Del salón de uñas a las calles. Este Labor Day, alzamos nuestra voz

Guía de Regalos

Del salón de uñas a las calles. Este Labor Day, alzamos nuestra voz
La Asociación de Trabajadoras de Uñas otorga licencias de aprendiz que ayudan a las compañeras mientras se preparan para la permanente. /Archivo
Foto: Aurelia Ventura / Impremedia/La Opinion

Mi nombre es María Cajero y llevo nueve años haciendo manicuras y pedicuras en Nueva York. Aunque no nací aquí, para mi familia y para mi, “La Isla” -Staten Island- es nuestro hogar.

Me encanta mi trabajo. No se imaginan la satisfacción al ver las caras de las clientas tras una sesión. No sólo les ayudamos a verse bien por fuera, contribuimos a que se sientan bien por dentro. Sin embargo, las más de las veces tenemos que hacer de tripas corazón y crear la mejor experiencia para las clientas cuando no se nos permite ni tiempo para el lonche.

Hasta que supe de la Asociación de Trabajadoras de Uñas de Nueva York, no tenía esperanza de que las cosas cambiaran. Por esta razón, este Labor Day, estoy de celebración. Gracias a la Asociación he aprobado la licencia estatal de técnico de belleza de manera permanente. Anteriormente, mis experiencias para sacar la licencia y poder así progresar en mi oficio habían sido deprimentes. Las escuelas de belleza cobran cientos de dólares, miles incluso,  por cursos que no son compatibles con el horario de trabajo de las trabajadoras de uñas.

La Asociación propone algo completamente diferente. Horarios que se adaptan a nuestras necesidades. Nosotras decidimos cuál debía ser la cuota a pagar. Desde el principio, el New York Committee on Safety & Health (NYCOSH) y New York New Jersey Regional Joint Board/Workers United, han trabajado con nosotras para que tengamos una asociación que es nuestra y que se adapta a lo que necesitamos.

Nuestra asociación ya ha conseguido importantes victorias en este tiempo que estamos en marcha. Por ejemplo, la Asociación otorga licencias de aprendiz que ayudan a las compañeras mientras se preparan para la permanente. Nuevos salones que abran en el estado deben tener un sistema de ventilación que asegure que las trabajadoras no pasamos el día inhalando químicos que dañan nuestra salud. Una victoria de la que estoy particularmente orgullosa es que casi el 90% de las compañeras que han tomado las clases para la licencia han aprobado el examen escrito.

Pero la Asociación es mucho más que una escuela de belleza asequible. Yo misma, no tenía claro cuáles son mis derechos o cómo cuidar mejor de mi salud en el puesto de trabajo hasta que participé en los talleres que la Asociación ofrece a sus miembros. Estos talleres nos han abierto los ojos a muchas de nosotras.

Este Labor Day es importante reivindicar nuestros derechos porque queda mucho por hacer. Todavía hay demasiadas compañeras que tienen miedo a las represalias del patrón si piden cosas tan básicas como tener tiempo para comer o poder beber agua en el trabajo. También nos enfrentamos a serios problemas como patronos que sólo dan guantes y mascarillas a sus empleadas cuando un inspector está al acecho o salarios que pueden llegar a ser tan bajos como $20 diarios por turnos de más de diez horas.

Mi primer día en la Asociación éramos dos trabajadoras de La Isla. Hoy somos cientos las miembros que venimos no sólo de Staten Island, pero también de Queens, El Bronx y otros barrios.  Juntas, estamos construyendo una nueva fuerza de trabajo en la industria de salones de uñas. No sólo nos estamos formando para hacer un trabajo aún mejor, sino que sabemos cuales son nuestros derechos y como tener un puesto de trabajo que es saludable para nosotras y nuestras clientas.

Las trabajadoras en la asociación vamos a seguir unidas, luchando por mejorar nuestras vidas y esta industria que amamos pero que también sufrimos. Animo a todas las trabajadoras de uñas en Nueva York a unirse en nuestra asociación. El camino a la licencia permanente puede parecer largo, pero, recuerden, no sólo aprendemos a hacer nuestro trabajo mejor, también aprendemos que tenemos derechos que deben ser respetados.

Este Labor Day, cientos de trabajadoras de uñas nos alzamos con nuestras hermanas y hermanos de la Lucha por $15, miembros de Workers United y SEIU para reclamar salarios dignos y nuestro derecho a formar sindicatos en nuestros puestos de trabajo.

-María Cajero es miembro de la Asociación de trabajadoras de uñas de Nueva York.