Alphapointe abre oportunidades para trabajadores no videntes

Ricardo Rivera es un boricua que hace 14 años comenzó a perder la visión debido a una enfermedad. En Alphapointe ha desarrollado destrezas que le permiten tener un empleo digno
Alphapointe abre oportunidades para trabajadores no videntes
Ricardo Rivera es puertorriqueño y desde hace 10 años trabaja en Alphapointe. Una de sus tareas es doblar estas correas de uso médico militar.
Foto: Carmen Molina Tamacas

Con una destreza que solo da la práctica, Ricardo Rivera toma los extremos de una correa de uso médico militar, le hace varios dobleces hasta que queda del tamaño estándar y regulado, listo para empacar. A él solo le toma pocos minutos cada maniobra, ya que es una tarea que realiza desde hace varios años en Alphapointe, una fundación ubicada en Borough Park, Brooklyn, que abre oportunidades a personas invidentes y legalmente ciegas.

Rivera nació en Nueva York en 1974. Su madre es puertorriqueña y se llama Miriam Rivera y su padre, de origen salvadoreño, se llama José Rivera y es un veterano de guerra que vive en Virginia.

“Nací con mala vista y soy legalmente ciego desde 2004”, contó Rivera. Antes de ser diagnosticado con retinitis pigmentosa, trabajaba como agente de seguridad, pero fue hasta dos años después que realizó todos los trámites para recibir beneficios sociales, tanto él como su hija de 13 años.

En el entrenamiento le enseñaron a usar todos sus sentidos para desempeñar el trabajo no solo doblando las correas sino elaborando otros productos. “Usando las puntas de los dedos puedo sentir cómo se va doblando. Además es un trabajo que me llena el corazón porque es un producto que usan los soldados, mi papá también fue soldado y yo trabajo con el corazón para ellos”, afirmó.

Ted Ríos, también es boricua y se desempeña como mánager de ventas nacionales y de Nueva York de Alphapointe y sirve como guía en un tour por las instalaciones de Alphapointe; intenta hacer el doblez de los cinturones, pero rápidamente se da por vencido y seguimos el camino hacia otras secciones de la fábrica, donde trabajan 196 personas de las cuales 123 son legalmente ciegas. En cuanto al origen étnico de los empleados, la mayoría (31%) son asiáticos, seguidos por los afroamericanos (25%), caucásicos (24%) e hispanos (20%).

Con 106 años de existencia, Alphapointe facilita la fabricación, ensamblaje de productos de terceros, almacenamiento y elaboración de más de 400 productos para diversas agencias municipales y estatales. Actualmente es el único empleador industrial de discapacitados visuales en la Ciudad de Nueva York.

Entre los productos que elaboran están las correas para pacientes, camisetas de combate y unos torniquetes de uso privativo del ejército, kits de emergencia, trapeadores, escobas, cepillos, esponjas para lavar platos, cubetas para trapeadores, bolsas para el transporte del correo, entre otros. Las etiquetas contienen certificaciones como Skilcraft, el nombre comercial registrado de la National Industries for the Blind (NIB), explicó Ríos.

Uno de los retos más importantes para Alphapointe en el presente es emplear mano de obra calificada especialmente en el área de costura; esto se debe a los cambios que ha sufrido el sector donde los servicios son comprados en el extranjero, por lo general en maquilas asiáticas, añadió. También prestan servicio de ‘call center’.

José Romero, operario de maquinaria, conversa con Ted Ríos, mánager de ventas de Alphapointe. /Carmen Molina T.

Se mudan a Queens

En 2014, Alphapointe adquirió New York City Industries for the Blind. Ante la escalada de los precios de alquiler, sus directivos identificaron dos años después una propiedad en Richmond Hill, Queens, para su futuro hogar, explicó Gina Gowin, vicepresidenta y directora ejecutiva de la Fundación, desde la oficina central en Kansas City.

Las nuevas instalaciones contarán con un área de entrenamiento especializado que ayudará a construir las habilidades de cada trabajador. Las estaciones incluirán empacadoras, costura, entre otros usando computadoras y equipo de alta tecnología. El costo estimado de esta inversión es de 400,000 dólares, la cual ha sido cubierta con un fondo otorgado por Lavelle Fund for the Blind.

Además, entre otros beneficios, el espacio tendrá una iluminación especial que ayuda a reducir el brillo, el cual afecta a los trabajadores con discapacidad visual, colores contrastados en las paredes para ayudarles en sus movimientos, rampas y un espacio abierto para la estimulación sensorial.

“En las nuevas instalaciones las oportunidades laborales van a crecer, estamos muy emocionados porque eso les permitirá a los trabajadores reducir el ‘commute’. Estos son trabajos reales, es muy importante que tengan condiciones para conservarlos”, apuntó Gowin.

Oportunidades de trabajo

Oportunidades de trabajo, servicios para jóvenes y servicios de capacitación para empleadores tanto en Brooklyn como en las nuevas instalaciones de Richmond Hill, Queens, pueden ser consultados directamente aquí: https://www.alphapointe.org/employment/

Para tomar nota

  • 5 veces más: Las personas con discapacidad visual tienen más posibilidades de estar desempleadas.
  • Única en NYC: Alphapointe es el único empleador industrial que permanece en NYC para personas ciegas.
  • Fuerza laboral: Alphapointe emplea a 398 personas, de las cuales 229 son legalmente ciegas. En Nueva York, emplea a 196 trabajadores, de los cuales 123 son legalmente ciegos.

Fuente: Alphapointe