La crisis de Chivas en el fútbol mexicano revela a un equipo sin alma

Lo del Rebaño Sagrado ya no se puede explicar con palabras ¡Urge un revulsivo!
La crisis de Chivas en el fútbol mexicano revela a un equipo sin alma
El Guadalajara, donde juega Alan Pulido parece caerse a pedazos y vivió una de sus peores noches ante su gente.
Foto: Renee López / Agencia Reforma

GUADALAJARA, México – Presas de la desconfianza y sin su mejor futbol, el Guadalajara agudiza su crisis y anoche ligó su tercera derrota en casa, la cuarta en el torneo Clausura 2018 de la Liga MX.

Su victimario fue el Santos Laguna, que le pegó 2-0 ante su gente, con un planteamiento administrado.

El proyecto rojiblanco parece caerse a pedazos y vivió una de sus peores noches ante su gente, sin el amor propio o el coraje que al menos habían mostrado en sus anteriores descalabros.

Julio Furch, al minuto 31, y Djaniny Tavares, al 59′, decoraron el marcador para los de Torreón, que dejaron sensaciones de tener pólvora para mucho más.

Matías Almeyda presentó tres cambios en la formación titular, pero lejos de encontrar mejora, el equipo volvió a tener una actuación para el olvido.

Sin alma, confianza, estilo, ideas, variantes ni seguridad se mostraron las Chivas.

Jair Pereira y Oswaldo Alanís reaparecieron en la central, en lugar de Carlos Salcido y Hedgardo Marín, pero los huecos en la zona volvieron a aparecer.

El rival, que llegó con portero suplente por la lesión de Jonathan Orozco, fue administrado, con José Juan Vázquez dándose gusto desarmando a los volantes locales.

Isaac Brizuela también inició, pero se mostró lejos de sus mejores momentos.

Al 15′, Alan Pulido tuvo una oportunidad cuando Javier Abella perdió la pelota y, en lugar de tirar, buscó recortar a Carlos Izquierdos, quien lo desarmó con facilidad.

Al 21′ vino el primer aviso de Furch con un remate con la testa que se fue al travesaño.

Por la banda derecha, Jesús Sánchez nunca pudo con Tavares, quien por habilidad y talla hizo como quiso al lateral y a los centrales.

El “Gallito” le robó un balón a Michael Pérez y ahí comenzó un concierto de siete toques hasta que terminó en Brian Lozano, quien metió el centro para Furch para el 1-0.

El caboverdiano Tavares fue preciso y clavó el 2-0, tras picar en velocidad entre dos defensas y fusilar a Cota.

Almeyda, como en cada partido que va perdiendo, sacó a los laterales y llenó de ofensivos el campo, pero sin éxito.

Si antes hubo jugadores que se salvaban, como Rodolfo Pizarro, anoche nadie puede salir satisfecho ante tan penosa actuación.

Lo del Santos ya es una paternidad: le propinó al chiverío su séptima derrota a domicilio en 11 juegos.