niños, debe ser cerrada”, dijo el senador Jeff Klein.

El proyecto de ley que promueven los legisladores, amplía la prohibición de 1.000 pies para incluir los pre-kinder y jardines de infantes independientes. A juicio de los legisladores, los delincuentes sexuales pueden y seguirán viviendo sin ninguna repercusión a pasos de estos centros de educación.

Entre tanto la senadora estatal Diane Savino explicó que, mientras por un lado en Albany se lucha para incrementar el presupuesto y poder aumentar la capacidad de las escuelas para los niños más pequeños, es imperativo que hacer todo lo posible para mantenerlos a salvo.

“Hemos tenido éxito en la implementación del Pre-K Universal, para atender a niños de 3 años de edad, naturalmente es nuestro deber asegurar los más vulnerables se mantengan fuera del alcance de los depredadores”, dijo Savino.

De su parte el senador estatal José Peralta calificó de “irreal e inconcebible” que los delincuentes sexuales pueden estar residiendo dentro de mil pies de donde se educan los niños más pequeños.

“Debemos actuar inmediatamente para evitar esta situación, puesto que pone en peligro la vida de miles de niños. Debemos asegurar que mantengamos a los ofensores sexuales, lo más lejos posible de las escuelas”, agregó Peralta.

El senador Tony Avella también propuso el proyecto de ley  S.1271, que requeriría estándares uniformes para medir la distancia entre el hogar de un delincuente sexual y las escuelas cercanas. Esto aclarará y corregirá cualquier discrepancia en la determinación de la distancia entre la residencia de un delincuente sexual y las escuelas para asegurar el cumplimiento con la ley actual.