Para los ‘soñadores’ el DACA ahora significa: Depresión, Angustia, Coraje y Ansiedad

Advierten que el gran temor y angustia que sienten estos jóvenes de perder su alivio migratorio podria impactar su salud mental
Para los ‘soñadores’ el DACA ahora significa: Depresión, Angustia, Coraje y Ansiedad
Dreamers Paola Soria y Karla Collaguazo, de Ecuador, escuchan preocupadas en la ciudad de Nueva York la conferencia de Jeff Sessions sobre la clausura de DACA.
Foto: Mariela Lombard / El Diario.

Desde que la Administración Trump anunció que eliminará el programa de alivio migratorio DACA, la mexicana Pamela Domínguez no ha podido dormir. Tampoco le da hambre y cuando está en el trabajo no se puede concentrar porque tiene la mente agobiada con tanta preocupación.

La joven de 24 años asegura sentirse deprimida y tener mucha ansiedad ante la angustia que le causa el sólo pensar que pronto podría perderlo todo y ser deportada a un país que no conoce.

“Cuando Trump hizo el anuncio me dio mucha tristeza, me senté y lloré por mucho tiempo. Son muchas las emociones, mucho el miedo y la ansiedad de saber que te van a devolver y no poder hacer nada; que vas a regresar al mismo lugar, a las sombras“, dijo Domínguez, una de los 45,000 jóvenes ‘soñadores’ (‘Dreamers’) que viven en el área de Nueva York y de los 800,000 que hay a nivel nacional,  quienes en sólo cuestión de meses podrían quedarse sin DACA y sin todos los beneficios que este programa les provee.

“Al principio, cuando Trump comenzó a decir que iba a eliminar DACA, uno se preocupaba un poco, pero nunca dijo nada concreto en las noticias, pero ahora que ya hay una fecha fija entonces sí estamos muy nerviosos”, aseguró la joven originaria de Ciudad de México, quien tiene DACA desde hace cuatro años y que debe renovarlo por segunda vez en enero de 2018.

Domínguez asegura que, al igual que miles de otros jóvenes indocumentados en Estados Unidos, gracias a DACA pudo terminar la universidad, obtener una licencia de conducir y conseguir un buen empleo. Por ello, la posibilidad de perder este beneficio le causa un estrés y una ansiedad que nunca había experimentado.

“No sé cómo voy a hacer para sentarme y hablar con mi jefe y explicarle mi situación y decirle que en enero mi DACA va a expirar. Sin ese permiso voy a perder mi trabajo y no podré pagar mis cuentas”, se lamentó la joven, quien trabaja como asistente en una firma de arquitectura en Manhattan.

Aunque su jefe sabe que tiene permiso de trabajo y que tiene protección para no ser deportada, aún no se ha enterado que DACA ha sido eliminado y que a lo mejor ella no lo va a poder renovar. “Eso es lo que me pone muy nerviosa y ansiosa, porque aunque mi jefe es una buena persona y aunque quisiera mantenerme, él sabe que trabajar sin permiso es ilegal”, aclaró Domínguez.

Pamela Domínguez sufre depresión y ansiedad ante la posibilidad de perder los beneficios de DACA./Suministrada.

Ansiedad y depresión severa

Según explicó la doctora Joanna Almeida, profesora asistente de la Escuela de Trabajo Social en el Simmons College de Boston, la gran preocupación que están experimentando los ‘soñadores’ ante la incertidumbre de no saber qué va a pasar con su futuro inmediato, y el miedo que les produce una posible deportación, los puede llevar a un estado de angustia tan profundo que pueden terminar sufriendo de ansiedad y depresión severa.

“Sabemos que el efecto de políticas y decisiones como las tomadas por la Administración Trump causan mucho miedo y, además de la ansiedad y la depresión, también producen un gran rango de otros trastornos de salud mental“, explicó Almeida, quien es autora de un estudio sobre cómo la discriminación y las políticas antiinmigrantes afectan a los latinos en EEUU, que fue publicado en el journal Social Science & Medicine – Population Health.

“Entre los síntomas de depresión y ansiedad más comunes que se pueden presentar se encuentran los problemas para dormir y cambios en los patrones del sueño; pueden tener insomnio o dormir demasiado. También pueden haber cambios en el apetito“, aclaró la terapista.

