Una mirada de cerca a las escuelas

 En mis 52 años como educadora, sé que el trabajo más importante de nuestras escuelas es el que hacemos en el salón de clases.

En mis primeros cuatro años como canciller de las escuelas de la Ciudad de Nueva York, hemos hecho una gran inversión en nuestros salones de clases a través del plan de Igualdad y Excelencia para Todos, ya que creemos que todos los niños merecen una excelente educación, sin importar en qué vecindario viven o dónde nacieron sus padres.

Desde cualquier punto de vista, nuestras escuelas están mejor que nunca: tenemos las tasas de graduación más altas que hemos visto, un número récord de estudiantes que ingresan a la universidad, bajos índices de deserción escolar y mejores resultados en los exámenes. Estamos construyendo sobre este progreso con 3-K para Todos, Computación para Todos y las escuelas comunitarias. Muchas de nuestras inversiones en los salones de clases —en especial en la capacitación de maestros y la mejora de la educación en las aulas— generan menos atención y, a menudo, se pasan por alto, pero son igualmente claves para lograr nuestra visión de Igualdad y Excelencia para Todos.

Estas son algunas de las inversiones que a veces pasan desapercibidas y que están teniendo un efecto positivo en nuestros salones de clases:

80 minutos para la capacitación de maestros. Hace casi cuatro años, una de las primeras medidas que tomé fue que cada escuela destinara 80 minutos todas las semanas a la capacitación de maestros. Este es un cambio fundamental para las escuelas y para nuestros niños y sus familias. Durante esos 80 minutos, los maestros aprenden a usar nuevos recursos de vanguardia, planear futuras lecciones y analizar en detalle el desempeño de los estudiantes en exámenes y ensayos para descubrir qué es lo que están enseñando bien y qué deben mejorar. Pasaporte de Estudios Sociales. Desde que era una niña y mi padre me leía libros en español sobre la historia de su España natal, los Estudios Sociales se convirtieron en mi asignatura favorita. Lamentablemente, su enseñanza no ha sido una prioridad en las escuelas, pero tiene que serlo. Debemos preparar a los estudiantes para ser ciudadanos reflexivos y productivos, y es fundamental que aprendan sobre historia, civismo y acontecimientos actuales. El año escolar pasado, lanzamos un novedoso currículo llamado “Pasaporte de Estudios Sociales” (Passport to Social Studies). Me alegra decir que este plan de estudios ya se está usando en más del 70% de nuestras escuelas primarias e intermedias y es gratificante ver que ese número crece a medida que más escuelas dan prioridad a los Estudios Sociales.

Inversiones en la escuela intermedia. Si hacemos un buen trabajo durante la escuela intermedia, los estudiantes pueden encontrar pasatiempos y pasiones, y comenzar a labrar su camino hacia la universidad y una carrera. Necesitamos invertir para llegar a ellos y prepararlos para la escuela secundaria, la universidad y la vida en general.

Ahora ofrecemos cupos para después de clases a todos los estudiantes de escuela intermedia y también comenzamos el programa Teen Thursdays, donde los estudiantes de 7.o grado pueden visitar instituciones culturales locales. No es un hecho que los niños y las familias se sienten bienvenidos en los museos y centros culturales locales, por eso, creemos que este tipo de programas los conectan con su ciudad de una nueva manera. Además, en la escuela intermedia nos centramos en las matemáticas a través de la iniciativa Álgebra para Todos, para que los estudiantes reciban la educación que necesitan en 5.o grado y en la escuela intermedia a fin de que estén listos para tomar cursos avanzados de matemáticas en la escuela secundaria.

Colaboración en vez de competencia. Siempre he creído en la colaboración por sobre la competencia. Es lamentable cuando una escuela tiene buenas ideas o programas que ayudan a los estudiantes, pero no las comparte. El año pasado, aprovechamos ese espíritu de colaboración y comenzamos la “iniciativa del campus compartido” en 20 campus de los cinco condados.

Las escuelas participantes tienen un horario escolar único para que todos los estudiantes en el campus puedan compartir cursos AP y de enriquecimiento, lo que aumenta el acceso a cursos más exigentes. Los maestros se reúnen para compartir experiencias de desarrollo profesional, los centros de bienvenida a las familias invitan a todos los padres a participar e, incluso, se han realizado fiestas de graduación o proms con los graduados de todas las escuelas que comparten un campus. Al unirse, las escuelas que de otra manera se hubieran aislado comparten las mejores prácticas y fortalecen la cultura del campus, lo cual beneficia a todos los estudiantes.

Participación familiar. Nuestro trabajo educativo no puede alcanzar su potencial si no existe una alianza sólida entre las familias y las escuelas. Por eso, aumentar la participación familiar es una prioridad central. Hemos aumentado la cantidad de reuniones de padres y maestros durante la noche para que sea más conveniente para las familias poder ir, lo que ha resultado en un aumento del 40% en la asistencia a estas reuniones, y estamos ofreciendo capacitación adicional a los coordinadores de padres para involucrar a las familias en sus comunidades escolares. Estamos buscando nuevas formas creativas de involucrar a más familias en la educación de sus hijos, como FaceLab, un curso de robótica y tecnología impartido por padres voluntarios, y la Iniciativa de Aprendizaje de Inglés en Familia (Family English Initiative), un curso para que niños y padres aprendan inglés juntos. Estos esfuerzos que muchas veces pasan desapercibidos, junto a tantos más, están teniendo un efecto real en los niños y las familias en toda la Ciudad. Cada día, nuestros maestros y directores trabajan para lograr la Igualdad y Excelencia para Todos, y para que nuestros estudiantes alcancen el éxito.

Estoy muy entusiasmada con todo el trabajo que tenemos por delante y seguiré informándoles sobre estas mejoras y el progreso que estamos logrando.

-Carmen Fariña es la canciller de Educación de NYC