Airbnb, acusada de encarecer las rentas

Se podrían haber retirado del mercado de alquiler unos 13,500 apartamentos

Airbnb, acusada de encarecer las rentas
Muchas de las áreas que se gentrifican por Airbnb son hogar de minorías. /Archivo
Foto: Gerardo Romo / El Diario

$380 como promedio. Esa es la cantidad que podrían haber aumentado los alquileres a largo plazo en los últimos tres años en Nueva York debido a la reducción de oferta por el efecto de Airbnb. En algunos barrios el efecto de esta plataforma de alquileres de corto plazo podría haber sido mayor. En el caso de Manhattan se calcula que el aumento haya sido de $700.

Esos son los cálculos del equipo del profesor de Planificación Urbana de la Universidad de McGill, David Waschsmuth, que en un informe comisionado por el sindicato de trabajadores de hoteles (HTC) y organizaciones comunitarias de NYC, especifica que el aumento de la renta por la influencia de esta empresa ha sido del 1.4% en los últimos tres años.

Airbnb, que proporciona una plataforma en la Red en la que se anuncian estos alquileres, siempre ha defendido su actividad como una forma para que los ciudadanos puedan ganar un dinero extra con su hogar. En este caso disputa los datos y metodología del estudio además de afirmar su apoyo a la legislación que se está estudiando en Albany para que los clientes compartan una sola vivienda y se acabe con los operadores ilegales de hoteles.

El problema que observa el estudio de esta universidad canadiense es que estos alquileres de corto plazo eliminan del mercado de larga duración entre 7,000 y 13,500 apartamentos de la ciudad de Nueva York, lo que presiona al alza a las rentas.  Airbnb disputa esta afirmación aduciendo, entre otras cosas, que normalmente los alquileres de pisos enteros se rentan como promedio 47 noches, por lo que se rechaza que estas viviendas se retiren del mercado a largo plazo.

En el estado de Nueva York está prohibido alquilar a corto plazo si no está el dueño o el inquilino pisos durante menos de 30 días. Con todo, el 75% de los ingresos que llegan de Airbnb y el 51% de los anuncios son de estos apartamentos enteros, según este informe. Es algo ilegal que además ocurre más en zonas de alto riesgo de gentrificación por efecto de Airbnb y que son zonas en las que típicamente viven personas de razas distintas a la blanca, según el infome.