En el caso de Pamela, según ella misma lo asegura, ya esos síntomas se han comenzado a presentar. “Cuando estoy deprimida no me provoca hacer nada. Del trabajo llego a mi casa y duermo todo el tiempo. No me da hambre. A veces me levanto en medio de la noche y me pongo a pensar en qué voy a hacer”.

La doctora Almeida aconsejó a los jóvenes amparados con DACA que estén experimentando síntomas severos de ansiedad y depresión, así como otros trastornos psicológicos, que busquen ayuda profesional y los cuidados médicos cuanto antes. “Esos síntomas pueden causar efectos adversos en su salud y en su vida y por ello tienen que tomar acciones. No deben tener vergüenza en ir a buscar ayuda para mejorar su salud mental”.

No sabía que era indocumentada

A diferencia de la gran mayoría de los ‘soñadores’, que fueron traídos a Estados Unidos cuando eran niños por sus padres indocumentados, muchos de ellos cruzando la frontera, Domínguez llegó a Nueva York como turista a la edad de tres años junto a hermano mayor. Sin embargo, como ocurre con muchos inmigrantes, sus padres decidieron quedarse en suelo estadounidense tras vencerse su visado debido a las oportunidades económicas que encontraron aquí y que no tenían en su tierra natal.

“Nos vinimos porque en ese tiempo a mi papá lo despidieron del trabajo y no teníamos dinero ni para pagar la casa. El llegó primero y luego mi mamá nos trajo a nosotros”, recordó la joven quien reside en el vecindario de Elmhurst, Queens. “El plan no era quedarnos aquí, sino ahorrar un poco de dinero y regresar en un año a México, pero se abrieron mejores oportunidades”, agregó.

Pero no fue sino hasta los 18 años, cuando se graduó de escuela secundaria y le ofrecieron una beca completa para estudiar veterinaria en Mercy College, que se enteró que era indocumentada.

“Tenía todos los requisitos y las calificaciones requeridas para obtener la beca, pero luego que llené la aplicación no la pude aceptar porque me pidieron el número de Seguro Social y no tenía. En ese momento mi mamá me explicó que éramos indocumentados”, recordó la joven quien ahora posee un grado asociado como maestra de inglés de La Guardia Community College.

Que no caigan en pánico

Uno de los principales consejos que la doctora Almedia ofreció a los ‘soñadores’ es que no caigan en pánico debido a que “nada va a pasar de inmediato con respecto a DACA”. Por el contrario, les recomendó que se conecten y busquen solidaridad con otros ‘dreamers’ y beneficiarios de ese alivio migratorio.

También, la especialista en salud mental sugirió que accedan a los recursos de apoyo que ofrecen organizaciones comunitarias y religiosas como iglesias, sus familias y hasta sus mismos empleadores que podrían ser solidarios. “Por ejemplo, Microsoft anunció que apoyará a cualquiera de sus empleado que sean recipientes de DACA”, informó Almeida.

“Que conozcan todos los aspectos relacionados a DACA y que entiendan cuáles son sus derechos y si necesitan que busquen ayuda  legal”, concluyó la experta.

En el caso de Pamela Domínguez, la ‘soñadora’ mexicana aseguró que, además de su angustia, tristeza, frustración y preocupación, también siente enojo y coraje y por ello está dispuesta a protestar, escribir cartas, utilizar las redes sociales y dar más entrevistas a los medios con el fin de hacer escuchar su voz como lo están haciendo otros ‘dreamers’.

“Después del anuncio de Trump no me veía futuro. Me imaginé que ‘sin papeles’ tendría que comenzar a limpiar casas, pero después de pensarlo mucho, de llorar mucho, y de hablar con otros ‘dreamers’, lo único que veo que me queda es pelear y seguir luchando“, dijo la joven quien está recibiendo asesoría por parte de organizaciones como ‘Make the Road New York‘.

Ella, como muchos otros en su situación, aún tiene esperanza de que el Congreso apruebe un programa que sea mejor que DACA. “Que nos ayuden a ser ciudadanos y que no tengamos que escondernos, porque este es nuestro país. Hemos estado aquí toda nuestra vida”.