Choferes de autobuses escolares podrán salvar vida de niños alérgicos   

Nueva ley estatal en Nueva York permitirá a los conductores de transporte administrar EpiPens u otras medicinas de emergencia para las alergias severas
Choferes de autobuses escolares podrán salvar vida de niños alérgicos   
Se estima que miles de niños viajan hacia y desde la escuela todos los días en transportes escolares en el estado de Nueva York.
Foto: Archivo

El Senado estatal de Nueva York anunció este lunes que una nueva ley, que entrará en efecto el martes 19 de diciembre, ayudará a proteger la vida de los niños escolares que sufren alergias severas a cierto alimentos u otras substancias.

La ley (S6005A), patrocinada por el senador Terrence Murphy (R, Yorktown Heights) y aprobada por el Senado estatal en junio, permitirá que los conductores de transportes escolares puedan administrar una inyección con la medicina epinefrina (epinephrine, en inglés), mejor conocida por su nombre comercial como EpiPen, en caso que alguno de los niños que viajan en el autobús presente una emergencia por una alegia.

“La aprobación de esta legislación beneficiará aún más la seguridad de nuestros niños”, dijo el senador Murphy en un comunicado.

“Si se encuentran en una situación de vida o muerte, el conductor de autobús ahora tiene la autoridad para administrar epinefrina. Tener un EpiPen disponible y a alguien que está entrenado para usarlo, literalmente pueden salvar vidas “, agregó el senador.

Tener un EpiPen disponible y alguien que está entrenado para usarlo, literalmente puede salvar vidas.

Las alergias por alimentos y las originadas por otras causas como las picaduras de abejas, presentan un peligro cada vez mayor para los niños en todo Estados Unidos. Si un niño con alergias severas queda expuesto o accidentalmente consume un alérgeno, esto puede producir una reacción grave llamada anafilaxia (anaphylaxis, en inglés),  que puede provocar la muerte.

De presentarse una emergencia como esta, una inyección de epinefrina funciona para ayudar a revertir inmediatamente los efectos de la anafilaxia, algo que es crítico en el tratamiento de reacciones alérgicas severas.

Aunque ya una ley anterior permitía a las personas empleadas por los distritos escolares y otras instituciones educativas administrar la inyección que salva vidas, aquellos que  trabajan para agencias  contratadas por un distrito escolar, como las que prestan servicios de transporte, no estaban autorizados a utilizar la medicina.

Se estima que miles de niños viajan hacia y desde la escuela todos los días en transportes escolares. Muchos de estos niños pueden desayunar o consumir un pequeño refrigerio, que podría aumentar la probabilidad de exponerlos a un alérgeno y por lo tanto podrían presentar una reacción alérgica grave.

Si bien muchos de los niños que sufren alergias a ciertos alimentos llevan frecuentemente su propio EpiPen u otras medicinas, esta nueva ley permitirá a los conductores de autobuses escolares administrar la inyección y salvar la vida de un niño que no posea el remedio.