Cierre de gobierno se convierte en arma electoral para noviembre

Por hora, los votantes culpan más a Trump y los republicanos por la crisis de gobierno
Cierre de gobierno se convierte en arma electoral para noviembre
El Senado no aprobó este viernes los nuevos fondos necesarios para financiar al Gobierno; aunque la Cámara le había dado paso a la medida. En la foto, el presidente de ese organismo legislativo, Paul Ryan, tras conferencia de prensa.
Foto: EFE

WASHINGTON — En el primer aniversario de la investidura del presidente Donald Trump, el cierre parcial del gobierno federal se convirtió este sábado en noticia viral en las redes sociales, y ambos partidos buscan dominar la narrativa de la crisis para sacarle provecho en los comicios legislativos de noviembre próximo.

En vez de celebrar en Florida su primer año en el poder con eventos de recaudación de fondos, Trump canceló su viaje para quedar pendiente de la evolución de la crisis en el Senado. Mientras,  centenares de miles marcharon por las calles de la capital estadounidense y decenas de otras ciudades para protestar en contra de sus políticas.

El primer cierre del gobierno bajo su Administración, y el segundo desde 2013, se produjo esta madrugada después de que el Senado no lograra reunir los 60 votos para avanzar al voto definitivo del plan presupuestario, que el jueves pasado aprobó la Cámara de Representantes para hasta el próximo 16 de febrero.

En el vaivén de negociaciones contrarreloj a lo largo de ayer, el líder de la minoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer, se reunió en privado con Trump en la Casa Blanca, y continuó las discusiones por teléfono. Las negociaciones entre ambos partidos, incluso en el hemiciclo del Senado,  tampoco surtieron efecto.

Al final, el plan no incluyó protecciones para los “Dreamers”, como exigieron los demócratas, y éste quedó sepultado en medio de pugnas partidistas, a  pesar de que cuenta con amplio apoyo de la opinión pública.

A  menos que el Congreso logre entre hoy y mañana un nuevo pacto bipartidista, el cierre significa la suspensión de operaciones “no esenciales”, y la licencia sin pago de poco más de 800.000 empleados públicos, de un total de 2,1 millones de empleados civiles.

No afectará a la mayoría de las operaciones de seguridad nacional, las tareas de seguridad fronteriza, el servicios de correos, el manejo de las prisiones o del control aéreo, ni el desembolso de beneficios del Seguro Social y de otros subsidios públicos.

Peso de la crisis en las urnas

La crisis en Washington podría tener repercusiones en las urnas en noviembre próximo, cuando se renovarán los 435 escaños de la Cámara de Representantes, un tercio del Senado, una veintena de gobernaciones, y centenares de puestos locales y estatales.

En esos comicios, los senadores demócratas defenderán 10 escaños en estados que Trump ganó en 2016, y necesitan ganar dos más para recuperar el control del Senado. En el lado de la Cámara Baja, necesitan una ganancia neta de 24 escaños.

En la votación de anoche en el Senado, de 50-49, cinco senadores demócratas, en estados conservadores, rompieron filas con su bancada y aprobaron proceder al voto del plan. Cuatro republicanos se unieron a los 44 demócratas para bloquearlo.

¿Quién tiene la culpa?

Antes y después de la votación, ambos partidos se acusan mutuamente de intransigencia y de querer provocar el cierre del gobierno por motivaciones políticas.

Con el cierre del gobierno, las redes sociales se encendieron hoy en busca de culpables, con etiquetas como “#TrumpShutdown”, y “#SchumerShutdown”, y feroces comentarios a favor y en contra en cada bando.

Desde el bando republicano, el presidente de la Cámara Baja, Paul Ryan, insistió hoy en que los demócratas tomaron como “rehenes” los fondos para el Ejército, aun cuando el plan de los conservadores incluía una extensión del “Programa de Seguro de Salud para Niños” (CHIP, por su sigla en inglés).

