Identificados tres neoyorquinos muertos en accidente de vuelo en Irak

Dos bomberos y un soldado de NY entre las siete víctimas fatales

Christopher ‘Tripp’ Zanetis y Christopher Raguso iban en el helicóptero que se precipitó
Christopher ‘Tripp’ Zanetis y Christopher Raguso iban en el helicóptero que se precipitó
Foto: FDNY

Tres de las siete personas que murieron en el helicóptero siniestrado el jueves en la frontera entre Irak y Siria eran neoyorquinas, incluyendo dos miembros del Cuerpo de Bomberos (FDNY).

El teniente Chris Raguso, un bombero de Long Island que trabajaba para FDNY, murió junto con el Jefe de Bomberos Christopher “Tripp” Zanetis. La tercera víctima neoyorquina fue Dashan Briggs, de la base militar Port Jefferson.

“Son realmente dos de los más valientes de la ciudad de Nueva York, corriendo el peligro de proteger y defender a otros, tanto en la ciudad de Nueva York como en los combates en el extranjero”, dijo el viernes el alcalde Bill de Blasio sobre los bomberos fallecidos.

Raguso había cumplido 39 años el miércoles y en su historial destaca que ayudó a rescatar a víctimas en Texas y Puerto Rico después de los huracanes del año pasado.

“Le dijo a su familia que esta iba a ser su última misión. Fue hacia allá (Irak) esperando volver a casa. Desafortunadamente, no regresará”, comentó el comisionado Steven Fontana, del departamento de bomberos de Commack.

Zanetis había sido bombero desde 2004 y fue promovido a Jefe en 2013. Según sus amigos, era un atleta ávido y había tomado una licencia de FDNY para asistir a la escuela de leyes.

Siete soldados estadounidenses murieron en el accidente de helicóptero el jueves en una zona de la costa oeste de Irak, cerca de la frontera con Siria.

En el incidente fallecieron todos los tripulantes del aparato, un HH-60 Pave Hawk, confirmó El Pentágono.

Dashan Briggs, soldado de la base militar Port Jefferson

El accidente está bajo investigación, aunque “no parece que sea consecuencia de una acción enemiga”, informaron fuentes oficiales citadas por EFE.  El vuelo formaba parte del contingente de la coalición internacional liderada por Estados Unidos que lucha contra el yihadismo en el marco de la operación “Inherent Resolve”.

Centenares de soldados estadounidenses se encuentran en la base militar de Ain Al Asad, situada en el oeste de la provincia Al Anbar, para ofrecer apoyo y asesoramiento a las fuerzas iraquíes en esta zona, la última en ser liberada de los radicales.