Editorial: Equifax y la protección del consumidor

La ruptura en la seguridad de Equifax y el robo de datos no son una sorpresa para los observadores
Editorial: Equifax y la protección del consumidor
Equifax permitió robo de datos de millones de personas.

El historial de crédito es una pieza básica en una sociedad en que el consumidor paga a plazos lo que adquiere. No hay nadie que preste  dinero para comprar ahora y pagar después sin antecedentes de que el individuo es confiable.

Hay tres compañías, Equifax, Experian y TransUnion, que proveen esa información financiera de millones de estadounidenses. Estos son datos muy valiosos. De ellos dependen las posibilidades de obtener préstamos, empleos, pueden arruinar vidas, y en malas manos estafar a mucha gente.

El problema es que a esta industria tan delicada le interesa mucho más cómo hacer dinero con esa información que proteger la veracidad y la seguridad de la misma.

Este es el caso de Equifax, que recientemente reportó que entre mayo y julio pasado una brecha de seguridad en la que los hackers pudieron haber accedido a los datos, incluyendo el número de Seguro Social de más de 143 millones de personas. También a los números de las tarjetas de crédito de cerca de 209,000 personas y otros de documentos de 182,000.

La empresa se demoró 40 días en revelar el incidente, y en ese período tres ejecutivos vendieron millones de acciones. Se está investigando si estos individuos cometieron un delito.

La ruptura en la seguridad de Equifax no es una sorpresa para los observadores. En los pasados cuatro reportes anuales las menciones de manejo de la seguridad de información, en sus diversas formas, es prácticamente nula.

La mayor preocupación es cómo aumentar el negocio además de bancos, instituciones financieras y comercios que otorgan préstamos. Ahora se vende a los empleadores que utilizan datos personales para contratar gente, y nombres de terroristas y delincuentes en las listas del gobierno.

Esa información no debería estar disponible al mejor postor.

Las deudas personales no indican el carácter de un empleado potencial. Es discriminatorio por relación la entre deuda y raza. Además de no dar oportunidad de empleo para que la persona pueda pagar sus deudas.

Mucho peor es que cerca del 26% de la información que venden estas empresas está equivocada. Ellas dicen que la veracidad no es su responsabilidad. No es fácil hacer correcciones en el historial.

Los errores tienen un impacto grave en las personas que luego presentan demandas millonarias. El poder y la presión está logrando que los republicanos tengan una ley en el Congreso para limitar a medio millón de dólares el máximo de una indemnización.

Si fuera aprobado, Equifax -una empresa con ventas anuales de 6,300 millones de dólares- repartiría 500,000 dólares entre 143 millones de personas.

Se necesitan cambios para proteger la información personal del consumidor, tanto en seguridad como en fidelidad. De estos datos depende la posibilidad de éxito en un sector de la economía con los ingresos limitados como los latinos.