Trump anunciará decisión militar contra Siria en las próximas horas

EEUU afronta el dilema de quedarse o retirarse de Siria, con consecuencias en ambos casos

“Se trata de un asunto de humanidad y no se puede permitir”
“Se trata de un asunto de humanidad y no se puede permitir”
Foto: Jim Lo Scalzo / Getty Images

WASHINGTON— Días después de amenazar con retirar las tropas de EEUU en Siria, el presidente Donald Trump dijo este lunes que decidirá sobre una respuesta militar en las próximas 24 a 48 horas, en respuesta a un ataque químico en un suburbio de Damasco que dejó decenas de muertos, incluyendo mujeres y niños desarmados.

Durante una reunión con su Gabinete, Trump calificó el ataque en la localidad de Douma, bajo asedio militar del regimen de Damasco, como algo “atroz” y “horrible.

“Vamos a tomar esa decisión (militar) muy rápido. Probablemente al final del día. No podemos permitir atrocidades como ésta”, afirmó Trump, al subrayar que todas las opciones están sobre la mesa.

El gobierno sirio ha dicho que no es responsable del ataque del sábado pasado en Douma, y aunque Trump dijo que no le cabe duda de lo contrario, dejará que los generales del Ejército estadounidense determinen si los rusos, sirios, Irán, o una combinación de todos éstos, estuvieron detrás del ataque.

“Se trata de un asunto de humanidad y no se puede permitir”, enfatizó Trump, al advertir que el presidente ruso, Vladimir Putin, o cualquier otro que esté implicado, “pagarán un precio”.

El canciller ruso, Sergei Lavrov, dijo hoy que trabajadores humanitarios rusos visitaron el área atacada, en un suburbio de Damasco, y no encontraron pruebas del uso de armas químicas. La cancillería dijo en un comunicado que el ataque es una “peligrosa provocación” y un pretexto para escudar a “terroristas” en territorio sirio.

El gobierno de EEUU, que durante años ha lanzado advertencias al régimen del presidente sirio, Bashar al-Assad, corre riesgo de implicarse aún más en la convulsionada zona del Medio Oriente.

De hecho, la respuesta de EEUU será un momento definitorio para Trump, que ha preferido culpar a su antecesor, Barack Obama, por la evolución del conflicto de casi ocho años en Siria.

Trump ha criticado a Obama por no tomar medidas contundentes después de que éste advirtiera, en 2012, sobre que un ataque químico sería una “línea roja” o un “hasta aquí” para EEUU.  Al año siguiente,  ante un ataque que fue interpretado como una provocación,  Obama no ordenó intervención militar sino que optó por la vía diplomática sin lograr el desarme total del regimen sirio.

Pero ahora, bajo fuerte presión política de sus aliados republicanos en el Congreso, entre éstos el senador Lindsey Graham,  y de aliados en Europa, el mismo Trump afronta el dilema de cómo responder a quien ha llamado “el animal de Assad”.

El martes pasado,  siguiendo el tono de su política nacionalista, Trump expresó el deseo de retirar de Siria a los 2,000 soldados estadounidenses que asesoran a una coalición de grupos rebeldes que luchan para desmantelar al grupo extremista “Estado Islámico” (ISIS), pero no ofreció un cronograma al respecto.

La portavoz de la Casa Blanca, Sarah Huckabee Sanders, calificó hoy de “indignantes” las críticas de líderes republicanos, entre éstos el senador John McCain, de que el anuncio del posible retiro de EEUU de Siria sólo ha envalentonado al regimen de al-Assad.

“Es indignante decir que el presidente de EEUU dio luz verde al atroz ataque”, afirmó la portavoz.

Huckabee Sanders se hizo eco de las advertencias de Trump contra Rusia e Irán.

“Rusia e Irán también cargan con parte de responsabilidad por estos actos, porque no serían posible sin su apoyo material (a Siria). También es claro ahora que Rusia ha traicionado sus obligaciones para garantizar el fin del programa de armas químicas del regime sirio”, subrayó la portavoz.

Huckabee Sanders confirmó que en estos momentos “EEUU no está conduciendo ataques aéreos en Siria”, pero se negó a precisar si, según informes locales, Israel avisó a la Administración de sus ataques ayer en territorio sirio.

Por ahora, se desconoce cuál será la respuesta de Washington al ataque de Siria, que dejó más de 40 muertos y centenares de heridos en la localidad de Douma, donde los rebeldes afrontan nulas posibilidades de una victoria militar.

El año pasado, Trump ordenó un ataque contra una base aérea en Siria en represalia por un ataque masivo con gas sarín que dejó cerca de un centenar de muertos en la localidad de Khan Sheikhoun. En esa ocasión, el régimen de al-Assad, que tiene el respaldo de Irán y de Rusia, no sólo logró su reconstrucción en poco tiempo sino que reanudó los vuelos apenas días después de ese ataque.

El nuevo ataque de Siria, en el marco de una cruenta guerra civil sin visos de solución, otra vez ha generado la típica condena mundial que otros ataques similares en el pasado.  Amnistía Internacional USA se sumó hoy al coro de voces que exigen acciones contundentes para atender la crisis humanitaria que afrontan las víctimas en ese conflicto.

Sin embargo, salvo que EEUU y sus aliados realicen una masiva operación conjunta contra el régimen sirio –lo que escalaría la guerra y desangraría aún más a ese país- son pocas las opciones para derrocar a al-Assad y alterar el rumbo del conflicto en ese país, según expertos.

En el pasado, el régimen sirio respondía a cada contraataque militar con una especie de tregua, para luego retomar el uso de armas químicas contra la población civil en territorio rebelde, en lo que algunos expertos señalaron que es una respuesta de “burla” hacia EEUU.

Las opciones para Trump son pocas, y cada una conlleva riesgos: el Congreso puede aprobar una campaña de ataques aéreos a largo plazo pero, en un año electoral en la que los republicanos se juegan el control del Legislativo, una escalada militar en la ya convulsionada región de Medio Oriente tendría pocos adeptos.