La ciudad abre una puerta laboral con salario y beneficios para inmigrantes

El SBS culmina el primer programa para formar inmigrantes como asistentes médicos bilingües
La ciudad abre una puerta laboral con salario y beneficios para inmigrantes
Asistente de doctor, Maryi Bolivar.
Foto: Mariela Lombard / El Diario NY

La medicina era una de las opciones que atraían a Maryi Bolívar cuando empezó a considerar qué estudiar en su Colombia natal. “Demasiado costosa”, explicaba a este diario la joven de 24 años que terminó formándose en educación especial para niños con minusvalías físicas. Ahora, en Nueva York, Bolívar está trabajando en el campo de la salud, que inicialmente le atrajo, gracias a un programa municipal para inmigrantes.

Bolívar es una de los 41 participantes que acaba de graduarse del primer programa de formación de asistentes médicos bilingües que puso en marcha el Small Business Services (SBS) con el apoyo de la Fundación Robin Hood. También es una de las primeras en conseguir un trabajo que le permite no solo tener un salario sino también beneficios como cuenta de retiro y seguro médico.

Es un gran cambio para una joven que llegó a la ciudad en 2015, trabajó durante año y medio como babysitter por $12 la hora y estudiaba inglés en LaGuardia Community College. A los tres meses de iniciar su curso de inglés vio anuncios del curso para formar asistentes médicos y no lo pensó mucho antes de apuntarse. En junio, esta formación piloto empezó a reclutar a estudiantes entre la población inmigrante y en septiembre empezaron unas clases que llegaron a 41 personas de varias nacionalidades durante un año.

Bolívar completó su formación hace apenas unos meses y explica que la mayoría de las clases eran “en inglés pero había una formación al final del curso en español, francés o mandarín”. Desde el SBS se explica que el énfasis en una formación de personas que ya hablan otro idioma y un currículo adaptado a personas que vienen de otros países tiene como objetivo responder a las demandas de una industria que demanda la capacidad de comunicación en varias lenguas dada la diversidad de orígenes en la población.

LaGuardia Community College/CUNY proveyó todo el entrenamiento de este programa incluso una parte de este que se impartió en el Washington Heights Workforce1 Center. Esta institución puso a disposición del programa a los instructores, la gestión administrativa y la financiación de ello.

La de asistente médico es una profesión cuya demanda continua creciendo y lo hará más con la transición que están haciendo los hospitales a actividades desarrolladas en centros ambulatorios, explican desde el SBS.

Además, con ello se da apoyo a los inmigrantes.

“Todo el material era gratis”, explica Bolívar. Tanto ella como sus compañeros tomaban clases de 6.00 pm a 10.00 pm  en La Guardia, de lunes a jueves, e hicieron seis semanas de  prácticas durante jornadas laborales completas. “El reto fue hacerlo en inglés”, admite esta mujer que reconoce que la mayor parte del tiempo desde que trabaja como asistente médico habla este idioma que tuvo que estudiar.

El currículo del curso se ha desarrollado con socios que son empleadores y han estado muy comprometidos con una formación que ha permitido que Bolívar y otros estudiantes apenas hayan esperado semanas para recibir una oferta de trabajo. Con el curso acabado hace un mes, 10 de los 41 estudiantes están trabajando y muchos de los que aún no están contratados están en procesos de selección de personal. El SBS está trabajando con los socios médicos para abrir la vía del empleo a tiempo completo en centros de salud, clínicas comunitarias y oficinas de doctores.

“Hago electrocardiogramas, asisto al doctor, saco sangre, recibo a pacientes y estoy a cargo de algunos procedimientos en el laboratorio”, explica Bolívar de su trabajo en Damian Family Services tras asegurar que no tenía experiencia previa en ello. Eso si, la mayor parte de los participantes, como ella, tenían otra formación o al menos el high school terminado.

La ciudad va a volver a programar este curso y se quiere trabajar con otros oficios del sector de salud como el crucial cuidado en el hogar.

Para quienes son como Maryi Bolívar es todo un cambio y un nuevo camino. Con el tiempo, quisiera poder estudiar para ser enfermera registrada, confiesa.