El nuevo plan de la Casa Blanca para Ivanka Trump

La hija del presidente será utilizada para nueva estrategia
El nuevo plan de la Casa Blanca para Ivanka Trump
Ivanka Trump tuvo un papel clave en la promoción de la reforma fiscal de su padre.
Foto: Paul Morigi/Getty Images for Fortune

WASHINGTON – Mientras su esposo Jared Kushner tiene menos poder en la Casa Blanca luego de que le fueran retirados sus permisos de acceso a documentos de seguridad nacional, la primera hija Ivanka Trump tendrá una nueva asignación de importancia nacional.

La hija del presidente Donald Trump será la encargada de promover el plan de infraestructura de su padre, por lo que Ivanka comparecerá en Iowa el lunes con la gobernadora Kim Reynolds y hablará sobre la capacitación de la fuerza de trabajo en un distrito escolar cerca de Des Moines.

Ivanka Trump dijo que jugaría el mismo papel que hizo el otoño pasado, cuando viajó por el país para promover un proyecto republicano de recorte de impuestos que era una prioridad para la Casa Blanca.

La administración de Trump incluyó provisiones de capacitación de los trabajadores en la propuesta de infraestructura que envió al Congreso el mes pasado, y ha adoptado programas de aprendizaje como una forma de preparar a una nueva generación de trabajadores para empleos en manufactura y construcción, reportó el Wall Street Journal.

“El pilar de desarrollo de la fuerza laboral dentro de la propuesta de infraestructura tiene como objetivo equipar al trabajador estadounidense con las habilidades necesarias para tener éxito en la economía moderna”, dijo Trump.

Sin embargo, el destino del paquete de infraestructura de la administración es la nueva batalla legislativa del presidente Trump, ya que los líderes republicanos en la Cámara de Representantes y el Senado dijeron que considerarían las propuestas poco a poco en lugar de buscar un solo proyecto de ley integral, como lo hicieron con la revisión de los impuestos.

La Casa Blanca ha propuesto gastar $200 mil millones en 10 años para financiar obras públicas como carreteras, puentes y represas.

Algunos de esos fondos se otorgarían como donaciones para áreas rurales, y la mitad de los recursos se usarían como incentivos para alentar a los estados y ciudades a recaudar sus propios fondos, a fin de cubrir al menos el 80% del costo de los nuevos proyectos de construcción.