El senador republicano por Arizona y presidente del Comité de las Fuerzas Armadas del Senado, consideró hoy que “la dura realidad” es que ambos partidos deben cargar con la culpa de este fracaso.

El bando demócrata replica que Trump creó la crisis al eliminar el programa de “acción diferida” (DACA) de 2012, y que los republicanos, que controlan el Congreso y la Casa Blanca, orquestaron el cierre en vez de resolver las disputas.

Trump “prometió infraestructura y nos dio un tren descarrilado. Prometió amar a los Dreamers de corazón y trabajar de forma bipartidista, pero parece que siempre se repliega”, se quejó hoy la líder de la minoría demócrata en la Cámara Baja, Nancy Pelosi, en una inusitada sesión sabatina.

En declaraciones hoy a este diario, Allan Lichtman, profesor y analista político de “The American University”, dijo que, en esta crisis, hay una verdad ineludible: “sólo hay un presidente, y en este caso, el presidente fue un gran cómplice en la destrucción del acuerdo bipartidista sobre el presupuesto”.

Trump rechazó la semana pasada el plan de los senadores Dick Durbin, demócrata por Illinois, y Lindsey Graham, republicano por Carolina del Sur, pese a que horas antes había dicho que apoyaría cualquier acuerdo bipartidista que le presentaran.

“Nunca antes ha habido en EEUU un cierre del gobierno con un partido que controla el Congreso y la presidencia”, señaló Lichtman, quien predijo con una inédita fórmula el triunfo de Trump en 2016.

Sendas encuestas de ABC News/Washington Post y la Universidad Quinnipiac, divulgadas horas antes del cerrojazo del gobierno, señalaron que los votantes culparían más a Trump y a los republicanos que a los demócratas.

Trump en 2018, y en 2013

Trump nuevamente culpó hoy a los demócratas “por su deseo de tener inmigración ilegal sin límites”, y pidió a su base a que ayude a elegir más candidatos conservadores en los comicios del próximo 6 de noviembre.

Para quienes preguntan, los republicanos sólo tienen 51 votos en el Senado, y necesitan 60. Por eso necesitamos ganar más republicanos en la Elección de 2018! Podemos ser aún más duros contra el Crimen (y la Frontera), y aún mejores para nuestros Militares & Veteranos!”, argumentó Trump.

El presidente del Comité Nacional Demócrata (DNC, en inglés), Tom Pérez, ironizó que Trump y sus aliados republicanos en el Legislativo se las ingeniaron para aprobar “un masivo plan de recortes tributarios para sus pudientes donantes”, pero ahora han mostrado “un masivo fracaso de liderazgo”.

Según Pérez, el Congreso tiene que atender prioridades como ayuda a los veteranos, la crisis de los opiáceos, acceso de los niños a cuidado de salud a largo plazo, y protección de los “Dreamers”.

“En cambio, los líderes republicanos han empujado al gobierno a un cierre innecesario.  Este es el Partido Republicano de Trump: caótico, destructivo y motivado por la avaricia. En el día de la elección, los votantes no se olvidarán de por quiénes se preocupa verdaderamente el Partido Republicano”, advirtió Pérez.

Mientras, en las redes sociales, circulaban hoy las críticas que Trump hizo en 2013 contra el liderazgo del entonces presidente Barack Obama, cuando hubo un cierre del gobierno durante 16 días por pugnas en torno a fondos para “Obamacare”.

“Los problemas comienzan desde arriba, y se tienen que resolver desde arriba; el presidente es el líder, y él tiene que meter a todos en un salón y tiene que liderar… verdaderamente pienso que la presión la tiene el presidente”, dijo entonces Trump en un programa de la cadena televisiva conservadora Fox News.

Cuando se hable de un cierre del gobierno, afirmó, la gente no se acordará de quiénes eran los líderes en ambas cámaras del Congreso, sino de quién estaba al mando en la Casa Blanca.

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