Académicos acusan a Trump de violar Constitución con su uso de Twitter

El documento argumenta que Trump usa Twitter como foro público y no puede silenciar a críticos

WASHINGTON- En señal de desprecio hacia la prensa, el presidente Donald Trump ha usado Twitter para dirigirse directamente al electorado, pero al bloquear a sus críticos también ha violado la Constitución y es síntoma de un régimen autoritario, argumentó este lunes un documento de líderes académicos.

El Instituto para la Abogacía y Protección Constitucional (ICAP, en inglés) de la Facultad de Leyes de la Universidad de Georgetown presentó hoy ante un tribunal un documento legal de apoyo a una demanda entablada por varios académicos de la Universidad de Columbia en contra de Trump.

Los académicos Erwin Chemerinksy, Lyrissa Lidsky, y Larry Tribe, del Instituto Knight de la Universidad de Columbia presentaron una demanda ante un tribunal federal en Nueva York argumentando básicamente que Trump no puede bloquear a sus críticos en su cuenta de “@realDonaldTrump” sólo porque no le agradan sus comentarios.

El documento de Georgetown, conocido en la jerga legal como un “amicus brief”,  explica que Trump exhíbe en Twitter conductas propias de regímenes autoritarios al intentar silenciar a sus críticos.

Según el documento, Trump ha usado su cuenta en Twitter como un “foro público de la era digital”, desde el cual anuncia y debate políticas públicas, responde a sus críticos, y dialoga con sus votantes.

“Y, en un foro público, hay un precedente legal bien establecido que deja en claro que la discriminación en torno a puntos de vista – como bloquear a críticos y permitir a partidarios expresar sus opiniones- viola la Primera Enmienda”, explicó el documento.

“Este caso se trata de aplicar los principios establecidos dentro de la Primera Enmienda a tecnologías emergentes”, explicó Joshua Geltzer, director ejecutivo de ICAP y profesor de leyes.

“Cuando el gobierno crea un espacio para la discusión y el debate público, ya sea en un espacio físico o virtual, está creando un foro público. La Constitución entonces prohíbe que el gobierno silencie a quienes lo cuestionan y dé voz solo a quienes lo elogian”, enfatizó.

El documento advirtió de que si se permite que Trump siga “distorsionando” su principal forma de diálogo con el público estadounidense, para solo admitir elogios, eso contraviene las enseñanzas del Tribunal Supremo de que ese tipo de “discriminación” corroe el buen funcionamiento de la democracia.

Además, indicó, las prácticas de Trump en Twitter son un guión familiar en regímenes autoritarios para los que el cultivar un sentido falso de adoración por parte del público es clave para distorsionar la verdadera imagen pública de esos líderes.

El resultado es reprimir los “impulsos democráticos”, según el documento, que pide al tribunal impedir que foros públicos como Twitter “sean explotados por funcionarios gubernamentales para “silenciar a críticos y regodearse en adulaciones artificiales”.