Alcaldes condenan nueva amenaza contra “ciudades santuario” y varios boicotean reunión con Trump

Buena parte de los dirigentes reunidos en Washington afirmaron que la amenaza del presidente es una "distracción"

WASHINGTON— Miembros de la Conferencia de Alcaldes de EEUU (USCM), entre ellos el alcalde angelino, Eric Garcetti, condenaron este miércoles la nueva amenaza de la Administración de emitir citaciones judiciales contra 23 alcaldes de “ciudades santuario”,  al reafirmar que esas urbes no darán la espalda a inmigrantes, y algunos boicotearon una reunión con el presidente Donald Trump.

“Los alcaldes de EEUU quieren cumplir con la Constitución pero este es un problema del Congreso, no de los alcaldes… no lograrán dividirnos ni intimidarnos”, afirmó el alcalde de Nueva Orleans (Louisiana) y presidente de la Conferencia en la apertura de su 86 reunión anual de invierno.

Rodeado de otros alcaldes de ciudades de alta concentración inmigrante, Landrieu condenó la carta que hoy mismo envió el Departamento de Justicia a 23 alcaldes de “ciudades santuario”,  horas antes de que Trump se reúna con un selecto grupo de alcaldes y no con toda la Conferencia como ha sido la costumbre en el pasado.

La carta fue una “bomba” que opacó la apertura del encuentro, cuyo objetivo es discutir durante tres días asuntos como la reforma migratoria, la educación, cuidad de salud, creación de empleos, e infraestructura.

Algo que jamás se hace es invitar a la gente a un espacio cómodo y de alguna manera tirarle una bomba para que ese diálogo comience de forma negativa y no positiva, señaló Landrieu, quien describió la carta como una “distracción total” mientras su grupo se reúne en Washington.

Varios alcaldes que no recibieron la carta boicotearon la reunión con Trump como gesto de solidaridad porque, según Landrieu, “un ataque contra cualquier de nuestras ciudades, es un ataque contra todos”. 

Garcetti y el alcalde de Chicago (Illinois), Rahm Emmanuel,  que no están en la lista de invitados de Trump, también condenaron la amenaza de arresto.

En declaraciones a este diario, Garcetti dijo que la movida de la Administración “es una locura, es algo estúpido, es una distracción del trabajo en infraestructura, del trabajo en la salud que necesitamos atender”.

“La Casa Blanca quiere estas distracciones, no quiere acción, ni ayuda para nuestras comunidades. Participamos con nuestros colegas en el gobierno federal y nosotros cuidamos más de la seguridad de nuestros residentes que la Casa Blanca. Este circo es una distracción”, aseguró Garcetti en español.

Por su parte, Emmanuel señaló que Chicago “no dará la espalda a personas que creen que EEUU es un país de promesa para sus hijos”.

“La idea de que el presidente de EEUU y el Departamento de Justicia arrestaría a cualquier de nosotros por creer en nuestros ideales y hacer cumplir las leyes de nuestras ciudades está equivocada, fundamentalmente equivocada”, dijo Emmanuel, quien además criticó que Trump no tiene un plan real para el fomento de la infraestructura.

El alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, no estuvo en la rueda de prensa, pero dijo en Twitter que rechazó la invitación de Trump en la Casa Blanca, a pocos metros del hotel capitalino donde inició el cónclave de tres días de los alcaldes.

Una portavoz de la Casa Blanca, Lindsay Waters, condenó lo que calificó como una “maniobra política” de los alcaldes y aseguró que la reunión con Trump se mantiene en pie con los alcaldes que quieran participar en “una importante discusión con el presidente y su Administración”.

La amenaza del Departamento de Justicia

La carta de la discordia exige a 23 jurisdicciones “santuario” que entreguen pruebas, mediante documentos, sobre si están o no restringiendo “ilegalmente” el intercambio de información entre las policías locales y las autoridades de Inmigración.

Las tareas de inmigración son una tarea que atañe al gobierno federal, pero la Administración Trump desde el año pasado le declaró la guerra a las “ciudades santuario”, amenazando con suprimirles fondos para ciertos programas policiales, con el argumento de que son “cómplices” de inmigrantes criminales.

Según el Departamento de Justicia,  las 23 ciudades ya habían recibido notificación previa de la agencia, y si no contestan la carta de forma oportuna y completa, “serán sujetas a una citación judicial”.  También pondrían en riesgo fondos dentro del programa policial “Byrne” para el año fiscal 2017, y tendrían que reembolsar los que haya recibido para el año fiscal 2016.

“Continúo urgiendo a todas las jurisdicciones bajo revisión a que reevalúen sus políticas que ponen en riesgo la seguridad de sus comunidades y residentes”, dijo el fiscal general, Jeff Sessions, al reiterar su argumento de que las “ciudades santuario” ponen en riesgo la seguridad ciudadana.

“El proteger a extranjeros criminales de las autoridades de inmigración federales desafía el sentido común y mina el imperio de la ley… ya basta”, se quejó Sessions.

Como parte de la “guerra de desgaste” contra California, la carta incluye a las ciudades de Los Angeles, Berkeley, Fremont, Watsonville, la ciudad y el Condado de Sacramento, el Condado de Sonoma, y todo el estado de California.

También fue enviada a Chicago y el condado Cook, en Illinois, además de todo ese estado; las ciudades de Albany y Nueva York;  el Condado de Bernalillo, en Nuevo México; Burlington (Vermont); la ciudad y el condado de Denver, Colorado;  Jackson (Mississippi); el condado de King, en Washington; Lawrence (Massachusetts); el área metropolitana de Louisville (Kentucky), West Palm Beach (Florida),  y el estado de Oregón.

Más denuncias

Ted Wheeler, alcalde de Portland (Oregon), dijo que la Administración “carece de una brújula moral”, y es “insultante” y “peligroso” que Sessions y la Casa Blanca estén amenazando con arrestar a líderes elegidos que “cumplen con las leyes y la Constitución”.

“El pueblo de este país debe exigir rendición de cuentas a Sessions y la Casa Blanca por esta acción. Tienen que saber que el pueblo de EEUU no está de acuerdo con esto, no son los valores de este país, y no lo toleraremos”, prometió Wheeler.

La alcaldesa de Albany (Nueva York), Kathy Sheehan,  condenó que la Administración esté poniendo a la sociedad en contra de los inmigrantes, y señaló que éstos tienen más probabilidades de ser víctimas de crímenes que de cometerlos.

El encuentro juntó bajo un mismo techo en el Capitol Hilton a cuatro alcaldes que son estrellas ascendientes del Partido Demócrata y “suenan” como posibles candidatos a la presidencia en 2020: Garcetti, De Blasio, Landrieu, y el alcalde de South Bend (Indiana), Pete Buttigieg. 

En general, los alcaldes, tanto demócratas como republicanos, urgieron acción del Congreso para responder al déficit de cinco billones de dólares que afrontan las ciudades para la modernización y reconstrucción de puentes, calles, carreteras, los sistemas eléctricos y de alcantarillado, así como los servicios de transporte público.

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