Kate del Castillo dice desconocer el estado de “El Chapo” en cárcel de Nueva York

La actriz mexicana, que en el 2015 se reunió clandestinamente con el presunto líder del cartel de Sinaloa, se distancia de la situación judicial del acusado que permanece encarcelado en un centro de máxima seguridad en Manhattan
Kate del Castillo dice desconocer el estado de “El Chapo” en cárcel de Nueva York
La vida de Kate del Castillo dio un giro radical luego de su encuentro con “El Chapo”.
Foto: Agencia Reforma

A casi tres años  de haber logrado lo que ningún periodista ha podido: conversar cara a cara con el presunto líder del Cartel de Sinaloa, Joaquín “El Chapo” Guzmán, en un encuentro privado en ese estado mexicano, la actriz Kate del Castillo no se arrepiente del precio que ha tenido que pagar.

Su osadía le costó una investigación de la Procuraduría General de la República (PGR) en México,  la imposibilidad de regresar a su país y, por ende, la separación de su familia. Además, la situación económica de la actriz  no es la mejor debido a que no generó ingresos durante el tiempo que no pudo trabajar como resultado de la pesquisa, según reveló recientemente a los medios su padre, el actor Eric del Castillo.

En la vida personal  y profesional de Del Castillo parece haber un antes y un después a partir del sonado encuentro del 2 de octubre de 2015 con el “El Chapo”,  mientras se encontraba prófugo tras escaparse por segunda ocasión de una cárcel de máxima seguridad: el Penal Federal del Altiplano I, en Almoloya de Juárez.

Sin embargo, la templanza de la actriz no cede a los juicios particulares ni al peso de las múltiples ocasiones en que le han preguntado sobre el tema. La actriz no evade cuando se le indaga sobre el tumultuoso vínculo que la unió al presunto narco mexicano.

Sin miedo ni titubeos se expresa con el desprendimiento que la caracteriza sobre los resultados de aquella reunión clandestina, en la que también participó, el actor estadounidense Sean Penn, de quien hoy ya no es aliada.

Sean Penn y Kate del Castillo en su encuentro con Joaquín “El Chapo” Guzmán.

“A mí en lo personal no me fue nada bien”, indicó en un breve intercambio con El Diario al referirse a la publicidad que obtuvo como resultado de  los intercambios con Guzmán.

Aunque fue enfática al manifestar que es parte de su pasado, reconoció que ese relato la seguirá por siempre. También sabe que, de una manera u otra, le conviene. El interés inicial de la actriz con aquel encuentro era negociar el desarrollo de un largometraje, plan que, según nos dijo, se mantiene en pie.

“No, no, eso es parte de mi vida, claro. Es parte de mi pasado, pero también es parte de mi  vida, y voy a hacer la película cuando se tenga que hacer. Tampoco es que no quiero hablar nunca. No, para nada, son decisiones que yo tomé y que las asumo y que las enfrento sin ningún problema. Nada más que ahorita, estoy un poco deslindada de eso, y no sé hasta cuando se va a poder hacer lo que yo quiero hacer, y para lo que yo fui (una película); así que por lo pronto yo estoy un poco deslindada de eso”, dijo a la pregunta de si molesta hablar  del tema y prefiere dejarlo en el recuerdo.

La verdad de Del Castillo sobre la situación de “El Chapo” y el narcotráfico en México, como ella misma lo ha descrito, al momento se documenta en la serie “El día que conocí a El Chapo”, que estrenó en octubre pasado por Netflix, y que a juzgar por reportes superó las expectativas de los críticos.

Ahora el panorama para uno de los protagonistas de la historia ha cambiado radicalmente desde que las autoridades lo extraditaron a Nueva York el 19 de enero de 2017  acusado de 17 cargos que incluyen tráfico de drogas, uso ilegal de armas y lavado de dinero.

El otrora supuesto capo sinaloense que Del Castillo conoció enfrenta una realidad muy distinta.

Junto a la posibilidad de una sentencia de cadena perpetua a cuestas de resultar culpable en el juicio que se espera inicie en septiembre de este año en la corte federal de Brooklyn, Guzmán ha perdido mucho de los privilegios que antes lo mantenían en el tope.

Sin éxito, sus abogados han presentado sendos recursos en reclamo de extender el contacto de “El Chapo” con su familia.  Además, la defensa del sinaloense ha denunciado en múltiples ocasiones, incluso mediante una carta del propio acusado al juez, sobre las condiciones infrahumanas en las que se encuentra en el Centro Correccional Metropolitano de Manhattan.

“El Chapo” se mantiene bajo confinamiento solitario en el ala 10 sur  del complejo. La administración carcelaria le ha prohibido  contacto físico y llamadas telefónicas, salvo las breves visitas que recibe de sus hijas esporádicamente.

La celda en la que pasa 23 horas diarias de lunes a viernes, no tiene ventanas. El acusado solo tiene una hora de ejercicio en solitario cada jornada. Lo único que puede leer es la Biblia y verificar un diccionario.

La defensa del mexicano alega que estas condiciones violan los derechos constitucionales de su cliente. Además, plantean que la salud física y mental de Guzmán se ha deteriorado.

Pero sobre esto, Del Castillo no tuvo mucho que decir.

“No tengo ni idea; la verdad no sé, absolutamente, nada sobre el caso. No sé, ni siquiera, en qué condiciones está el señor ahora. No sé cuándo dicen que se va a ver el caso, pero ya yo sabía que se iba a hacer pronto. Estoy super deslindada de eso ya”, insistió.

La respuesta de Del Castillo contrasta con sus declaraciones en una entrevista televisiva en septiembre pasado, cuando dijo que había solicitado un permiso para visitar al prisionero en Nueva York.  La artista no se expresó sobre  este particular. Pero, como hemos explicado, por motivos de seguridad las visitas a “El Chapo” están básicamente vedadas, incluso para su esposa Emma Coronel,  con quien el reo solo ha intercambiado miradas en audiencias del caso.