Guía de nuevos inversores

Vero Prieto tiene una empresa online para formar a personas que quieran invertir en la Bolsa y con ella ha llegado a 14 países
Guía de nuevos inversores
Vero Prieto lleva casi cuatro años enseñando a invertir en Bolsa desde su empresa online./Cortesía

La colombiana Vero Prieto dice que ni estudió economía ni es una persona de números. Nada de eso le ha impedido entender como funcionan los mercados de valores, invertir y ganar dinero con ello.

Desde hace años se dedica a enseñar a otras personas, principalemente a mujeres, a cómo hacerlo. De momento, ha puesto en el camino de la inversión a casi 500 personas en 14 países, entre ellos EE UU. Este país es el segundo país donde tiene más alumnas.

Y lo hace desde su casa en Medellín. Ayudada por las tecnologías de la comunicación, Prieto, de 30 años, ofrece un currículo educativo online de cinco meses de duración que cuesta $3,000 y que ella presenta como un proyecto de formación en el que el alumno debe involucrarse con estudio y trabajos que deben ser entregados durante cinco meses.

Además en medios sociales como Youtube deja consejos sobre gestión de finanzas personales e inversión a unos 86,000 seguidores.

Su empresa que se estrenó en la red en enero de 2014 ya emplea a 10 personas en varios países.

Con esta empresa Prieto repite lo que hace años su madre le enseñó a ella.

Empezando desde cero

“Mi mamá trabajaba mucho, era muy guerrera”, explica Prieto con admiración. “Mi abuelo era obrero de una fábrica textil en un pueblo en el que no había carreteras asfaltadas. Mi madre, como todos en la familia, se pagaron sus estudios trabajando”, explica.

Cuando Prieto tenía tres años su padre falleció en un accidente de tráfico. Su madre, viuda, tuvo que sacar adelante a sus hijos con pocos recursos y pagando deudas pendientes durante siete años. 

“Ella no tenía abundancia económica pero si intelectual y siempre me decía que no había límites a pesar de que no tuviéramos teníamos el dinero para realizarlos”, explica con admiración

La familia se trasladó a vivir a Santiago de Chile y Prieto se aplicó en sus estudios para obtener becas y poder estudiar en las mejores escuelas. Se graduó en diseño ese moda en Buenos Aires y su madre, profesora de música, le pagó un posgrado sobre comercio al por menor en Italia.

¿Cómo?

“Un trader le enseñó a invertir en Bolsa”, explica esta joven. “Ella no pensaba que alguien como ella pudiera invertir porque no tenía formación, pero aprendió”. Y ganó lo suficiente como para pagar el posgrado a su hija. “El dinero no es un fin, sino un medio”, dice.

Su madre le enseñó a invertir pero era menor de 21 años y no tenía ni dinero ni la edad para abrir una cuenta “pero empecé a formarme y hacer simulaciones porque sabía que en algún momento tendría lo uno y lo otro”, dice divertida.

Vero Prieto ha llegado a 14 países con sus cursos y ahora quiere intentar llegar también a Brasil./Cortesía

Cuando se casó, su esposo le dijo que porqué no le enseñaba a ganar dinero en los mercados. Ella le explicó que era preciso tener un esquema educativo “con un horario, de forma juiciosa”. Él le propuso que planificara la planilla académica con contenido y horarios y el buscaría a amigos para compartir las clases, pagando por ellas.

Durante unos meses enseñó en una sala de un espacio de co-trabajor. Su esposo le sugirió que explorara un poco más el negocio de dar clases y empezaron juntos en 2013 a desarrollar programas presenciales a grupitos pequeños en Santiago.

“Y empezó a crecer y convertirse en algo súper serio”, dice Prieto.

Prieto dice que había hablado con su madre desde hacía años sobre su experiencia, de cómo invertir había sido tan importante para ellas, y cómo podría serlo para más mujeres.  Cuando empezó con sus cursos se dió cuenta que quienes más cursos compraban eran las mujeres. “Embarazadas, madres, madres solteras”, enumera. Querían estar en casa más tiempo con sus hijos y buscaban una alternativa para seguir ganando dinero pero desde casa.

“De ahí nació el programa de inversoras”, explica. En 2014  lo llevó a una plataforma en la red y explica que muchas mujeres “de lugares muy recónditos empezaron a hacer el curso”. Ella hace seguimiento a través de Facebook Messenger y dice que las personas que más trabajan durante la formación están viendo rendimientos muy altos aunque también concede que los índices de la bolsa en EEUU están al alza desde 2009 y no han dejado de subir.

Prieto, no obstante, les explica que pueden perder dinero pero que eso es parte del trabajo, no se puede buscar la perfección y hay que tener política de riesgos además de estar informada.

Mientras enseña traza planes para llegar a Brasil con sus cursos y contratar a más gente.

Cero centavos

Vero Prieto no tuvo que recurrir a sus ahorros o un crédito para montar su empresa. Dice que cuando decidieron lanzar el programa de formación on line hicieron un curso de siete personas que permitió financiar el producto en la red. “La compañía se autofinanció y a los dos meses de montarla habiamos llegado al break even (equilibrio de pérdidas y ganancias)” explica. Prieto dice que tienen un buen margen de beneficios y no tienen costos variables. “Crecer no es un problemas para nosotros, de hecho hemos crecido, invertido en la empresa y creado empleo”, apunta.

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