Inmigrante condenado a 25 años por asesinar a su amigo de infancia en Queens

La víctima emigró a EEUU bajo la falsa promesa de un empleo y terminó estafado y asesinado en Astoria Park

Alexander Bonich fue sentenciado el lunes a entre 25 años y cadena perpetua por asesinar en Queens a un amigo que conocía desde su infancia en Croacia.

Bonich (53) fue hallado culpable de dispararle fatalmente a William Klinger (42) en Astoria Park en enero de 2015. Como parte de su sentencia, también debe pagar a la familia Klinger $85 mil dólares en restitución.

Klinger era un historiador croata que vivía en Italia y estaba de visita en Nueva York. Su esposa, Francesca Boscarol Klinger, voló desde Europa para contarle al juez el impacto que la muerte de su esposo tuvo en ella y sus dos hijos.

El juez Kenneth Holder definió al condenado como “un asesino a sangre fría”. “Fue como si estuvieras escribiendo una obra de teatro. Empezaste y te involucraste en un elaborado plan”, le dijo el juez a Bonich.

Los fiscales dijeron que Bonich le prometió a Klinger un trabajo en EEUU y lo convenció de que vendiera su casa en Croacia y le pagara $85 mil dólares por un apartamento en Astoria.

Klinger voló a Estados Unidos por la nueva oportunidad, sólo para descubrir que no había trabajo esperando por él y que la madre de Bonich en realidad estaba alquilando el apartamento por el que pagó.

“Usted creó la trama, eligió los personajes y la ubicación y escribió el guión antes de tiempo. Un guión que se suponía que le exoneraría”, le dijo Holder.

Antes de que se dictara la sentencia, la fiscal asistente del distrito, Andrea Medina, destacó el “abuso del sueño americano” de Bonich, describiéndolo como “peligroso, tortuoso y calculado”. Luego pidió la pena máxima.

Bonich asesinó a Klinger días después de su llegada a Estados Unidos utilizando un revólver antiguo, que luego abandonó en el East River, según los fiscales.

El abogado de Bonich, Michael Anastasiou, dijo que mantiene su inocencia y presentaría una apelación, según New York Post.

El fiscal de Queens, Richard Brown, dijo en una declaración preparada: “El tirador y la víctima eran amigos, pero eso no impidió que el acusado estafara al hombre decenas de miles de dólares y luego le disparara por la espalda”.

“Este fue un horrible crimen cometido a plena luz del día en uno de los parques más populares de Queens“, agregó Brown.